Marketing político 4.1

0

Por: Leoncio Daniel Cruz Gómez
Pasada la elección de México donde gano la izquierda por primera vez esto nos deja mucha enseñanza en el marketing político, primero veamos algunas definiciones para poder entender.

El marketing político se define como el conjunto de técnicas dirigidas a facilitar y a adaptar mejor un candidato a su electorado objetivo, siendo estas técnicas las que posibilitan dar a conocer a la marca política al mayor número de electores creando al mismo tiempo diferencias competitivas con los oponentes y, finalmente, optimizando el número de votos necesarios para conseguir el mejor resultado en las campañas electorales.

El marketing político actual lo separa por cinco áreas o factores, estos cinco factores no son los únicos, pero si algunos de los más relevantes y motivos de estudio o trabajo por un proyecto de investigación en consultoría política:

Investigación política: Diagnóstico y análisis cuantitativo y cualitativo del escenario o contexto electoral.

Campañas electorales: El proceso donde se unen agentes, recursos, canales de comunicación, estrategias de marketing, partidos y candidatos con el fin de ganar unas elecciones.

Comunicación política: El cómo, cuándo, por qué, para qué, a quién se transmite el mensaje o argumento político.

Enfoque de campaña: El método utilizado por la dirección de partido o candidato político para hace mejor uso de los recursos, aplicando las mejores técnicas de marketing electoral, motivando al equipo de trabajo y, por último, colocando al elector como el centro de toda estrategia de marketing político.

El “producto político”: Qué se ofrece como candidato o como partido político, qué características tiene, en que se diferencia de la competencia, cómo acceder a él, todos los atributos y características que hacen conseguir la confianza del ciudadano.

Mucho hemos escuchado de las expresiones faciales y las micro gesticulaciones para detectar mentiras, así como el mirar fijamente a los ojos para detectar la veracidad de nuestro interlocutor, sin embargo, estos supuestos “tips” de detección de mentiras, también los saben la gente que se dedica a engañar de profesión y constantemente practican sus movimientos y gesticulaciones para evitar ser evidenciados en una mentira a través de su discurso y su lenguaje corporal.

Estamos en una época donde ya nadie confía en nadie y los estudios de medición de la confianza del consumidor en las instituciones en México salen francamente con calificaciones reprobatorias. Inclusive las Universidades, que son las instituciones que podríamos decir que son en las que “más” confianza tiene el consumidor, seguido de las Iglesias, incluso ellas, sacan una calificación de siete en una escala del uno al diez. Que, si mi hijo me entregara boletas con puro siete, tampoco estaría muy contento que digamos, ya que son calificaciones casi reprobatorias, de “panzazo” pues, como lo es la educación en México. En el otro extremo y para sorpresa de nadie, los partidos políticos y los sindicatos, ocupan el final de la fila en lo que a confianza se refiere con calificaciones que rondan los cuatro puntos sobre los diez posibles.
.
Hoy más que nunca un político, ya sea de algún partido o independiente, así como las instituciones tiene que tener muy claras sus estrategias y planes de acción en lo que a marketing se refiere con la intención de la obtención de votos. Ya que si bien sabemos que la corrupción y el clientelismo es lo que impera en épocas electorales, el marketing político es la opción que puede ayudar a los candidatos a sortear y tratar de mejorar la muy baja calificación que tienen en cuanto al nivel de confianza y credibilidad con la que cuentan. Ya que no sólo se trata de la imagen pública que ostentan como personas y que sabemos está muy cuidada y ensayada en sus apariciones en público, el marketing como siempre lo decimos, su función básica es la de agregar valor al intercambio y crear experiencias memorables en los clientes objetivos, y es justo aquí donde les falla a los políticos, ya que se encuentran sumamente preocupados por ellos mismos como producto y nada enfocados en los votantes o su público objetivo como lo dicta el marketing. Ensayan sus discursos, compran las mejores ropas y cuidan todos los detalles de sus apariciones, pero están dejando de lado lo que precisamente es lo más importante en el marketing; el cliente consumidor, en este caso los votantes y es por ello, que no es de extrañar que sean los que peores calificaciones tienen en cuanto a confianza del consumidor y además no hagan nada para revertirlo. Ya reza el dicho “Obras son amores y no buenas razones” por lo que en base a insights de la población en general y en afán de ayudar a aquellos interesados en ganar las próximas elecciones, en su plataforma política tendrán que destacar con acciones no con discursos los temas siguientes acomodados en orden de importancia:
Transparencia total y apertura de cuentas en todos los ámbitos.
Desaparición del fuero.
Disminución de burócratas tanto en el congreso como en dependencias.
Rendición de labores en tiempo real.
Ingresos y jubilaciones similares al del mexicano promedio, con base a resultados.
Posibilidad de remoción antes del periodo establecido.
Atención hospitalaria en instituciones públicas.
Uso de transporte público sin beneficios de choferes o autos.
Disminución de impuestos.
Mayor participación ciudadana.

Se dice que para no volver a cometer errores en el marketing político se debe perder una campaña lo cual ya sucedió para los partidos en la mayoría del mundo con gobiernos demócratas, por lo que sin duda será un reto para el 2019 que resurjan los partidos derrotados en las pasadas elecciones.

Grafica 1.-El político al centro
www.leonciocruz.zohosites.com

Para llevar a cabo un plan de acción donde queden reflejadas mejoras en cuanto actitud emprendedora en la nueva política, deberías empezar por prestar más atención, desarrollar y fomentar en algunos casos, muchas de las características o apartados que son propios a la hora de innovar en política o emprender. Entre otros, empezaría por los siguientes:

Claves para Innovar y Emprender
• Iniciativa ante proyectos o trabajos, y no mantenerse a la espera de pasos previos realizados por otros. Salir del modo a la espera, actuar.
• Eliminar o minimizar los temores hacia el fracaso, no tener miedo al cambio, despojarnos un poco del que pensarán, de la resistencia al cambio, o del… y si no hay remedio.
• Mejorar la habilidad referente a la inseguridad y el no estar seguro de los resultados a obtener.
• Empezar a valorarnos un poco más seguido y más frecuentemente. De esta forma aumentamos la autoestima y la autoconfianza en nosotros mismos. Ni somos tan buenos, ni somos tan malos.
• Planificar más y mejor nuestras metas. Para ello debemos ser lo más posible ambiciosos, cautos y coherentes a la vez. Logros pequeños y a corto plazo, serán la clave del éxito ante grandes retos. Objetivos medibles y realistas.
• Ser optimistas y empezar por creer que “casi” todo es posible.
• Ser capaces de persistir ante adversidades y poder ser capaces de sacrificarnos o sacrificar ciertas cosas.
• El liderazgo político significa también prepararnos, para ello debemos asumir responsabilidades y estar predispuestos a formarnos más y mejor.

Tal y como les he comentado, toca ofrecer información y contenidos de mucha más calidad que los ofrecidos hasta la fecha. Hemos visto que durante años los políticos han dedicado gran parte de sus contenidos en comentar la gestión de gobierno actual, que han inaugurado durante la semana, en que proyecto están trabajando ahora mismo y, además, lo mal que lo hacen en la oposición.

Esto ya no vale, no es suficiente, el votante y ciudadano tiene que obtener algo que verdaderamente le ofrezca aire fresco, novedad, algo que realmente sorprenda y que aporte más cercanía, como va a solucionar o mejorar su calidad de vida, su economía familiar, como poder hacer una gestión puntual, y como el político va a ser cómplice y ayudante en este tipo de acciones con contenidos mucho más personalizados.

Ventajas del Inbound Marketing
• Siendo un proceso de relacionarse con los clientes en cierta forma nuevo, aplicado a la política, viene siendo aún mucho más sorprendente.
• El votante y su opinión son más tenidos en cuenta que con las técnicas de marketing tradicional.
• Al ser un proceso de cualificación de los contactos, se podrá conocer con mejor precisión las necesidades y aportaciones de los ciudadanos.
• La marca política es más recordada, quién me facilita las cosas no me enoja, tiene mi confianza.
• La imagen del partido o del candidato es por un lado más positiva y además denota una imagen menos interesada, o lo que es lo mismo, el ciudadano encuentra en el inbound marketing político el no intrusismo en sus lugares de presencia, digital o no digital.
• Es más económico que el marketing tradicional en cuanto a la manera de conseguir clientes, en este caso, votantes.
Fases del inbound marketing político
• Fase 1 (Captación): Captar posibles votantes.
• Fase 2 (Conversión): Convertir estos posibles votantes en contactos que formen parte de nuestra base de datos.
• Fase 3 (Venta): Ofrecer contenidos personalizados y de calidad a los contactos (leads).
• Fase 4 (Fidelización): Fidelizar a los contactos llegando a ser estos prescriptores de nuestra marca política.

Conclusiones:
Unas enseñanzas que nos dejan estas elecciones en México en el 2018 son:
Al igual que en el marketing de consumo, este concepto que significa el ‘candidato retador’ cobra relevancia en la política. Consiste en aprovechar la posición de no ser el oficial o el que está en el poder para ganarse a los consumidores, en este caso al electorado.

En el caso del candidato de Morena Andrés Manuel López Obrador su nivel de marketing político, se trató de una campaña con alto nivel de recordación y posicionamiento, pues no era la primera vez que contendían para un puesto público, por lo que nunca bajo de la primera posición de preferencia.

Exclusividad de Candidatos:
Los candidatos ya no son ‘propiedad’ exclusiva de los partidos. Con frecuencia irrumpen outsiders y renovadores que trastocan las estructuras de poder clientelar, territorial, históricas. Y cuando no es así, el fenómeno de la personalización hace que el contrato (el compromiso) sea directamente con los electores, sin intermediarios, pero también sin amparo. De ‘el candidato’ a ‘mi candidato’, mayoraccountability.

Los Influencers:
En estas elecciones pasadas fueron de suma importancia ya que el ataque en redes sociales y la promoción de las mismas fueron de vitales, los mensajes que se elaboran y difunden desde las organizaciones cada vez son menos eficaces, pero cuando estos mismos mensajes son contados por otros, las posibilidades de impactar a las personas aumentan. Hoy en día prevalece la credibilidad de aquellos que son como nosotros, el poder del boca a boca se ha vuelto decisivo. Te convence alguien cercano, próximo, que tiene (o crees que tiene) el aval de una trayectoria y un comportamiento ejemplares. Por ello, se vuelve esencial identificar a los influencers, a los grandes y pequeños, a los offline y a los online.

La segmentación:
Sigue siendo parte esencial de las campañas políticas saber el segmento al cual deben de llegar, con qué tipo de lineamientos, con que propuestas y sobre todo dividir los esfuerzos.

La política plantea la necesidad de ir más allá de la demoscopia tradicional. Las encuestas y los focus groups no son suficientes, dan fotografías incompletas de lo que piensa y siente la ciudadanía. Saber poco de muchos no sirve. Mejor será saber mucho de pocos; afinar la puntería al máximo para hacerles llegar a los votantes el mensaje oportuno; hablarles de lo que verdaderamente les importa y moviliza.

Los ciudadanos Mexicanos están relacionados e informados como nunca antes. Son más críticos, exigentes, desconfiados y reactivos. Ya no se limitan a observar la realidad de forma pasiva, sino que también han desarrollado su capacidad de acción. Ciudadanos empoderados que, a la hora de votar, se convierten en electores complejos, castigadores, informados, estudiados.

El voto ya no es un premio… es un castigo. Algunas tendencias de comportamiento electoral se repiten alrededor del mundo: disminuye la fidelidad de voto, aumentan la volatilidad, la fragmentación y la indecisión o el retraso en la decisión, en muchos casos como en México estos votos no son bien pensados solo se realizan por la imagen del marketing del candidato sin importar las propuestas.

Compárte esta noticia:

Déjanos tu comentario