Por: Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- No hay retorno, llegaron al camino en que uno tendrá que ganar y otro perder. Los rencores alcanzaron su máximo nivel.

El pleito del Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca con la Cuarta Transformación remontó a lo que en estas mismas líneas habíamos dicho que no era deseable: Las manifestaciones callejeras.

Doña Federación -vía Fiscalía- inició el desafuero para fincarle delitos, y el Gobierno de Tamaulipas respondió con una marcha y mitin de apoyo, que seguro marcarán el inicio de una escalada de protestas en los siguientes días y meses, contra dependencias del Gobierno de la República.

Se descompuso la relación institucional que debería predominar y, en un ambiente de anarquía, todo puede suceder, incluso actos de sabotaje.

Hacemos votos porque no se pierdan vidas humanas, como es la experiencia que nos han dejado hechos en que Gobernadores como Carlos Loret de Mola Mediz, de Yucatán, y Carlos Armando Biebrich, de Sonora, se enfrentaron al Presidente Luis Echeverría, y perdieron.

Debe imperar la cordura. Ningún Gobernador que reta al Presidente ha tenido final feliz en su gestión, ni los caciques como Emilio Portes Gil si queremos poner un ejemplo doméstico.

La caída del Gobernador Hugo Pedro González, en 1947, fue orquestada para acabar con el portesgilismo que se había implantado en este territorio. No hay que olvidarlo.

El desafuero es un tema del que ya no escribiríamos, pero los acontecimientos lo hacen tema inevitable luego que la Cámara de Diputados demostró que no era una “finta”, que le dará pa´delante, y la marcha de miles este domingo en la capital.

Ahora le toca al Gobernador defenderse legalmente. Nadie lo hará por él si, como vemos, ya se le rajaron dos de los federalistas, Enrique Alfaro, de Jalisco, y Javier Corral, de Chihuahua, y otros pudieran seguir el mismo camino.

Hasta llegamos a pensar que era un “apriete” para que “le baje”, como se dice en política, pero va en serio y, caída la tarde, los tribunales decidirán si es culpable o no de los presuntos delitos de lavado de dinero, operaciones con recursos de procedencia ilícita y defraudación fiscal equiparada, evidente que del fuero federal y graves, sin derecho a fianza.

Tendrá que buscarse –si no los tiene- abogados expertos en el tema. El pleito será legal y no con manifestaciones callejeras a favor o en contra.

Nada beneficiaría al Presidente López y su gobierno que partidarios oficiosos organicen este tipo de eventos. La Ley es fría y quienes la imparten tienen que mantener esa actitud, inmunes a las presiones y llamados de almas caritativas.

En el imperio de la Ley, en estos tiempos, los gobernadores no “caen” por consignas políticas como se dio en la hegemonía del priato, de cuyo recuerdo sobresalen las vendettas de Echeverría y Salinas de Gortari, por imaginar enemigos en cualquier rincón de México.

Imposible que en estos tiempos el Senado de la República desaparezca los poderes de Tamaulipas porque el jefe estatal de policía, borracho, se metió a un hotel a asesinar a tiros a un periodista.

Según los tiempos de ruta, Cabeza de Vaca debe convencer de su inocencia, primero a los integrantes de la Comisión Instructora y después al pleno convertido en Jurado de Procedencia. Más tarde a los jueces y, para las elecciones del seis de junio, a los ciudadanos inscritos en el padrón estatal.

En ese inter pueden suceder muchas cosas, y que debe observar para tomar decisiones. En primer lugar el terrible golpe que recibió su partido, el PAN, cuando está en marcha un proceso electoral que desde un inicio no se veía fácil. Le quitara más clientela.

Están a tiempo de hacer correcciones, reponer candidatos. El registro ante (IETAM-INE) es a finales de marzo para arrancar campañas el 19 de abril y, si hay renuncias, pueden hacerse cambios hasta antes de la impresión de boletas.

Y no es invento que los partidos de oposición, el bloque encabezado por Morena, maneja el proyecto de pedir al INE atraer las elecciones estatales. Todo puede suceder en este ambiente ya muy revuelto.

Lo más malo de esta confrontación es que los que pierden son los tamaulipecos. Hacemos votos porque sufran el menos daño posible en este emergencia de coronavirus.

Como decimos en el argot: Esto apenas empieza y se van a escribir muchas toneladas de tinta.

Sin duda muy pronto veremos sondeos de intención del voto a partir del recrudecimiento de hostilidades, y que no se vislumbra positivo para el partido azul.

La última encuesta de Massive Caller favorecía al PAN en cinco distritos electorales federales, Nuevo Laredo, Victoria, Tampico y los dos de Reynosa. Ahora quien sabe.

A Morena le adjudica Río Bravo, Matamoros, Madero y El Mante, este último que se consideraba el más panista del estado. El punto débil pudiera venir de la reelección de Vicente Verástegui Ostos, el diputado que nunca ha presentado una iniciativa o tomado el micrófono de la Cámara ni para recordar algún cumpleaños.

P.D.- El jefe estatal del PRI, Edgar Melhem, reprobó en redes sociales la “convocatoria obligada” a trabajadores del estado para asistir a la marcha, con “pase de lista en mano”, en apoyo del Gobernador. Debe tener pruebas y, si las tiene, pues..

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