Pese a las restricciones, caravana de hondureños cruza de Guatemala, ya está en México

0

Ciudad de México, México.- Miles de migrantes hondureños que salieron en caravana de su país superaron este viernes un bloqueo de policías y militares en la frontera guatemalteca de Tecún Umán y lograron su objetivo de cruzar a México, en su intento por llegar a Estados Unidos.

Aunque algunos lograron pasar, la mayoría fueron contenidos y buscan hacer un paso ordenado.

“Voy feliz, no vamos haciendo nada malo, solo queremos trabajo”, dijo a la AFP una mujer que llevaba de la mano a una pequeña niña en medio de la marcha masiva que ingresó por el puente internacional que une Guatemala con México.

Los hondureños superaron una barrera de decenas de policías antidisturbios y militares que se apostaron con vehículos blindados. También lograron abrir y doblar una valla metálica que impedía el paso hacia la frontera.

Se estima que unos 4.000 migrantes hondureños participan en esta caravana que salió el sábado pasado de la ciudad de San Pedro Sula, en el norte de Honduras, tras una convocatoria divulgada por redes sociales. Los hondureños intentan escapar de la violencia y pobreza que enfrentan en el país centroamericano.

Antes de que las autoridades cedieran y dejaran pasar a la caravana, se vivieron momentos de tensión después de que el bloque de migrantes, coreando consignas de “íSí se puede!”, se abalanzaron con mujeres y niños al frente contra una veintena de policías que formaban un cordón de seguridad.

Algunos migrantes lanzaron piedras y al menos seis personas resultaron heridas. “Lamentablemente fuimos víctimas de esta agresión. No hicimos uso de la fuerza pensando en la vulnerabilidad del grupo”, dijo a periodistas el comisionado general de la Policía Federal de México, Manelich Castilla. “Afortunadamente, el orden está restablecido. Ahora vamos a dar paso a la siguiente etapa: que sea un ingreso ordenado y legal”.

Mientras Castilla hablaba con la prensa, algunos migrantes se lanzaron al río en busca de llegar a México en balsas improvisadas. “Trabajo la tierra, pero no hay producción, busqué soluciones, pero no las encuentro”, dijo José Guerrero, un hondureño de 24 años que se decidió, de un día para otro, a viajar acompañado de sus vecinos y familiares.

La llegada del éxodo masivo a México estuvo marcado por momentos de tensión entre las familias hondureñas y las fuerzas de seguridad. Vestida con una camiseta anaranjada, una mujer de 27 años coreaba junto con sus compatriotas: “¡Somos migrantes, no delincuentes!”.

“Se les pide que nombren una comisión para que dialoguen con funcionarios del Instituto de Migración (de México). No sigan poniendo en riesgo a los niños y mujeres”, gritaba un oficial por un altavoz, mientras la multitud forcejeaba con decenas de policías para cruzar la frontera. Gases lacrimógenos y disparos de balas de goma fueron lanzados por los policías contra los migrantes que estaban en la orilla del río. Uniformados, migrantes y algunos periodistas resultaron heridos en los choques.

El presidente de EE. UU., Donald Trump, afirmó este viernes que un “porcentaje bastante grande” de los migrantes que participan en la caravana que arrancó en
Honduras y avanza en dirección norte “son delincuentes”.

“Muchas de esas personas, un porcentaje, un porcentaje bastante grande de esas personas son delincuentes. Quieren venir a nuestro país y son delincuentes. Y eso no sucederá en mi mandato. No sucederá”, afirmó el presidente a periodistas.

En ese sentido, Trump reiteró su amenaza de enviar a las Fuerzas Armadas a la frontera con México para evitar la entrada de los más de 3.000 migrantes que integran la caravana, en su mayoría hondureños, en caso de que lleguen al límite sur de EE. UU.

El presidente aclaró, además, que en esta ocasión no desplegará a la Guardia Nacional, como en la última ocasión, sino a una de las ramas de las Fuerzas Armadas. “No es la Guardia (Nacional), vamos a llamar a los militares y vamos a tener a los militares desplegados”, dijo.

“Estamos rápidamente llegando a un punto que parece ser un momento de crisis: cifras récord de migrantes”, dijo el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, al canciller mexicano, Luis Videgaray, durante una conferencia de prensa conjunta en Ciudad de México.

“La política migratoria de México la define México, así como la política migratoria de EE. UU. la define EE. UU. Somos países amigos, somos socios, vecinos, somos países soberanos”, replicó Videgaray, quien se reunió el jueves con el jefe de la ONU, António Guterres, para solicitar apoyo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) para atender las solicitudes de refugiados de la caravana.

“No hemos tenido una caravana de este tamaño que solicite de manera simultánea refugio, es un reto logístico importante”, comentó el canciller a la cadena Televisa. “Todos aquellos que soliciten refugio ingresarán a territorio mexicano para procesar, en territorio mexicano, su solicitud”, dijo Videgaray, quien aseguró ante Pompeo que México y Washington concuerdan en “la necesidad de atender las causas de fondo de la migración centroamericana”.

El presidente guatemalteco, Jimmy Morales, recibirá este sábado a su colega hondureño, Juan Orlando Hernández, para discutir estrategias con el fin de lograr el retorno de los migrantes.

Aunque el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con militarizar la frontera con México para impedir que una caravana de 3.000 migrantes hondureños penetre en el país, México también entró en alerta ante la posibilidad de que muchos de ellos soliciten la condición de refugiados.

Luego de iniciar su travesía el sábado en San Pedro Sula, norte de Honduras, el grupo avanzaba este jueves por el departamento de Escuintla (Guatemala), y el fin de semana estaría cerca de la frontera con México.

Trump ya ha advertido a Honduras, Guatemala y El Salvador de que les cortaría la ayuda económica si no frenan el avance de la caravana ni evitan, en general, que sus ciudadanos emigren hacia el norte, y este jueves avisó que él mismo podría tomar medidas extremas para asegurar la frontera sur de EE. UU. “Debo, en los términos más enérgicos, pedir a México que detenga esta arremetida (de migrantes), y si no pueden hacerlo, ¡llamaré a los militares de EE. UU. y cerraré nuestra frontera sur!”, afirmó Trump en su cuenta de Twitter.

Compárte esta noticia:

Déjanos tu comentario