{"id":367412,"date":"2025-05-18T11:36:44","date_gmt":"2025-05-18T17:36:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/?p=367412"},"modified":"2025-05-18T11:36:49","modified_gmt":"2025-05-18T17:36:49","slug":"es-un-mito-que-solo-los-genios-pueden-ser-cientificos-uag","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/?p=367412","title":{"rendered":"Es un mito que s\u00f3lo los genios pueden ser cient\u00edficos: UAG"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.elplaneta.mx\/wp-content\/themes\/elplaneta\/FOTOS\/18J36468475765.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-367413\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Guadalajara, Jalisco, M\u00e9xico, Am\u00e9rica.- En el imaginario popular, el cient\u00edfico es un ser casi mitol\u00f3gico: un rat\u00f3n de laboratorio extremadamente inteligente y antisocial, encerrado entre tubos de ensayo y f\u00f3rmulas que solo unos pocos comprenden. Pero esta imagen encierra un mito que debemos romper.<\/p>\n\n\n\n<p>Leslie Quiroz Shulz, acad\u00e9mica de la Universidad Aut\u00f3noma de Guadalajara (UAG), se\u00f1alo que, la ciencia no es un club exclusivo para mentes superdotadas, sino un campo de juego con reglas espec\u00edficas que, como en cualquier competencia, se pueden aprender. Siguiendo la idea del escenario de un juego, quien acumule m\u00e1s \u201cfichas\u201d ser\u00e1 aquel que se posicione mejor en el campo cient\u00edfico; a esta cantidad de muchas o pocas \u201cfichas\u201d acumuladas se le llama capital cient\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo curioso aqu\u00ed es que esas \u201cfichas\u201d las brindan los propios competidores en el juego y no son m\u00e1s que el reconocimiento del trabajo cient\u00edfico realizado, lo que el autor franc\u00e9s Pierre Bourdieu (2003) identific\u00f3 como una forma de cr\u00e9dito, la confianza o la fe de los dem\u00e1s, que tambi\u00e9n buscan lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Con lo anterior, se entiende que el capital cient\u00edfico es altamente simb\u00f3lico, es decir, no son \u201cfichas\u201d reales que se puedan tocar o intercambiar, pues se sustenta en el reconocimiento de los dem\u00e1s. No obstante, s\u00ed hay maneras pr\u00e1cticas de construirlo o incorporarlo a partir de acciones concretas en lo acad\u00e9mico, lo cultural y lo social. Y aqu\u00ed es donde entran otros tipos de capitales m\u00e1s visibles, que se pueden adquirir mediante iniciativas, movimientos o estrategias, tanto por parte de quien desea ser cient\u00edfico, as\u00ed como de su entorno.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo acad\u00e9mico, el verdadero reto no es tener un coeficiente intelectual fuera de serie, sino acceder a las llaves del laboratorio; esto debe ser provisto por el entorno mediante una educaci\u00f3n de calidad, mentores comprometidos, recursos disponibles y un entorno que valore la curiosidad. Pero tambi\u00e9n depende de la persona, en la medida en que se esfuerce intelectualmente lo suficiente y logre especializarse en el \u00e1rea cient\u00edfica que m\u00e1s le interese.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo cultural, el tipo de capital que se puede adquirir es uno muy particular pues se observa en el cuerpo, es decir, hay que parecer un cient\u00edfico en la manera de hablar, de caminar y hasta de vestir. Muchos han cuestionado que para lograr esto hay que estar en contacto con otros cient\u00edficos, pues as\u00ed se les podr\u00e1 imitar, pero no todos tienen acceso a esos espacios, por ello, es importante exigirlos y buscarlos. El entorno deber\u00eda abrir m\u00e1s canales para la ciencia desde la infancia, y tambi\u00e9n es responsabilidad propia acercarse a dichos canales para familiarizarse con ellos con ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, lo social se refiere a tener una red duradera de relaciones m\u00e1s o menos institucionalizadas de validaci\u00f3n mutua, es decir, que contar con mentores, colegas e instituciones que reconozcan el trabajo cient\u00edfico pero que, a su vez, formen parte del mismo campo donde se disputa el juego. Este tipo de capital puede reconfigurarse en capital cient\u00edfico, en la medida en que genere colaboraciones que proyectan el trabajo de una persona hacia otros espacios, por ejemplo: la coautor\u00eda de art\u00edculos y el acceso a oportunidades de investigaci\u00f3n colegiada.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, \u00bfc\u00f3mo acceder a esto?<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante que se abran m\u00e1s espacios para redes de colaboraci\u00f3n, tanto entre mexicanos interesados por la ciencia, como con extranjeros que tambi\u00e9n lo deseen. Para esto son importantes las becas cient\u00edficas o los apoyos para la movilidad de estudiantes. En pocas palabras, la clave est\u00e1 en democratizar la ciencia; esto es: permitir que m\u00e1s personas descubran que, con las condiciones adecuadas, pueden ser creadores de conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, se puede decir que, el juego cient\u00edfico, como todo juego, puede comenzar en espacios poco equitativos. Tomemos un caso hipot\u00e9tico a manera de ejemplo: un joven en una secundaria que tiene curiosidad por la ciencia. La escuela no ten\u00eda laboratorios ni biblioteca cient\u00edfica, pero s\u00ed un maestro entusiasta que organizaba un peque\u00f1o club de ciencia con materiales reciclados.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde, con el apoyo de distintos actores y con un programa de la UNESCO obtuvieron una beca para comprar un par de computadoras. El joven comenz\u00f3 a ver videos de biotecnolog\u00eda y a hacerlos con sus compa\u00f1eros guiados por el maestro. Con el tiempo, su proyecto de biotecnolog\u00eda casera fue reconocido en una feria regional. Ese peque\u00f1o reconocimiento fue su primera \u201cficha\u201d en el campo cient\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto demuestra que la curiosidad cient\u00edfica se activa cuando hay al menos una puerta entreabierta: un docente, una feria, una beca. Sin esas condiciones, es casi imposible entrar al juego. Por eso, m\u00e1s que hablar de genialidad, hay que hablar de accesos y acompa\u00f1amientos. La ciencia no empieza con una mente de genio, sino con una serie de condiciones y oportunidades que te ense\u00f1an a jugar el juego.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Guadalajara, Jalisco, M\u00e9xico, Am\u00e9rica.- En el imaginario popular, el cient\u00edfico es un ser casi mitol\u00f3gico:&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[583,507],"tags":[],"class_list":["post-367412","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-principales","category-trascendente"],"gutentor_comment":0,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/367412","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=367412"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/367412\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":367414,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/367412\/revisions\/367414"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=367412"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=367412"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=367412"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}