AMLO equivoca el rumbo de su propio gobierno

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Por: Ciriaco Navarrete Rodríguez
La Seguridad Pública, siempre ha sido uno de los compromisos gubernamentales en los que la improvisación ha sido la reina de las decisiones, recuerdo que allá en mi lejana infancia, los alcaldes tenían la libertad y la costumbre de buscar al asesino más temido de la región, para concederle el nombramiento de comandante de la Policía Municipal, a ese grado tan criminal llegaba la improvisación de los tiempos en que se inició el adoctrinamiento presidencialista.

Por eso, cuando en mis trabajos editoriales hago referencia a esas vivencias, posiblemente, a muchas de mis lectoras y lectores jóvenes, tal vez les parezca algo semejante a relatos novelescos y hasta fantasmagóricos, sin embargo, debo decirles que tales referencias son el resultado de aquellas vivencias de las cuales, los viejos de hoy, en realidad, somos sobrevivientes de aquellos gobiernos improvisados.

En lo personal, recuerdo detalles que marcaron mi vida de niño y de adolescente, pues según las noticias radiofónicas que eran las que más se escuchaban en mi natal Tixtla Guerrero, daban cuenta de que los Estados de Veracruz y Guerrero, siempre estaban en competencia en materia de asesinatos, lo cual, para “juan pueblo”, eso era de mucha preocupación, pero para algunos compatriotas, esas estadísticas, irónicamente eran motivo de orgullo.

Pero hay que decir también que en aquellos tiempos la delincuencia correspondía al fuero común, y aunque ya había delincuencia organizada, podemos decir que aun “estaba en pañales”, porque en aquellos años en que nací, mayo de 1941, fue cuando la Segunda Guerra Mundial ya estaba en su tercer año, y tal vez, los mexicanos estaban alertados por los temores propios de aquel conflicto armado que culmino en el año de 1945.

Desde luego que, dada mi corta edad, no puedo presumir de vivencia alguna de esa hecatombe, ya que cuando culminó yo apenas contaba 4 años, pero de mi segunda infancia, sí recuerdo algunos pasajes y variados relatos de mis padres, abuelos y otras personas allegadas a mi familia, quienes narraban diversas experiencias y variadas conjeturas relativas a las noticias bélicas de aquella época.

Esas fueron algunas de mis vivencias que a partir de mi segunda infancia se acumularon durante los 18 años previos a la mudanza que hice trasladarme a estudiar mi primera carrera de profesor de educación primaria, en la Escuela Nacional de Maestros en la ciudad de México, y allá donde, igual que otros muchos estudiantes, como mi primo el licenciado Leonardo Vázquez Bello, iniciamos una novedosa perspectiva de nuestra vida cotidiana.

Desde luego que fue un cambio muy radical de nuestras vivencias pueblerinas, porque como es natural, en muy poco se parecían del diario vivir en nuestro terruño natal

Pero esa es otra historia que en lo personal marcó mi existencia de muy diferente manera, pero a mi primo Leonardo y a mí, como a muchos otros jóvenes de aquella época, el deporte mucho nos ayudo en nuestros respectivos procesos de sociabilización, pues mientras él destacó como prominente voleibolista que llegó a formar parte del equipo nacional de compromiso internacional, yo destaqué como campeón nacional en atletismo y en basquetbol, así como, durante los tres años de mis estudios como normalista, desarrollé actividades cercanas al doctor Jaime Torres Bodet, durante sus funciones como titular de la SEP.

Todas esas vivencias y experiencias, en lo personal, me motivaron para adentrarme con mucho ánimo, tanto a tareas de investigación educativa, como a mis inicios en los estudios de la filosofía política, y por eso he seguido investigando y desarrollando una temática editorial que mucho a gustado a mis amables lectoras y lectores, y aunque ya tengo 77 años de edad, mucho me entusiasma seguir haciendo esfuerzos para darles consejos a los políticos y gobernantes para que dejen de ser improvisados.

Tal es el caso de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien evidentemente, ha equivocadlo el rumbo que tomará su propio gobierno como presidente de México, a partir del día uno del ya cercano mes de diciembre del presente año 2018.

Para colmo de males, entre sus cercanos e importantes colaboradores, contará con el nieto del General Lázaro Cárdenas, quien responde al mismo nombre, pero de apellidos Cárdenas Batel, y además, pretende imponer como Director de la Casa Editorial paraestatal, denominada Fondo de Cultura Económica, al español Paco Ignacio Taibo, igualmente marxista, porque hay que saber ambos son de mentalidad altamente utópica, e igual que AMLO, adoran al general Cárdenas, que es el paradigma por antonomasia del futuro presidente de México.

El general Cárdenas, diseñó su plan de gobierno del país, de manera muy parecida a lo que está haciendo AMLO, con la gran diferencia que la población nacional, apenas llegó a 40 millones de habitantes para el año de 1940, pero los cinco años previos, lo más preocupante para el expresidente michoacano, era la manera de concentrar el poder absoluto en manos del presidente de la república muy al estilo de Lenin, mundialmente famoso dictador ruso.

Por esos desarrolló el presidencialismo, al que le impuso el nombre falso de democracia tal como erróneamente se le llama actualmente, pero lo hizo para concentrar el poder presidencial en manos del presidente de la República Mexicana.
E´mail: ciriaconavarrete_1941@yahoo.com.mx
Facebook: Ciriaco Navarrete Rodríguez

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