Por: Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- La mujerona de hierro, Maki Ortiz Domínguez, parece angustiada. Al final de la tarde, y cuando busca horizontes de cacicazgo, da la impresión que se “dobló”, o la “doblaron”.

La empezaron a “doblar” los vientos del cambio tras un constante asedio que incluye a su marido Carlos y a su hijo del mismo nombre, por la vía penal, y a ella ante las instancias de auditoría.

Lo último que puede permitir el grupo azul en el poder, es perder la conocida como “segunda capital de Tamaulipas”, ahí donde viven la mayor parte de los integrantes del gabinete estatal.

De un momento a otro, en la fronteriza Reynosa, se espera la detención de Carlos Peña Ortiz, abanderado de Morena por la presidencia y vástago de la dama.

En mensajes que subió a redes en las últimas horas, dice que “tengo miedo por mi familia”, los empleados que laboran en su casa y hasta “mis vecinos hostigados”

Siempre desafiante, nunca había manifestado expresiones en ese tono. Solo faltó decir que están en inminente riesgo de perder la vida ella y su chamaco.

Con cinco años manejando el presupuesto de Reynosa, genera la sensación de estar abatida, desesperada, y que en cuestión de horas tirará “la toalla”.

No acusa directamente pero da a entender que la hostigan el Fiscal Irving Barrios y funcionarios del Gobierno del Estado, para hacer que pierda la candidatura de su cachorro para sucederla.

¡Da miedo! escribió en otra parte, al denunciar que elementos de la Policía Investigadora duraban horas estacionados frente a su casa en Reynosa, colonia Los Leones.

Oficialmente panista, nunca ha hecho buenas migas con el gobierno azul. Sigue apareciendo como militante activa desde 2004, mas en la práctica cabalga en el partido de López Obrador.

Agrega en su queja por redes: “A donde vamos, llegan ministeriales a cualquier evento de Carlos, llegan a intimidar y también van a intimidar a colaboradores”.

No obstante las circunstancias que pinta, ni ella ni su descendiente anunciaron la suspensión de actividades, tanto en el ayuntamiento como en la campaña de proselitismo, ni Morena se había pronunciado.

El presidente nacional, Mario Carrillo Delgado, anunció gira por el país en apoyo a sus candidatos, pero no ha dicho cuando andará por tierras cuerudas. Cree que va a ganar los 15 estados en que habrá elecciones el seis de junio.

No parece preocuparle que, su encuestadora favorita, Demoscopia Digital, pronosticó esta misma semana que en Nuevo Laredo va abajo su candidata Carmen Lilia Canturosas con un 28.8 por ciento de intención del sufragio, frente a la neopanista Yahleel Abdala Carmona que registra 34.2.

En otros asuntos mire que un tipo locuaz, pintoresco, folklórico y forastero en esta tierra, quiere ser Gobernador de Tamaulipas “aunque sea” para cubrir el interinato de Francisco Javier.

La referencia es de Alejandro Rojas Díaz Durán, senador suplente, encandilado en que al desparecer los poderes por el Senado de la República, nombrarán sustituto desde la gran capital y ese será él por decisión del presidente AMLO.

Según los “sondeos” que empuja, tiene una aprobación del 48.7 por ciento entre los tamaulipecos, en tanto Maki Ortiz el 24.7; Américo Villarreal 12.9, Gerardo Peña 9.2 y César Verástegui el 4.4.

Pero hay un dato. Rojas no nació en Tamaulipas y no tiene los cinco años de residencia mínima en esta tierra, que pide las Ley. Solo viene de turista.

Mandó publicar que va en una tercia enviada por el Presidente López Obrador al Senado para decirle adiós, definitivamente, al grupo de los vientos del cambio.

Muy lejos de suceder. Los expedientes en contra de Cabeza de Vaca avanzan a paso de tortuga.

El señor Rojas puede alegar “derecho de sangre” pero sus familiares directos tampoco son de Tamaulipas. Quiere repetir la historia de Porfirio Muñoz Ledo en Michoacán, en que jugó para Gobernador pero perdió.

Tema aparte la Sala Monterrey del TRIFE confirmó resolución del Tribunal Estatal, respecto al periodista matamorense Alejandro Mares Berrones, director del diario digital El Norteño, acusado de violencia política de género en contra la diputada con licencia Ivett Bermea Vázquez, a la vez candidata azul a la alcaldía.

Según los magistrados, el delito se configura al señalar el comunicador que, el marido de la señora Bermea, Carlos García González, busca el manejo político del municipio como si ella no tuviera autonomía de pensamiento.

Y resolvieron el asunto de Pedro Carrillo Estrada, originario de Matamoros pero ex alcalde de Altamira, por el PRI, que buscaba repetir la hazaña pero por Morena. Le dieron “garrotazo”.

Viernes de sesión del IETAM para resolver quejas del PAN contra figuras de Morena y PRI en Reynosa: Guillermina Magaly Deandar Robinson, Heriberta Velásquez, Nohemí Alemán Hernández, Oralia Cantú y María Esther Camargo Félix.

También del azul contra Jorge Luis González Rosales, alcalde de Aldama y candidato a repetir, y de Leopoldo Montalvo de Leija, del Verde Ecologista de allá mismo.

“Día del Maestro” el sábado. Con Gobernador ausente, no se esperan eventos oficiales.

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