PAN y PRI: ¿Donde está la autocrítica?

0

Por: Fernando Acuña Piñeiro
Después de las elecciones, en el PAN y en el PRI de Tamaulipas, reinan la auto complacencia y el disimulo, propio de aquellos partidos que se niegan a reconocer sus errores: Ambos prefieren esconderse en una zona de confort, que legítimamente, ya no les pertenece, en su calidad de perdedores. PAN y PRI, evaden la autocrítica.

Filósofos y líderes históricos del pensamiento dialéctico, como Marx y Lenin, establecieron, que el ejercicio interno, mediante el cual, los partidos aceptan sus fallas, es una praxis propia de toda organización que se precie de tener una naturaleza viva y sana. No es el caso del prianato en Tamaulipas.

En el PAN, por ejemplo, tenemos que un Francisco Quico Elizondo, no ha dicho esta boca es mía, para reconocer sus desaciertos, después de que el albiazul perdió cerca de 300 mil votos, del capital electoral ganado en la elección local del 2016.

Pero al igual que el matamorense, en el PRI, es hora que un Checo Guajardo, sigue viviendo en otro planeta, y no ha salido para dar un mensaje a las bases, y aceptar que las estrategias trazadas en Tamaulipas, no fueron las apropiadas.

En lugar de hacer los ajustes necesarios, o bien ya de plano, entregarle el puesto a otros que los releven y que, lleguen con el ánimo de hacer mejor las cosas, tanto los panistas, como los del PRI, andan enredados en la grilla nacional con la esperanza de hacerse del control de las cúpulas nacionales de sus membresías.

Me parece que la militancia panista en el estado, quiere saber de los labios del actual Comité estatal del PAN que presiden Quico y Gerardo Peña Flores, en que fallaron, y cuáles fueron los motivos locales, por los que el proyecto de las dos senadurías azules, se fue a pique.

Por lo pronto, ni Quico ni Gerardo están calificados para enfrentar la elección panista por el Congreso local, misma que será una dura prueba para los vientos, en el 2019, especialmente si ya para esa fecha, se cuenta con una severa ley anti fraude, tal y como lo ha anunciado el obradorismo.

En el PRI, es la misma situación, con un Checo Guajardo, que debe ceder su lugar a un nuevo Comité estatal, que se encargue de oxigenar al PRI, ante los comicios locales del año próximo.

En el PRI, las cosas son todavía más tristes, por aquello de que, ellos están fuera del poder estatal, y no como el PAN, que aún conserva el poder político, con todo y lo que esto significa, en cuanto a capacidad de maniobra y recursos se refiere.

Ya se lo que, van a contestar algunos de ellos: van a decir que, el tsunami de AMLO fue muy duro y pegó parejo. Van a tratar de escudarse en esta circunstancia nacional, que si bien, azotó a toda la república, tampoco se puede enarbolar como bandera para evadir culpas y tratar de aferrarse al cargo.

Pero no solo en materia de partidos debe de ejercerse la autocrítica, sino también en materia de políticas públicas. ¿Qué fue lo que falló? ¿A qué se debe que, pese a la campaña política y administrativa, mediante la cual los vientos barrieron con el PRI, a base de auditorías y enjuiciamientos, el PAN no logró mantener la confianza de los ciudadanos?

Parte de la explicación, parece surgir, del silencio que guardan en el gabinete donde en lugar de ayudarle al gobernador, que les dio toda su confianza, es hora que sus funcionarios estatales, siguen en la inercia. Es cierto que, el licenciado Francisco Javier García Cabeza de Vaca, es el Gobernador, pero también requiere que su equipo de trabajo, su gabinete, lo apoye, lo respalde con una tarea de excelencia. Están muy lejos de ella.

Por ejemplo, en el caso de la señora originaria de Tampico, María Elena Figueroa, creo que no les redituó ningún voto en el sur. Esta dama, se la pasó sin hacer nada en la campaña, y trató de ganar a costa de Ismael, mismo que para nuestro gusto, fue el único de los candidatos que sí le echó ganas, pero muchos de los candidatos a alcalde y diputaciones federales, lo dejaron solo. Esa fue la realidad: los candidatos a las diputaciones y alcaldías del PAN, flojearon. Y aquel que no lo quiera reconocer, pues no está siendo objetivo.

A esto me refiero, cuando afirmo que en el PAN estatal, hace falta autocritica. Y se los digo, porque, nadie se los va a decir. Los colegas que están enchufados a la nómina de comunicación, esperan que les den línea, para escribir linduras. Pero eso no les va a solucionar nada.

Si quieren que las cosas realmente les funcionen en el PAN, pues oxigenen, depuren ya a los que se hicieron güajes, y no cumplieron con la encomienda que se les dio. Pero no se escuden en el Tsunami moreno. El obradorismo barrió, es cierto, pero, ¿Qué me pueden decir de Guanajuato, de Yucatán o Puebla?

En estas entidades, pese a que, el obradorismo, los embistió, los del PAN se pusieron la camiseta y supieron trabajar en equipo. Es cierto que salieron raspados, pero supieron rescatar al proyecto principal.

Aquí, en Tamaulipas, se vio que cada quien jaló por su lado. Por eso, les fue, como les fue.

En el caso del PRI tamaulipeco, es obvio que, también abandonó a sus candidatos. Y si muchos de ellos obtuvieron una regular cantidad de sufragios, lo hicieron muy a pesar del abandono en que los mantuvo, la dirigencia estatal, a lo largo de la campaña.

Si estoy mintiendo, que algún panista o priista, me lo replique. Lo que les acabo de escribir, es la pura neta.

¿Estamos de acuerdo señores?

MIL 800 MILLONES DE ARABES, CONSUMEN PRODUCTOS CARNICOS MEXICANOS

El dato no se conocía. Pero ahora se sabe que, gracias a las políticas de certificación y control, aplicadas por la SAGARPA, nuestro país obtiene actualmente 35 mil millones de dólares, en materia de exportaciones agroalimentarias. El mercado árabe, es un potencial cliente de nuestros productos cárnicos, con un mercado de mil 800 millones de personas. Para atender esta demanda, recientemente se creó el proceso de certificación, Halal, con un logro inicial de 61plantas certificadas.

Compárte esta noticia:

Déjanos tu comentario