Una turba ataca casas y negocios de musulmanes en Myanmar

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Naipyidó, Myanmar, Asia.- Al menos cuatro personas fueron detenidas tras el ataque de una turba contra casas y negocios regentados por musulmanes en la región de Magway, en el centro de Birmania (Myanmar), informan hoy medios locales.

El Comité de Información de la Oficina de la Consejería de Estado, que ocupa la Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, dijo que el organizador del tumulto actuó por la “situación decepcionante en el estado de Rakhine”, donde miles de personas huyen de la violencia desatada entre Ejército e insurgentes musulmanes rohinyá.

Un grupo de entre 50 y 400 jóvenes que portaban machetes apedreó anoche varios hogares y tiendas, propiedad de musulmanes en la ciudad de Taungdwingyi mientras cantaban el himno nacional de Birmania.

La Policía disparó balas de goma para dispersar al grupo cuando se encontraba frente a una mezquita y arrestó a cuatro personas por liderar los incidentes.

“Creo que esta es la primera vez que ocurre (un incidente de este tipo) en Taungdwingyi (…) Nunca he visto antes un conflicto religioso. Ambas comunidades han sido pacíficas”, señaló Min Thein, legislador del gobernante Liga Nacional para la Democracia, al portal de noticias “Frontier Myanmar”.

El ataque sucede mientras se registra una operación militar en Rakhine, que colinda al este con Magway, a raíz del asalto el pasado 25 de agosto de un grupo insurgente de la etnia musulmana rohinyá contra una treintena de puestos policiales.

Desde el estallido del conflicto, más de 300 mil rohinyás han cruzado la frontera a Bangladesh y otras 30 mil personas han sido ubicadas en campos de desplazados internos.

Al menos 414 personas han muerto, la mayoría rohinyás, según cifras oficiales, aunque el número podría ser mucho más abultado conforme aseguran organizaciones independientes.

El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein, señaló este lunes que se puede estar produciendo una “limpieza étnica” de la minoría musulmana rohinyá, además de “posibles crímenes contra la Humanidad”, en Birmania.

Se estima que más de un millón de rohinyás vivían en Rakhine víctimas de una creciente discriminación desde el brote de violencia sectaria de 2012, que causó al menos 160 muertos y dejó a unos 120 mil de ellos confinados en 67 campos de desplazados.

Las autoridades birmanas no reconocen la ciudadanía a los rohinyá, ya que les considera inmigrantes bengalíes, y les impone múltiples restricciones, incluida la privación de movimientos.

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