María Lizarraga del Carmen Cabanillas, Magistrada del Tribunal Unitario Agrario (TUA) en Victoria.

Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Por no explicar jurídicamente, María Lizarraga del Carmen Cabanillas, Magistrada del Tribunal Unitario Agrario (TUA) en Victoria, provoco que mediante la ejecutoria 692/2019, un amparo en su contra que anulo una sentencia, donde le dio la razón a un ejidatario al que pretenden despojar de su parcela con engaños, ya que no anoto en la resolución la falta de consentimiento al firmar un contrato el afectado, sino que la baso en vicios del consentimiento

El Magistrado Guillermo Cuautle Vargas, del Primer Tribunal Colegiado en Materias Administrativa y Civil del Décimo Noveno Circuito en Victoria, determino que, la ambigüedad en la sentencia, se hace más patente, virtud a que la nulidad absoluta que encontró actualizada, no la sustentó en la “falta de consentimiento” del actor principal en el contrato, como lo establece el numeral 2224 del Código Civil Federal, pues no señala que no haya firmado el contrato, sino que “no tuvo la intención vender su parcela, sino de darla en arrendamiento”.

El ejidatario afectado, presento el 11 de septiembre de 2018, demanda de juicio ordinario agrario contra un Ejido de Antiguo Morelos, reclamando la nulidad del contrato de enajenación de derechos parcelarios de 22 de agosto de 2016; el 19 de septiembre de 2019, el TUA dictada la sentencia en el expediente agrario 642/2018, declarando la nulidad; ante lo cual el que pretende despojarlo, recurre al juicio de amparo.

El Magistrado Guillermo Cuautle Vargas, a quien correspondió estudiar el asunto, determino que, queda en evidencia que la responsable debía fundar y motivar, si las circunstancias especiales del caso colmaban los elementos constitutivos de la acción de la nulidad absoluta del contrato de enajenación de derechos parcelarios en cuestión, o bien, si es el caso de que se acredite la acción de nulidad relativa, pues al margen de lo que haya dicho o pedido el actor principal en su demanda, corresponde al TUA “decir el derecho”.

El pleno judicial otorga el amparo, para que se deje insubsistente la sentencia reclamada, y dicte una nueva, donde funde y motive si en el caso, se acreditaron los elementos constitutivos de la nulidad que demandó el actor principal; en su caso, si se trata de nulidad absoluta o de nulidad relativa; y, en consecuencia, examine si es fundada o no, la excepción de prescripción negativa que opuso el demandado principal y resuelva como corresponda.

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