Atrás reforma educativa

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Por: Alejandro Govea Torres
Como se temía, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador reiteró que cancelaría la reforma educativa que impulsó la administración del Presidente Enrique Peña Nieto, cuya decisión de inmediato generó opiniones encontradas, puesto que por un lado dirigentes de organizaciones civiles a favor de una mejor educación en el país, como es el caso de “Mexicanos Primero”, la calificaron como un verdadero retroceso en perjuicio de niños y jóvenes de educación básica, los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) la consideraron como un triunfo de sus demandas.

Reunidos con sus respectivos gabinetes en Palacio Nacional para dar inicio al proceso de transición sexenal, también difirieron en torno a la situación que vive la maestra Elba Esther Gordillo Morales, ya que mientras López Obrador aseveró que respetara su derecho de participar luego de ser absuelta de los delitos de que fue acusada y puesta en libertad, Peña Nieto por su parte desmintió que ella haya sido víctima de persecución política y reveló que la Procuraduría General de la República (PGR) ya presentó un recurso de inconformidad contra la decisión judicial de excarcelar a la ex-dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

A propósito, no es que sea uno mal pensado, ni mucho menos desconfiado, pero resulta sospechoso que la maestra Gordillo Morales se haya repuesto tan rápido de la infinidad de enfermedades que supuestamente tenía cuando estaba recluida en la torre médica del penal de Tetepan y luego en su domicilio particular en Polanco de la Ciudad de México.

Ayer por la mañana, se vio plena, llena de vitalidad cuando, en conferencia de prensa celebrada en el Salón Castillo del Hotel Presidente Intercontinental, dijo ante los representantes de los medios de información que era inocente y víctima de persecución política por no aceptar condiciones indignas.

Pero lo que más despertó mis sospechas fue cuando aseveró que: “recuperé mi libertad y se derrumbó la reforma educativa”, y luego horas más tarde López Obrador anunciaba que cancelaría la reforma educativa en Palacio Nacional.

Será otra “coincidencia histórica”, como expresó Olga Sánchez Cordero, nominada para ser la próxima titular de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), cuando trató de explicar que la liberación de la maestra Gordillo Morales no tenía nada que ver con la entrega de la constancia de mayoría como presidente electo a López Obrador en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TRPJF), que preside la magistrada Janine Otálora Malassis.

De regreso con el proceso de transición celebrado ayer en Palacio Nacional, afortunadamente López Obrador aseveró que la maestra Gordillo Morales no sería parte de su gobierno, sin embargo señaló que sería respetuoso de los procesos internos de los sindicatos y procurará que democracia sindical.

Si bien es cierto que se da por descartado que la chiapaneca recobre la dirigencia nacional del SNTE, no debemos olvidar que desde marzo pasado varios de sus aliados y familiares crearon la organización “Maestros por México”, que busca precisamente aglutinar a maestras y maestras que están en contra de la reforma educativa porque no quieren ser evaluados.

Y hablando de “Maestros por México”, en Tamaulipas todavía no hay ninguna representación de esta organización, por lo que circula una invitación en redes sociales para que maestras y maestros participen en un supuesto “Foro de discusión sobre la educación” previsto para el próximo viernes 24 de agosto.

Sin embargo, todavía no tienen el lugar en que supuestamente se va realizar ni la hora, según varios de sus organizadores.

En realidad, se trata de crear el Capítulo Tamaulipas de la organización “Maestros por México” para tratar de tener más afiliados a favor de la maestra Gordillo Morales, quien nuevamente está dispuesta a sacrificarse por los niños y jóvenes que cursan la educación básica.

Incluso, llamó la atención cuando la maestra chiapaneca volvió a utilizar una frase que la hicieron famosa, nada más que ahora aseveró que: “hoy esta guerrera está en paz”, pero nadie creyó que se quedará en paz, sino por el contrario muchos temen buscará la forma de recobrar los privilegios que tuvo durante su cacicazgo en el magisterio nacional.

Sólo queda una pregunta: ¿Permitirá López Obrador que vuelva la maestra Gordillo Morales a encabezar un sindicato de maestros? Esperemos que no por el bien de la educación de nuestra país.

Correo electrónico: jagovea_53@yahoo.com

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