Identificación, distribución y control de muérdago enano en bosques de coníferas: Inifap

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Ciudad de México.- El objetivo de este estudio fue recopilar la información actualizada sobre muérdago enano y proporcionar herramientas en la toma de decisiones de combate a nivel local, que sean prácticas y oportunas.

Los muérdagos son plantas parásitas que se presentan en casi todos los ecosistemas naturales, existen diez géneros y se han reportado hasta 150 especies. Los que afectan coníferas se ubican en cuatro géneros; Arceuthobium conocidos como muérdagos enanos mientras que Psittacanthus, Phoradendron y Struthanthus se denominan muérdagos verdaderos.

Estas plantas parásitas son ubicadas como segundo agente biótico de destrucción de bosques de clima templado, después de los insectos descortezadores. Están presentes en más de 10% de la superficie de los bosques de nuestro país y afectan alrededor de 1.8 millones de hectáreas, ocasionando pérdidas anuales de dos millones de metros cúbicos de madera en rollo, sin contabilizar la muerte del arbolado joven.

Son parásitos obligados que mueren si la rama donde están infestando al pino es cortada. Se caracterizan porque la dispersión de las semillas es en forma explosiva debido a la presión hidrostática del fruto.

Por su importancia, han sido objeto de numerosos estudios y publicaciones nacionales e internacionales en donde se aborda cómo combatirlos. La infestación puede ocasionar diferentes daños como la reducción del crecimiento en altura y diámetro, lo que trae como consecuencia un retraso en el periodo de aprovechamiento, aunado a la muerte del arbolado joven.

La diversidad de este género es más grande en las zonas templadas, el mayor número de especies se ubica en el noroeste de México, en Chihuahua y Durango se encuentran 13 taxones. En el oeste de los Estados Unidos, en California y el sur de Oregón se ubican 12 taxones.

El ciclo de vida se ha dividido en cuatro estados dispersión, establecimiento, incubación y reproducción llevándose más de cuatro años en completarlo.

La prevención es el método más económico y eficiente para reducir el impacto; desde su inicio todos los árboles infestados deben ser extraídos y quemados en todas las áreas de regeneración, antes de que pueda infectar un nuevo rodal tomando en consideración un perímetro de seguridad. La poda de los muérdagos grandes llamados “escobas de bruja” provocan un incremento del vigor y tiempo de vida de los árboles fuertemente infestados.

La poda de ramas infestadas se realiza cuando hay árboles pequeños ligeramente afectados y exista probabilidad de que sean infestados.

En el control de químico de muérdago, los mejores resultados se han obtenido con el empleo de 2, 4 D, MCP 4 2 metil 4 cloro fenoxi y Etephon (2 cloroetil del ácido fosfórico), aunque cabe aclarar que esto solo es aplicable en árboles jóvenes en aspersión dirigida al muérdago ya que los herbicidas causan fitotoxicidad al hospedero y con el Etephon se observan resurgimiento del muérdago, debido a que no se afecta el sistema endófito –dentro de la planta. En el control biológico se están evaluando hongos fitopatógenos de los cuales los más promisorios son Colletotrichum gloesporoides, Neonectria neomacrospora y Pestalotiopsis spp.

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