El “préstamo” de votos entre partidos

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Por: Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Los restos del naufragio PRD en Tamaulipas se reunirán este domingo para nombrar a su nueva dirigencia, antes de unirse al PAN rumbo a las elecciones del año próximo.
No tienen mucho futuro a menos que, en el contrato de alianza, los azules les “presten” votos, algo que no es el estilo de la casa.
Para cuadrar la idea, hay que decir que en 2018 los amarillos cosecharon 26 mil votos, el 1.65 por ciento de los emitidos, y ocupan el octavo lugar en el ranking estatal.
El “préstamo” es un invento del célebre ingeniero electoral Ricardo “El Negro” Gamundi Rosas, en el gobierno de Eugenio Hernández Flores. Hicieron ganar plurinominales al Verde Ecologista y Nueva Alianza, para no reconocerle escaños a Acción Nacional.
Ante la exigencia de los profesores, el Revolucionario le “pasó” votos al Panal para que pudiera alcanzar dos asientos en el Congreso local, aparte de uno de mayoría.
Con menos clientela, el compromiso con el Verde fue “ayudarle” a conseguir el tres por ciento de los sufragios emitidos que le permitiera una raja del pastel.
Nadie se quejó ante tribunales ¿algo legal?. Los acuerdos ahí están, quedaron depositados ante el árbitro.
Bien dicen que lo que no está prohibido…
Hoy es a la inversa, el PAN tiene la satén por el mango y, si al operador de operadores, César Augusto Verástegui lo ve como viable, podrían convenir escaños.
El gran reto para el 2021 es mantener el control de la siguiente legislatura, alcanzar las dos terceras partes de 36 para no tener que compartir la Junta de Coordinación Política.
Aun así, la vieja escuela priísta dice que en el reacomodo de fuerzas algunos diputados pueden renunciar a su partido original para incorporarse a otra bancada. “Cada cabeza tiene un precio”, como dice la filosofía gamundiana que hizo historia en el CDE del Revolucionario.
Según Gamundi la conciencia de los políticos todos tiene su precio, ya sea una notaría, regidurías o cañonazos de billetes, en lo cual tiene razón si echamos por delante los “moches” otorgados a senadores para aprobar las reforma energética peñanietista.
Son opciones no prohibidas de las que hoy puede echar mano Acción Nacional en Tamaulipas.
Si bien les va a los perredistas –que no tienen registro estatal-, si la “ingeniería” lo recomienda, podrían ocupar un escaño Elpidio Tovar de la Cruz, Mario Sosa Pohl o el doctor Armando Valenzuela Arroyo. No hay nada escrito porque el PAN no necesita guajes para nadar, al contrario, en la aventura pasada las alianzas le significaron un lastre.
El partido de las tribus va a nombrar presidente, secretario general y representante ante el CEN. Todo arreglado y bajo control.
Volviendo con el tricolor, está demostrando por qué duró en el poder 80 años. Sabe adaptarse a las circunstancias para sobrevivir. Hoy está en condiciones de incorporar a su militancia, y como candidatos, incluso a los traidores.
Sin mucha difusión este lunes el ex partidazo aprobó en reunión de Consejo Político –vía Internet- reformar sus estatutos para permitir que militantes acepten chambas “en un gobierno emanado de las filas de otro partido” con el que no haya existido coalición, sin ser expulsado.
Dicen que es de sabios cambiar. Otorgará “licencia provisional” cuando alguien quiera colaborar por ejemplo con el PAN o Morena. Terminada la chamba recuperará sus derechos.
Hay que recordar que en el 2018 se abrió para postular a los cargos de elección no solo a militantes sino de la sociedad civil, como fue le caso de José Antonio Meade Kuribreña.
Le dieron un “apriete” mas al pago de multas que les aplica el INE, que deberán cubrir quienes tengan responsabilidad ya sea el presidente estatal, los jefes de administración y finanzas, precandidatos y candidatos, cuando sea su culpa.
Los que ya la hicieron son los diputados federales, diputados locales, alcaldes y el senador Américo Villarreal Anaya, sujetos a juicio sancionador por el INE. El asunto fue turnado al IETAM para que les aplique las penas “que merecen”.
Sin muchos brincos quedarán libres de culpa los diputados locales Miguel Gómez Orta, Fernando García Aguiar y Javier Alberto Garza Faz, más el federal Salvador Rosas Quintanilla y los presidentes municipales Enrique Rivas Ornelas y Jesús Antonio Nader, de Nuevo Laredo y Tampico.
Por militar en partido diferente, quien sabe cómo le vaya al senador Américo Villarreal Anaya.
En los siguientes días el IETAM debe reunirse para desfogar la “papa caliente” que le mandaron del centro. Si hay apelación, ahí está el colchón del Trieltam.
Libres de pecado en pensamiento y obra, quedarán también los legisladores que van en una “segunda lista” por promoverse entregando despensas y servicios durante el periodo de emergencia por el coronavirus.
Ellos son Francisco Garza de Coss, Rosa María González Azcárraga, Alberto Lara Bazaldúa, Juana Alicia Sánchez Jiménez, Ivett Bermea Vázquez, Karla María Mar Loredo y Patricia Pimentel Ramírez. Aparte el gerente de la Comapa de Reynosa, Jesús María Moreno Ibarra.

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