Por: Roberto Olvera Pérez
Así como las nevadas, los apagones y las vacunaciones forzosas son cada 20 o más años. Así Ciudad Victoria dio recientemente una noticia nacional, como podría pasar también cada 10 o 20 años en el sentido y con la orientación de que todo mundo lo comentó y la relación con la actitud permanente del Presidente Andrés Manuel López Obrador, de no usar cubrebocas durante la pandemia. Y ahí están las consecuencias también cayó en la enfermedad.

Ciudad Victoria, insisto, dio recientemente la noticia nacional del día y fue la en la que se dieron varios acontecimientos, entre ellos cuando murió Rodolfo Torre Cantú, así como en el día en que murió un niño en una escuela de la Capital del Estado en una jornada de clases y cuando comenzó a crecer la inseguridad publica solo por citar algunos; pero fuera de esos temas, ahora se trata de una noticia que tiene relación con una tesis cuestionada dicha por un obispo, que tiene relación directa con la postura presidencial sobre el mismo tema; su relación o parecida con la forma en la que hablaba frecuentemente nuestro muy entrañable y legendario personaje regional conocido como el Filósofo de Güemez, al decir una cosa que quiere significar otra: “Usar cubrebocas es no confiar en Dios”, una máxima profunda dicho en forma muy simple, si tomamos en cuenta que el obispo de Ciudad Victoria, tiene más de 20 años en el ejercicio del cargo.

Bien podemos afirmar que su manera de expresarse lleva a la estructura del lenguaje de nuestro régimen, lo que seguramente también podrá tener un alto grado de aceptación y de practica por la gente que lo escucha y que lo sigue.

¿A quién favorece esta afirmación en lo político? pues seguramente al coincidir con la actitud presidencial de no usar cubrebocas, ratifica y acepta la actitud que tiene sobre este particular el Jefe de la Nación, dicho en forma llana y cierta, es una postura que favorece a Morena y que seguramente se va a reflejar en un mayor apoyo en el partido en el poder. Y si a esto sumamos que ya llegó el torrente de críticas contra el obispo, habrá muchos creyentes que le darán la razón, así que conviene ver hasta dónde llega la afirmación del patriarca Antonio González Sánchez, que viene ahora a relacionarlo con el Filósofo de Güemez; podríamos citarlo para no olvidar su afirmación que es el obispo de Victoria y el Filósofo, para apoyar su estilo personal como algo que ha sido una característica o forma de expresión de los habitantes de la capital del Estado.

Además, es contraria esta postura parcialmente en lo expuesto por el Subsecretario de Salud federal Hugo López Gatell, que no considera obligatorio del todo el uso del cubrebocas. En fin, esto nos confunde mas a todos porque tenga o no razón el obispo, Tamaulipas retrasó el inicio de la vacunación de adultos mayores, así que sabremos ahora cuando acabará la pandemia, ya sea por la postura del obispo o la forma en que el gobierno federal aplique su plan de emergencia en nuestro Estado.

Por cierto, hace apenas unas semanas durante la convalecencia del Presidente López Obrador, destacó la presencia de sacerdotes en Palacio Nacional que buscaban ver al tabasqueño para saludarlo y apoyarlo en su recuperación, entre ellos estaba el padre Alejandro Solalinde; no será que ahora el obispo al coincidir con sus tesis también lo busque para manifestarle su adhesión, no solo en la contingencia sanitaria, sino en otros asuntos en los que le puede ser útil; tal vez esto anuncie el futuro político del obispo de Ciudad Victoria y Güemez.

NOTAS CORTAS
1.- Que hay mucho descontento en las filas del tricolor por el rumbo del altiplano tamaulipeco, sobre todo en Tula y Miquihuana, pues no ven futuro político para sus “gallos” a las alcaldías de esos municipios. Tampoco ven trabajo de campo ya que a la estructura lo poco que les queda la tienen olvidada y cómo van a operar para llegar fortalecidos en la elección del próximo 6 de junio. De tal manera que ahora buscan pláticas con gente del PAN y MORENA por estas tierras semiáridas, para alinearse con ellos y con sus abanderados.

2.- Que aún no hay nada para nadie en Nuevo Laredo, donde hay una fila de aspirantes para la alcaldía por este municipio fronterizo. Las encuestas ahí están a la vista de todos y sobresale el Rector, Dr. Francisco Chavira Martínez, quien pretende la postulación a ese cargo de elección popular. Además es garantía de triunfo para MORENA y no se diga la relación que tiene directa con el numero uno del país, AMLO, pues no hay que olvidar que fue Chavira el que puso la semilla de este instituto en Tamaulipas y nadie le apostaba a ello. Total, la fila no es tan larga, es corta, la componen: Rogelio Soto Quiroz, Hugo Magaña de la Rosa, la golondrina de Carmen Lilia Canturosas y Sergio Ojeda Castillo, quien en breve éste pedirá licencia como regidor del Ayuntamiento. Así que vayan apostándole al mejor “gallo”. Todos entran a la tómbola, menos una por belicosa y grosera con la prensa.

3.- Quien se alista para presentar en tiempo y forma su renuncia para esta semana, es la actual alcaldesa de Victoria, María del Pilar Gómez, y se alista para ir en busca de la candidatura a la Presidencia Municipal que aún ostenta, propuesta por el PAN. Para que surta efecto la dimisión seguramente se hará para esta semana a través de una extraordinaria sesión de cabildo. En la fórmula va Óscar Almaraz Smer a la diputación federal; Arturo Soto Alemán y Mario Ramos a una diputación local.

Por hoy es todo, en la próxima seguiremos dialogando del acontecer político tamaulipeco.

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