Con piel delicada

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Por: Gricelda Guerra Romero
Prácticamente en silencio estuvo nuevamente en Matamoros el gobernador de Tamaulipas, pero como ya es costumbre la prensa no fue enterada para evitar cuestionamientos sobre lo relacionado con el tema de la Seguridad, que por decreto asumiera el estado, aun cuando es el estado el encargado de la misma. Y aun cuando el alcalde Mario López ha mostrado gran interés por mantener una buena relación con el Gobierno del Estado.

Pues bien, el mandatario anduvo en Matamoros y así como llego se fue, sin que se corriera la cortesía a las autoridades municipales, y es que, así como se pide respeto también hay que darlo.

Por cierto, un día antes las malas lenguas corrían la versión sobre la salida de Comunicación Social de Francisco García, ante los reclamos de los medios de comunicación con los que se establecieron convenios y a los que tienen meses e incluso hasta el año sin realizarle pago alguno. Pues ante esta situación, hay voces que se han elevado reclamando que les paguen, preocupados que se acerca el fin de año temen que este adeudo quede en la nada.

Por lo que, al correrse la versión de la salida de Francisco García, en algunos hubo jubilo, mientras que otros se manifestaron preocupados de que esto sea aprovechado para desconocer el adeudo, pero otras versiones aseguraban que la ausencia de García se debía a que este era uno más de los contagiados por el Covid-19, pues veremos dijo un ciego, no sea que vaya a querer imitar a su patroncito y a los días de haber “sanado” ande donando sangre.

Siguiendo con Matamoros, fue el Secretario del Ayuntamiento Federico Fernández quien dejo en claro que los 135 elementos que se desempeñaban como vigilantes municipales, pero sin la autorización para portar arma alguna, fueron retirados de las instalaciones de la DSP, no serán despedidos sino más bien serán reubicados, pero ahora bajo una nueva denominación en la nómina y estarían apoyando en los edificios del municipio.

Este grupo fue creado durante la administración del mal recordado Jesús de la Garza, debido a que Matamoros no contaba con una policía municipal, por lo que terminaron siendo entre vigilantes, guardias o un tipo de veladores, que con el paso del tiempo su situación no estaba del todo definida, otra irregularidad más heredada a la administración de Mario López, situación que se quiso aprovechar para afectar la imagen del edil ante la posibilidad de que este pueda buscar la reelección, cosa que no suena descabellada considerando que ya por lo pronto el dirigente nacional de Morena ve con muy buenos ojos el desempeño de Mario López al frente del ayuntamiento matamorense.

Por cierto, en las últimas encuestas el edil matamorense se encuentra entre los mejores alcaldes calificados, ubicándose en la posición número 13, lista en la que junto con López se encuentran otros 2 alcaldes tamaulipecos que aparecen entre los primeros 20 lugares, siendo Maki Ortiz y Jesús Nader.

Ahora resulta que salieron con la piel delicada, esto a raíz de la propuesta del diputado Joaquín Hernández Correo para que se aplique sanciones económicas a todos aquellos ciudadanos que insulten a los agentes de tránsito, servidores públicos, alcaldes y por supuesto diputados sin tener sustento.

La sanción seria de 100 a 250 días de salario mínimo, dependiendo del agravio que le cause al funcionario y es que el legislador considera que ya estuvo bueno que ciudadanos aprovechen las páginas de Facebook para insultarlos, nada más porque sí.

Asegurado que este insulto se debe a la envidia ciudadana, ya que ellos están trabajando de verdad mientras que otros diputados no (nombres, nombres).

Como era de esperarse dicha iniciativa genero un intenso debate entre legisladores de oposición, al considerarse que esto atenta contra la libertad de expresión, además que carece de sustento legal.

Por lo pronto dicha propuesta fue enviada para su discusión en las próximas semanas, dado a que hay otras iniciativas de más importancia por delante.

Y es que en las redes sociales, donde la ciudadanía ha encontrado el medio de desahogo a sus inconformidades por el trabajo y en ocasiones nulo trabajo por parte de quienes deberían ser sus representantes ante el Congreso del Estado, pero hay legisladores que en lugar de esto se han dedicado a ser los abogados del gobierno estatal y verdugos de aquellos que no aprueban su manera de gobernar Tamaulipas por lo que se han ganado sus buenas críticas así como uno que otro insulto.

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