Por: Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Golpe seco. Una locomotora llamada Morena pasó por el norte de Tamaulipas y arrolló a la marca PAN-TAM, causándole tanto daño que no se levantará en por lo menos los siguientes siete años.

El partido de la 4T se convirtió en la primera fuerza estatal, conservó los seis escaños en el Congreso Federal, aumentó a 16 su presencia en el Congreso del Estado para erigirse en la bancada de mayoría, y conquistó más presidencias de las esperadas.

Del primero al cuarto y noveno distritos federales, la frontera toda se convirtió en “territorio Morena”, en tanto que muy apenas conserva el V con cabecera en Victoria, VI Mante y VIII Tampico.

En los nueve asientos, según el PREP de última hora, la 4T aventaja con más de 50 mil votos a los vientos del cambio.

Primera fuerza igual en lo local, aunque con mínima diferencia de 21 mil sufragios (cálculo del PREP).

Catastrófico que de un solo golpe, seco y bien dado, el grupo azul pierde el control del Congreso para quedar con seis escaños de mayoría, más los plurinominales que se le pudieran acumular, y que podrían ser seis más.

A pesar de tantas marrullerías del gobierno y su partido azul, le fueron arrebatadas las fronteras más grandes, Nuevo Laredo y Reynosa, también Victoria y Altamira, y volvió a morder el polvo en Matamoros y Madero.

La diferencia más cercan entre contendientes se daba en Nuevo Laredo donde jugaron dos damas, Carmen Lilia Canturosas Villarreal y Yahleel Abdala Carmona, del PAN-PRI y Morena respectivamente. Son dos mil 670 votos a favor de la la primera.

Los “chiquillos” (municipios chicos) se quedan con el azul, 28 en total, más Tampico.

Pero los números son fríos ¿qué fue lo que pasó?. El PAN y sus jerarcas tardarán meses en reaccionar y tratar de saber los motivos reales del descontón que los tiene en estado de coma.

¿El hartazgo hacia Acción Nacional? Se les fue “la joya de la corona”, Reynosa, la segunda capital, ahí donde duermen los funcionarios de alto nivel del Gobierno del Estado. Perdieron la casa.

Pelearon con todo tipo de ilegalidades, hasta con el encarcelamiento de figuras contrincantes, tratando de descabezar a Morena. No les dio resultados.

¿Malos candidatos allá mismo? Pudiera ser. Siempre en una contienda, son los alcaldes los que jalan a diputados locales y federales. Los triunfos o derrotas se dan “en paquete”. Aquí debió hacer punta de lanza Jesús María Moreno Ibarra, un descastado cartucho quemado, el “Señor de la Pacas” de billetes, perdedor ahora de tres elecciones más las que se acumulen.

La anterior respuesta da lugar a otra pregunta ¿por qué el Gobernador no quiso postular a Gerardo Peña Flores? Garantía de triunfo por la silla en que ahora cobra Maki Ortiz Domínguez.

De todas maneras Gerardo no pierde, será diputado federal porque va en la lista plurinominal. Habría luchado mejor por conservar la plaza.

Pero arriba de todo esto, la votación de Reynosa es un signo inequívoco de que los ciudadanos no ven con buenos ojos las acciones de su hijo predilecto, Francisco Javier. Se sienten agraviados por algo, se hartaron en el tortuoso camino del sexenio

Ocupaba una buena posición entre los descendientes de la tierra cueruda. Es el segundo reynosense que llega a la gubernatura en 270 años de historia. El primero fue Marte R. Gómez, que se ganó bien el cariño de los tamaulipecos.

No era mala idea que ambos estuvieran en el pedestal de los ilustres de ese girón de tierra. Francisco le falló a sus paisanos.

Los resultados en el viejo Nuevo Santander marcan el fin del cabecismo. A la vuelta de la esquina, el cinco de junio del 2022, será la elección por la sucesión en la gubernatura. Ahí se martillará el último clavo del ataúd.

Como está tan cerca, si hay errores y omisiones de la nueva clase en el poder, los de Morena, el respetable público no alcanzara evaluar su alcance. El voto será contrario al PAN.

Con un congreso de mayoría guinda, más vale que los azules se vayan preparando rumbo a la guillotina. Desde ahí se maneja –la mayor parte de las veces con fines políticos- la Auditoría Superior del Estado, esa que ha estado muy activa para mandar a la cárcel a los contrincantes de los vientos del cambio.

Si es o no mayoría calificada en el Congreso, más vale que estén listos no solo funcionarios del Gobierno sino alcaldes que van de salida –y los anteriores también- esos que operaron con dinero de las arcas públicas las campañas políticas de Acción Nacional.

Preparase es nombrar a un Gobernador sustituto de inmediato –insistimos que la mejor carta es Peña Flores, en cuanto sea declarado diputado electo-, antes que llegue la orden de aprehensión y la anunciada desaparición de poderes.

Una siguiente lectura es que Morena viene directamente por la gubernatura, ya sea por conducto de Américo Villarreal Anaya (el más viable), Héctor Garza González o Rodolfo González Valderrama. El “señorito” pariente está fuera de la jugada desde hace tiempo.

El cardiólogo regresa con laureles de triunfo desde Sinaloa, donde hizo triunfar con holgura al abanderado de la 4T por la gubernatura.

Son las principales interpretaciones del triunfo pejista y derrota panista en esta tierra. Es un ambiente que le abre las puertas a la segunda alternancia en la gubernatura en seis años ¿no cree usted amable lector?.

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