Por: Gricelda Guerra Romero
Como una verdadera irresponsabilidad es calificada la protesta realizada este domingo en la Capital del Estado, en plena pandemia, en la que se concentraron diez mil personas que supuestamente acudieron a brindarle su apoyo al gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca ante la supuesta injusticia que enfrenta por las acusaciones de delitos federales.
Pues bien, más de 100 autobuses fueron utilizados para trasladar, desde los diferentes puntos del estado a los miles de tamaulipecos que participaron en la marcha, que concluyo en la plaza de la 15, mientras que residentes de Ciudad Victoria llegaban por sus propios medios a la manifestación.

Claro que el Gobierno del Estado maneja la información como más le conviene, afirmando que la marcha fue todo un éxito y que todos los asistentes iban a brindarle todo su respaldo al gobernador, que es víctima de una persecución política, cosa que pocos lo creen, dado a las seis cajas con las pruebas que tiene en su poder la FGR y el inminente desafuero.

Muchos le atribuyen el miedo al posible encarcelamiento, que obligo al mandatario y al PAN a orquestar la marcha de miles de ciudadanos, muchos de ellos integrantes del Sindicato de trabajadores del estado, que no les quedo de otra más que acatar la orden y marchar rumbo a la Plaza del 15.

Bajo el intenso sol y sin la sana distancia, mucho menos el uso de cubrebocas o el gel desinfectante, aun cuando el riesgo del Covid prevalece, las advertencias o amenazas de perder el empleo pudo más que la precaución de miles de trabajadores, que se vieron obligados a sacrificar su domingo familiar para trasladarse a Ciudad Victoria, para demostrarle a la federación que el mandatario tenía “musculo” y que todos en Tamaulipas lo respaldan.

Lamentablemente la prometa de una despensa motivo a familias de Ciudad Victoria a participar en la marcha de apoyo, y entre más acompañantes llevaran serían más apoyos los recibidos, por lo que llevaron consigo a sus familias, entre ellos a menores de edad, que fueron expuestos a un posible contagio y a las altas temperaturas que ocasionaron que una menor y una mujer terminaran desmayadas, siendo atendidas por paramédicos de la Cruz Roja.

Lo más lamentable fue la manipulación que un día antes se hiciera con el semáforo epidemiológico, al ubicar a Ciudad Victoria en color verde para modificar el decreto de apertura y que los tamaulipecos no vieran con malos ojos la concentración masiva, pero ante la “invitación” que se hicieran a otros municipios a participar, el color verde milagrosamente empezó a pintar al resto de las ciudades, pero no así a las ciudades fronterizas, pero ante los implacables comentarios y burlas en las redes sociales el color amarillo volvió de nuevo al centro del estado.

Dentro de 14 días Tamaulipas estará viendo las consecuencias de convocar a una manifestación, en la que lo que menos importo fue la salud de los convocados, por lo que no será una sorpresa si volvemos a semáforo rojo y las clínicas y hospitales vuelven a saturarse de pacientes Covid, todo por mostrar un falso respaldo que solo ellos creen tener.

Por otro lado, el mismo día que se realizaba la manifestación del falso apoyo al gobernador, en Altamira se realizaba una concentración de policías estatales en el complejo de seguridad, que se negaron a salir a laborar, para exigir el pago de viáticos y a la no reducción de los mismos, además del bono de riesgo, seguro de vida y el incremento salarial anual, como se los habían prometido cuando fueron contratados.

Los 200 policías se acuartelaron para exigir que les cumplan con lo antes mencionado, bajo el argumento de que al ser de otros estados para venir a combatir la violencia en Tamaulipas y les pagan mal, por lo que exigen un trato digno al estar arriesgando sus vidas, acudiendo solo el coordinador de la Policía Estatal en Altamira a tratar de dialogar con los inconformes, para convencerlos de que regresaran a trabajar mientras les resolvían sus demandas, a lo que los policías se negaron a aceptar.

Fue después de 7 horas de protesta y de mantenerse acuartelados los policías reanudaron actividades la tarde del domingo, tras ser atendidos por el director de Operaciones de la Policía Estatal, quien fue el encargado de llevar el pliego petitorio con las demandas a la capital del estado.

Por otro lado, en el municipio fronterizo de Matamoros, el gobierno encabezado por Mario López atendió otra demanda largamente esperada por los residentes del área rural, como lo es el revestimiento de caminos rurales a 32 comunidades rurales, además de la reposición e instalación de luminarias.

Pero en dichos trabajos se ha cuidado el manejar materiales de mejor calidad y no solo por cumplir con la obra, por lo que se utiliza material más grueso que el caliche, a fin de que pueda soportar el transitar de las unidades pesadas que utilizan para el traslado de las cosechas, sin que esto afecte a los accesos a las comunidades rurales y por consecuencia la movilidad de las familias que habitan estas comunidades.

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