Por: Salvador Leal Luna
De comprobarse de que elementos del recién nombrado Grupo de Operaciones Especiales (GOPES) y que fue anunciado con bombos y platillo por el ejecutivo de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca. Sería de nuevo un severo golpe a la política en materia de seguridad para el gobierno de los “Vientos del Cambio”.

Se considera un grupo de élite para combatir la delincuencia en la entidad, pero todo indica que está constituido para otras cosas y no atender a la población, porque aún año de su fundación este mentado grupo tiene varias acusaciones en su contra, además de estos 12 elementos que fueron denunciados por el forastero, Irving Barrios Mujica, quien cobra como Fiscal General de Justicia.

Sin embargo, aquí también debe estar y hasta las manitas el Secretario de Seguridad Pública, José Jorge Ontiveros Molina, quien bajo su mando deben estar estos elementos de seguridad y que no ha sido la primera vez que participen en hechos que lastiman la dignidad humana de las personas.

Creo que ambos funcionarios deben de entregar las renuncias al quien les confió el puesto, porque hasta el día de hoy le han queda más que mal, además de poner el Estado de Tamaulipas en el “ojo del huracán” en materia de seguridad pública. El primero fallando en la impartición de justicia y el segundo, ni se diga, con esos exámenes de control y confianza “dizque” que se hacen para la contratación de elementos de seguridad.

También, se queda en tela de duda, la Universidad de Seguridad Pública de que tanto se habló. Creo que a estas alturas no está dando el ancho y se está quedando corta en las enseñanzas policiales, como de derechos humanos. Porque de comprobarse la participación de estos 12 elementos del grupo de elite GOPES, en el homicidio y cremación de 19 personas, maestros, coordinadores, jefes inmediatos, como el Secretario de Seguridad deben de estar de patitas en la calle, además de una investigación en su contra.

No se puede decir que estos hechos y otros que han sido denunciados en contra de este grupo vayan a quedar impunes, como muchos delitos quedan en Tamaulipas. Sino que debe haber mano dura y sin piedad, porque esto que sucedió, simplemente no tiene madre y ni dios que los perdone.

En tanto, se podría decir en manos de quien estamos. Porque si son quienes nos cuidan, pues vamos, no solo a paso de tortuga, sino como los cangrejos para atrás, en materia de seguridad pública, como en la impartición de justicia en Tamaulipas.

Veremos si el Congreso de Tamaulipas, con su slogan de Libre y Soberano atrae este caso y otros, además las comisiones de Seguridad Pública, Justicia, Derechos Humanos y le agrego esa de la Familia, citan a comparecer a estos sujetos de marras que se tienen de funcionarios de Seguridad Pública y de Fiscal General de Justicia, porque hasta hoy se están lavando las manos como Poncio Pilato nada más.

Esperemos que las indagatorias que se hagan sean reales y libres, para evitar el día de mañana o pasado, vayan convertirse como coloquialmente se dice en “chivos expiatorios”, debido a que en este tipo de situaciones son el común denominador de las autoridades competentes.

Por lo tanto, en manos de quien estamos.

Por hoy es todo.
HASTA LA PRÓXIMA.
Correo Electrónico.
leal6418-14@hotmail.com

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