40 alcaldes “atorados” en cuentas públicas

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Por: Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Interesante. Ahora nos damos cuenta que en la administración pública, entre los políticos, los “milagros” existen.

De los 43 ayuntamientos de Tamaulipas, solo hay uno que está “libre de pecado” ante los inquisidores de la Auditoría Superior del Estado y los sabuesos de Don Raúl Ramírez Castañeda, jefe de la temida Unidad de Inteligencia Financiera y Económica.

Se trata de Xicoténcatl, donde los fiscalizadores de la cuenta pública 2018 no encontraron nada extraviado, ni pagos a factureras o compadres y aviadores en la nómina. Todo en orden y un ejemplo a seguir para el resto de ediles pillastres.

Un “milagro” porque las tentaciones mundanas no llegaron a ese girón de tierra que Don José de Escandón y Helguera, el colonizador, decidió que llevara su nombre por los siglos (que alguien se encargó de echar abajo años más tarde).

Usted se preguntará ¿quién es el ex alcalde? Vicente Verástegui Ostos, que no quedó a deber ni los buenos días según los resultados de auditoría.

Don Jorge Espino Ascanio, el que vigila las uñas a los presidentes, debería entregarle una medalla de reconocimiento.

Bueno, no solo a él, porque en segundo lugar, con un solo “pecadillo” en el pensamiento pero sin llegar a la obra, la ASE ubica a Francisco Leal Guerra, de El Mante, y en tercero a una “hermanita de la caridad” que se llama Faisal Smer Silva, de Aldama.

Le dimos una “hojeada” a los resultados que Espino le entregó al diputado que ama a los caballos, Joaquín “La Quinita” Hernández Correa, presidente de la respectiva Comisión, y tal es la sorpresa. De que los milagros existen, sí existen.

Los demás ex –algunos en funciones- están “atorados” con billetes o por “portarse mal” en sus movimientos políticos. En ocasiones tienen malos asesores.

Fuera de esos tres, los restantes 40 tienen “pendientes” por mil 26 melones de pesos en 819 señalamientos que no alcanzaron a desvirtuar al pasado 20 de febrero.

No se trata de acciones de Inteligencia Financiera, que es otro cantar, sino de la Auditoría Superior a la que deben rendir cuentas (la contabilidad oficial, porque hay presidentes que llevan doble papelería que no llega al Congreso).

Quien sigue “hasta las manitas” es Daniel Torres Espinoza, ex de Valle Hermoso, priísta, a quien le reclaman 181.3 millones “perdidos” en un año. Es la cifra más alta de los “pendientes”. No va solo. Está incluido el ex Tesorero Francisco Galván y otros colaboradores.

Dicen que cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde. El segundo lugar de reclamos, por montos económicos, es para Maki Ortiz Domínguez, panista de Reynosa, con 176.8 melones de pesillos. Es presidenta desde 2016.

El tercer “mago” con los billetes ajenos, siempre según la AS, es el cantante Juan Diego Guajardo Anzaldúa, de Río Bravo, con una cuenta de 161 millones que no pudo justificar. De haber ganado la reelección estaría “péndulo” con más.

Para que no tenga malos pensamientos o sueños de volver a ser presidenta de Tampico, pero por Morena, Doña Malena Peraza Guerra arrastra 41.6 millones que no pudo justificar.

El maderense José “Andy” Zorrilla Moreno, también de casa (que perdió la reelección), debe “brincarle” con 26.9 millones.

No tiene caso mencionar a otros de menor cuantía pero que también le hicieron daño al erario como María Guadalupe Rodríguez Gámez, de Miquihuana, con 19 millones en 22 observaciones; Rosa Icela Corro, de Miguel Alemán, y el famoso “Toño Láminas” de Tula, al que acusan de “desaparecer” 34.6 millones de tepalcates.

Entre ayuntamientos y comisiones de Agua Potable y Alcantarillado, Espino Ascanio reclama mil 521 millones de pesos. Las observaciones suman mil 537.

Total que Espino tiene chamba de aquí a marzo, cuando empiezan los registros de candidatos y luego las campañas políticas. Si alguien comete “error de cálculo”, la Fiscalía Anticorrupción tendrá conocimiento y los pondrá a las puertas de algún penal.

Aparte, problemas en el sector educativo para el arranque del próximo ciclo escolar. Se suspendieron las reuniones de Consejos Técnicos Escolares que darían los primeros pasos para la jornada de limpieza de instalaciones, reinscripciones, venta de uniformes y libros y cuadernillos.

No será fácil sabiendo que hay un grueso de estudiantes cuyas familias no tienen acceso a las tecnologías de la información. No todos cuentan con un ordenador.

Mientras esto pasa en nivel básico, la UAT se prepara ante la contingencia del Covid. El Rector José Andrés Suárez Fernández puso en marcha el curso taller “Diseño Instruccional y Desarrollo de Objetos de Aprendizaje”, dirigido a docentes.

Destacó la oportunidad de capacitar a los maestros para ofrecer a sus estudiantes una mejor posibilidad de aprendizaje en línea y a distancia.

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