Por: Alberto Guerra Salazar
CIUDAD VICTORIA, (ASI).— Carlos Enrique Cantú Rosas fue un político fuera de serie. Ayer fue recordado en Nuevo Laredo, en su 11 aniversario luctuoso, y el gran ausente de la solemne ceremonia fue su hijo del mismo nombre, un perseguido político de Cabeza de Vaca.

Cantú Rosas, llamado popularmente Chale Boy, fue presidente municipal en el trienio 1975-1977, postulado por el PARM, del que él fue el re-fundador a nivel nacional y diputado federal con su patrocinio, en cuatro ocasiones.

El Chale Boy fue un agitador político natural que alentó la insurgencia cívica en otros municipios, como Reynosa, Matamoros, El Mante, donde los representantes del PARM desestabilizaron a los gobiernos del PRI.

“México es un volcán a punto de entrar en erupción”, fue una de sus expresiones favoritas, en aquellas incendiarias piezas oratorias que a muchos provocaba que se les pusiera la piel de gallina, vulgo, los pelos de punta.

Siempre fue Carlos Enrique un orador fogoso, impetuoso, histriónico. Cuando estaba en un templete, no salía hacia el micrófono mientras no hubiera un auditorio completo, nutrido, sobrado.

“Cómo estuve?”, preguntaba invariablemente, a su más cercano compañero de escenario, al concluir un mensaje. Su viuda Claudette Villarreal y sus hijos Carmen Lilia, Claudette y Cinthya, encabezaron la guardia de honor y pusieron la primera ofrenda floral, ayer, al pie del monumento que lo inmortaliza, en la entrada del majestuoso Centro Cívico que lleva su nombre.

Cantú Rosas padre, falleció un 7 de abril de hace 11 años, en un hospital de Monterrey, por culpa de una combinación de grandes males, un cáncer nasal y una afección del corazón. Tenía 69 años de edad.

Sus hijos hacen honor a su nombre siguiendo sus huellas políticas. Enrique Cantúrosas Villarreal fue presidente municipal en el trienio 2013-2016, Carmen Lilia es diputada local y candidata a presidenta municipal, registrada por MORENA.

El autor de esta columna trabajaba en la redacción de El Mañana de doña Ninfa Deandar Martínez durante el gobierno de Cantú Rosas, y cubría la fuente de la presidencia municipal.

No fue nuestro amigo personal, pero Carlos Enrique ofreció costear la operación laser de ojos para corregir la miopía del reportero, en la Ciudad de México, para dejar de usar lentes. Ese proceso estaba entonces de moda, él lo usó. Declinamos la invitación.

En otra ocasión, atendiendo una orden del sub-director editorial, José Luis de Anda Yancey, entrevistamos en la cantina “Santa Elena” al vendedor de cachorros caninos de pedigrí que se decía hijo de Pancho Villa.

Visitamos su casa de renta cercana al panteón municipal, de piso de tierra y con una rústica cocina de chimenea donde preparaba sus modestos alimentos con fuego producido por leña o carbón.

Vivía el anciano con una hijita adolescente que nos presentó como la nieta del Centauro del Norte, cuya ambición era cursar la carrera de contador privado, en una escuela particular.

Le ofrecimos a padre e hija, conseguirles una beca municipal y para el efecto, le expusimos el caso en el palacio municipal, al edil Cantú Rosas.

Carlos Enrique no dijo que sí pero tampoco dijo que no. Simplemente ordenó al reportero que viera al contador Enrique (Chapa Mejorada, tesorero municipal) pues “ya tenía instrucciones”.

Nunca lo vimos.

Vueltas que da la vida. Enrique Rivas Ornelas fue diputado local en el mismo trienio edilicio de Cantú Rosas, debido a que El Chaley Boy lo escogió como compañero de fórmula.

Enrique Rivas Cuéllar, su heredero, fue también diputado local 38 años después de su padre, gracias al hijo de Cantú Rosas. Pero cedió a las órdenes de Cabeza de Vaca y terminó asestándole una traición.

Once años después de haber pagado tributo a la madre tierra, Carlos Enrique Cantú Rosas sigue haciendo historia, pues ahora su hija Carmen Lilia seguirá sus pasos y los de su hermano, cuando sea electa el domingo 6 de junio, como presidenta municipal de Nuevo Laredo.

Por su parte, Enrique Rivas Cuéllar no puede ocultar su pequeñez. De ser presidente municipal y disponer de un presupuesto anual superior a los tres mil millones de pesos, ahora es candidato a diputado local, por el PAN, y parece estar condenado a la derrota. No llegan muy lejos los cangrejos.

Por cierto, el jefe político de Rivas, el Gobernador Cabeza de Vaca, fue tema medular de una entrevista de prensa al titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, de la Secretaría de Hacienda, Santiago Nieto.

Nieto fue categórico en su afirmación de que nada impedirá que el Gobernador de Tamaulipas sea llevado ante autoridades judiciales, para responder por los graves delitos que la imputa la Fiscalía General de la República.

El llamado zar anti-corrupción es muy prudente pues se negó a prejuzgar a Cabeza de Vaca y reservó para los funcionarios judiciales la obligación de investigar el caso y pronunciarse.

Lo que sí ofreció don Santiago, fue aportar a la UIF toda la información que dijo estar recibiendo de todas partes en contra del Gobernador, por esos presuntos delitos… y muchos más.

También habló Nieto de una inminente extinción de dominio, para restituir al tesoro público los bienes que le fueron sustraídos ilegalmente.

En Tamaulipas se le llama vómito negro.

Quiso ser profético al insinuar los mecanismos de la designación de un Gobernador interino.

En otros asuntos, la ex diputada federal del PAN Elva Lidia Valles Olvera, candidata a diputada local pero ahora por Movimiento Ciudadano, declaró que buscará a partir del lunes 19 de abril, una interlocución con los ciudadanos de su distrito victorense.

Elva Lidia carga con una experiencia legislativa que le será muy útil si el electorado decide favorecerla con el voto. El otro candidato de MC es Gustavo Cárdenas Gutiérrez, que ya tiene doctorado en asuntos camerales.

Gustavo quiere pintar de naranja a Tamaulipas y proclama la necesidad de frenar a los que llegan desde Texas a saquear a nuestro Estado y se enriquecen sin pena ni vergüenza en los cargos públicos.

A propósito, Cabeza de Vaca envió a su bancada parlamentaria local, la propuesta de tres nuevos miembros del Supremo Tribunal de Justicia de Tamaulipas, para que le den buen trato si acaso les toca revisar su caso de desafuero, enjuiciamiento y sentencia.

Uno de los beneficiados es la riobravense Omeheira López Reyna, ex directora del DIF, que hace años se vio envuelta en un affaire por diez millones de pesos, que no se aclaró.

Reynosa volvió a ser escenario de persecuciones, balaceras y fallecidos. El cadáver de un joven quedó tirado en la carretera a San Fernando, a la altura del ejido Doroteo Arango, con huellas de torturas.

También hubo jaleo en la salida a Monterrey, cuando sicarios a bordo de un vehículo compacto dispararon sus armas de fuego contra patrullas de la Guardia Nacional. En la huida, los delincuentes impactaron el VW contra un poste y fueron detenidos.

Al cierre de la columna, 17:30 horas, se reportó la aprehensión del director del penal juvenil de Güemez así como de seis custodios. No se informaron los delitos imputados, todavía.

Cumplen años Angel Alberto Guerra Salazar, Roberto Huerta García, Pedro Ontiveros García. También El Güero Orlando López, hijo del abogado riobravense Eduardo René López López.

Fiesta familiar para la licenciada María Esther Camargo de Oscar Luebbert Gutiérrez, por su aniversario natal.

Correo electrónico: albertoguerra65@hotmail.com

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