Jóvenes construyen el futuro

Por: Ambrocio López Gutiérrez
En México, así como en muchos países de la región, la economía se espera a que los índices de producción sean impulsados por la población más joven, quiere decir, que son la fuerza o vitalidad para el avance económico de la nación. Sin embargo, en la actualidad existe un gran número de jóvenes que no cuentan con un trabajo ni se encuentran estudiando, los cuales son conocidos, peyorativamente, como NINI (jóvenes que ni estudian, ni trabajan). Al respecto, la Organización de Naciones Unidas (ONU, 2014) afirma que el 60% de los jóvenes en el mundo hacen parte de esa población. El Banco Mundial (2019), afirma que la población activa en el mundo es de 3,489 mil millones, de los cuales, 1,8 mil millones son jóvenes entre los 10 y los 24 años. Los NINI del mundo en pocas palabras, son aproximadamente 1,08 Mil millones de personas.

Sobre el tema, la OCDE rescatado en (Ortega, 2021) en México, el porcentaje de jóvenes llamados «ninis» de 18 a 24 años de edad era del 21.5% en 2019 y aumentó al 23.3% en 2020, de acuerdo con la OCDE. A su vez, en América Latina, se considera que hay alrededor de 20 millones de (NINI), debido al aumento asociado a las problemáticas más comunes que va desde la delincuencia, adicciones, problemas económicos, trastornos familiares, depresión, embarazos no deseados. (López y Mondragón, 2019). Las condiciones en México son diferentes ya que el fenómeno de los (NINI) se convierte en una problemática social que, en conjunto con los altos niveles de pobreza y desigualdad en la distribución de los recursos, da como resultado la poca generación de oportunidades para la inserción de los jóvenes a la fuerza de trabajo y/o a la educación (López y Mondragón, 2019). No obstante, la tasa de desocupados de la nación ha venido disminuyendo desde el año 2010, pasando de 5,3% a 3,3% en el año 2018.

Ricardo Andrés Crespo Acosta, tesista de la licenciatura en Sociología de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, nos comparte: Derivado de lo anterior, en 2019, el Gobierno Federal, puso en marcha el programa denominado “Jóvenes construyendo el futuro”, el cual vincula a personas de entre 18 y 29 años de edad, que no estudian y no trabajan, con empresas, talleres, instituciones o negocios donde desarrollan o fortalecen hábitos laborales y competencias técnicas para incrementar sus posibilidades de empleabilidad a futuro. De acuerdo con la Teoría del Estado Benefactor de John Keynes quien propuso una serie de medidas encaminadas a fomentar la recuperación económica, entre ellas: La intervención del Estado en la economía. Keynes sostenía que el Estado necesitaba generar empleos, no importaba que no fuesen productivos. Esto incrementaría la demanda agregada, lo que a su vez se reflejaría en un mayor PIB, lo que a su vez generaría mayor empleo, que a su vez generaría mayor demanda y así sucesivamente (Martínez y González, 2019).

KEYNES AFIRMA que “El estado debe intervenir incrementando su gasto, cuando hay descenso en la demanda de inversión y de este modo, restaurar el empleo para mantener el nivel global de gasto en la economía” (Martínez y González, 2019, p. 4). ¿Cuál es la opinión de los jóvenes sobre la funcionalidad del programa “Jóvenes Construyendo el Futuro” y sobre la capacitación recibida? En este planteamiento, nuestro enfoque va dirigido principalmente a los jóvenes “NINI”. Al respecto, el Programa “Jóvenes Construyendo el Futuro” tiene como propósito, incorporar una alternativa laboral en la población mexicana a personas menores de 30 años en actividades productivas para aumentar su calidad de vida, a quienes denomina “Aprendices”, que se encuentran laborando bajo un programa Federal de becas. Dicho programa que inició en el año 2019, brinda apoyos económicos a más de 411,000 jóvenes a nivel nacional, de los cuales 8,473 se encuentran ubicados en el estado de Tamaulipas y 1,444, en Victoria.

Por lo tanto, se espera que los jóvenes logren consolidar sus conocimientos y habilidades para una futura inserción en el campo laboral del ámbito de su especialidad, ya que dentro de las actividades productivas se incluyen también diferentes capacitaciones encaminadas a mejorar su preparación. Es por ello que se plantea indagar la opinión de los jóvenes sobre la funcionalidad del programa “Jóvenes Construyendo el Futuro” en los centros de trabajo verificados y, si la capacitación que han recibido es la adecuada para el desarrollo de sus habilidades para su incorporación al mercado laboral de México y qué experiencias han presentado al pertenecer a este programa Federal. Los NINI son personas jóvenes que en un momento no se encuentran trabajando ni estudiando, estando en condiciones de hacerlo. La definición de este grupo es muy amplia y contiene una gran diversidad de realidades (Cabezas, 2015).

Coles, Godfrey, Keung, Parrot y Bradshaw (2010) estudian a los NINIs para el Reino Unido identificando un conjunto de condiciones que los caracterizan como: vivir en hogares pobres, residir en sectores pobres, asistir a escuelas de muy bajo desempeño, deserción escolar, bajo rendimiento académico, ser padre o madre a temprana edad, tener alguna discapacidad, tener responsabilidades de cuidado de algún integrante de la familia, vivir en situación de calle, el uso de drogas y problemas con la ley. Además, en el ámbito laboral se caracterizan por periodos regulares de desempleo y cuando encuentran uno, es precario y de baja remuneración. D’Alessandre (2013) ofrece, entre otros, tres ejemplos muy ilustrativos:1) Elena, quien dejó la escuela hace dos años y se dedica a la crianza de su hijo. Tuvo que crecer apresuradamente, pero su situación no cambió significativamente, ya que siempre ayudó en la crianza de sus hermanos menores. 2) Rubén, quien por no tener completa la enseñanza secundaria no logra encontrar trabajo, ya que se ha convertido en un requisito mínimo de cualquier empleo. 3) Y Laura, quien decidió no continuar estudios superiores ni trabajar y por eso, tuvo que irse a vivir a la casa de su novio, ya que sus padres le exigían que trabajara.

LA TEORÍA Administrativa de Acevedo (2009), afirma que los jóvenes NINI representan un fenómeno y se convierte en una problemática social y en conjunto con los niveles de pobreza y la desigualdad en la distribución de recursos dan como resultado poca generación de oportunidades para la sociedad joven adulta, permitiendo identificar y analizar la situación actual en que se encuentra la sociedad, para brindar soluciones a problemas identificados y programar acciones y recursos necesarios, dicho lo anterior el Programa Jóvenes Construyendo el Futuro es una estrategia para disminuir la población NINI. De acuerdo con los resultados de las habilidades desarrolladas o adquiridas en los centros de trabajo, cada aprendiz conseguía progresar y mostrar resultados favorables que son necesarios para el trabajo indispensable en la empresa o negocio que esté operando, la Teoría Funcional o funcionalista sostiene que el ser humano individualmente es colocado en distintas divisiones del trabajo que son parte esencial para que pueda seguir operando y obtener su recompensa en los procesos.

El joven Crespo Acosta ha sido alumno destacado de la Unidad Académica Multidisciplinaria de Ciencias, Educación y Humanidades de la Universidad Autónoma de Tamaulipas y agrega: En el caso de las experiencias de los aprendices desde su incorporación hasta la reciente encuesta realizada en su trabajo, hay que reconocer que todas y cada una de las respuestas no solo demuestran opiniones positivas, tomando en cuenta que se está tratando con aprendices y no como maquinas inanimadas que solo les den atención y ordenes, en este sentido, la Teoría Organizacional reconoce que la necesidad importante es el liderazgo, la iniciativa, la generosidad, la equidad, y el espíritu de equipo, son factores que influyen en la motivación humana pudiendo reconocer como ideal en los centros de trabajo.

Actualmente los jóvenes son un recurso demasiado importante para una sociedad, representan la fuerza laboral en la economía de una nación tanto para el hoy como para el mañana. Los jóvenes siempre tienen que enfrentarse a diversos retos, fenómenos y problemáticas sociales, por eso todos los gobiernos deben tomar acciones necesarias para ponerle fin al desempleo y la precariedad laboral. El programa “Jóvenes Construyendo el Futuro” siendo un programa relativamente “nuevo” y “único” que busca impactar en la nación de México como una posible alternativa para la sociedad juvenil, con esto no es necesario evaluar al aprendiz, sino valorar y tomar consideración de lo que piensan del programa, así tengan alguna idea o propuesta de mejora a los futuros candidatos para ser aprendices, si cumple con los objetivos redactados, si la capacitación es bien recibida por parte de los centros de trabajo vinculados, también que el personal y el tutor a cargo brinden su apoyo a los aprendices que quieran superarse.

¿CUÁLES FUERON las habilidades desarrolladas por los jóvenes para su incorporación al mercado laboral?, los resultados obtenidos demuestran que los jóvenes aprendices sí desarrollaron y adquirieron habilidades de acuerdo al tipo de centro de trabajo vinculado que se encontraban afiliados para su capacitación; entre las habilidades que más se mencionaron son; Responsabilidad, organización y como trabajar en equipo, atención, trato y servicio al cliente, desarrollo comunicativo con el cliente y las relaciones sociales. También administración, almacenamiento, organización y recepción de mercancía y proveedores, costos de productos, uso de la caja registradora y manejo de efectivo.

¿Cómo fueron sus experiencias dentro del programa?, los resultados muestran que la experiencia de los aprendices en los centros de trabajo donde se encontraban “es muy buena”, “esté genial” y que “es excelente”. A medida que este avanza, se debe tener todo tipo de resultados positivos para que más empresas tengan el interés de incorporar a los jóvenes a ocupar puestos importantes dentro del mercado laboral y también fomentar enseñanza de calidad dentro de la empresa, desempeñar actividades, prácticas y medidas que puedan mejorar la formación de más aprendices.

Durante el trabajo de campo se confirmó que, varios de los aprendices que encuestaba, resultaban ser estudiantes de nivel universitario más que nada, me comentaban que, al ser beneficiarios de este programa, generaba una oportunidad socioeconómica a jóvenes para lograr una mayor igualdad de oportunidades. Este programa también muestra la otra cara de la moneda, contradice el propósito a pesar que este programa va dirigido específicamente a jóvenes de entre 18 y 29 años que “no estudien” y “ni trabajen” tomen en cuenta a los egresados que buscan esta oportunidad con la finalidad que puedan adquirir experiencia dentro de su área y no tener una desventaja de ser otro beneficiario más que recibe una beca con menos requisitos a pesar de su nivel de escolaridad, sin contar que esto no les garantiza que obtengan al terminar con el programa un empleo. Hasta aquí una apretada síntesis del trabajo investigativo del tesista Ricardo Crespo quien es asesorado por el profesor Hugo Molina.

Correo: amlogtz@gmail.com

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