{"id":368772,"date":"2025-06-12T10:33:30","date_gmt":"2025-06-12T16:33:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/?p=368772"},"modified":"2025-06-12T10:33:37","modified_gmt":"2025-06-12T16:33:37","slug":"bill-y-bob-hace-90-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/?p=368772","title":{"rendered":"Bill y Bob hace 90 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Ambrocio L\u00f3pez Guti\u00e9rrez<\/p>\n\n\n\n<p>Hace nueve d\u00e9cadas se conocieron dos sujetos que ten\u00edan serios problemas con su manera de beber y a partir de ese hist\u00f3rico encuentro comenz\u00f3 a formarse una sociedad que tiene como prop\u00f3sito central combatir el alcoholismo y las adicciones en general. William Wilson y Robert Smith se llamaban los famosos gringos que regalaron al mundo una serie de manuales como Los Doce Pasos, Las Doce Tradiciones, Tal como la ve Bill, La pesadilla del doctor Bob y El libro mundialmente conocido como Alcoh\u00f3licos An\u00f3nimos, tambi\u00e9n conocido como el libro azul o el libro grande que se constituy\u00f3 en una especie de biblia para quienes desean abandonar las tinieblas de las adicciones y acceder a la luz de la sobriedad y as\u00ed lograr una conversi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Acerca del XC aniversario de AA, la periodista Eva Millet firma un magn\u00edfico texto, publicado en lavanguardia.com, que comparto aqu\u00ed de manera sintetizada: \u201cMe llamo Bill y soy alcoh\u00f3lico\u201d. Esta frase \u2013con otros nombres de pila\u2013 se ha pronunciado millones de veces, en diversos idiomas y rincones del mundo, desde la creaci\u00f3n de Alcoh\u00f3licos An\u00f3nimos en 1935. La organizaci\u00f3n, conocida por sus siglas AA, naci\u00f3 en Akron, una ciudad del estado de Ohio, en Estados Unidos. All\u00ed se conocieron los cofundadores de AA: Bill Wilson, un carism\u00e1tico corredor de bolsa neoyorquino, y el doctor Robert Smith, un cirujano local. Wilson \u2013o Bill, como se le conoce en la historiograf\u00eda de la organizaci\u00f3n\u2013 llevaba cinco meses sobrio, despu\u00e9s de haberse bebido\u2026 todo. \u201cDr. Bob\u201d, a su vez, era un bebedor empedernido que necesitaba ayuda urgente.<\/p>\n\n\n\n<p>Su familia le convenci\u00f3 para reunirse con Wilson. Ese encuentro cambi\u00f3 su vida, y tambi\u00e9n la de tantos miembros de una organizaci\u00f3n cuyo objetivo es tan sencillo como ambicioso: apoyarse mutuamente para no beber. \u201cAlcoh\u00f3licos An\u00f3nimos es una asociaci\u00f3n informal de m\u00e1s de dos millones de alcoh\u00f3licos recuperados en Estados Unidos, Canad\u00e1 y otros pa\u00edses. Estas personas se re\u00fanen en grupos locales, que var\u00edan en tama\u00f1o (\u2026), ya sea presencial o virtualmente. Somos personas que hemos descubierto y admitido que no podemos controlar el alcohol. Tenemos un \u00fanico prop\u00f3sito primordial: mantenernos sobrios y ayudar a otros que recurran a nosotros a lograr la sobriedad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed se presenta Alcoh\u00f3licos An\u00f3nimos en su dossier de prensa, en el que hacen hincapi\u00e9 en sus pilares: \u201cNo somos reformadores ni estamos aliados con ning\u00fan grupo, causa u organizaci\u00f3n religiosa\u201d. \u201cNo tenemos inter\u00e9s en lograr que el mundo se vuelva abstemio\u201d. \u201cNo creemos ser los \u00fanicos que tenemos una respuesta a los problemas de la bebida\u201d. Por encima de todo, se definen como una organizaci\u00f3n inclusiva: \u201cUna persona es miembro de AA si as\u00ed lo dice; es tan sencillo como eso\u201d. Esta aceptaci\u00f3n, sin importar g\u00e9nero, estatus, raza, idioma, edad, identidad sexual, religi\u00f3n (o ausencia de religi\u00f3n), es una de las claves de su \u00e9xito, que ha traspasado fronteras: est\u00e1 presente en m\u00e1s de ciento ochenta pa\u00edses, con mayor raigambre en EEUU, Canad\u00e1 (y M\u00e9xico).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;EN ESPA\u00d1A, LOS primeros grupos se constituyeron en Madrid en 1955. Todos siguen el ideario dise\u00f1ado por Wilson y Smith tras su primer encuentro, en el que el primero se dio cuenta de que, para conseguir dejar la bebida, era fundamental contar con el apoyo de otro alcoh\u00f3lico. De ni\u00f1o, Bill vivi\u00f3 ajeno a las normativas gubernamentales respecto a la bebida, aunque era consciente de que su abuelo paterno hab\u00eda sido alcoh\u00f3lico. Tambi\u00e9n recordaba que una experiencia religiosa en el monte Aeolus (donde, tras pedir ayuda a Dios para dejar de beber, vio \u201cuna luz cegadora\u201d) le hab\u00eda convertido en abstemio. Su padre, Gilman, beb\u00eda con regularidad, lo que provoc\u00f3 problemas en el matrimonio. En su familia materna, las cosas eran diferentes: su abuelo, Fayette Griffith, descend\u00eda de los pioneros y se enorgullec\u00eda del trabajo duro, la sobriedad y la rectitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Cerca de Dorset hay un lugar bell\u00edsimo, el lago Esmeralda, que a Bill le encantaba visitar. Pero ese escenario se convirti\u00f3 en un lugar de pesadilla cuando, una ma\u00f1ana de primavera de 1905, su madre los llev\u00f3 a \u00e9l y a su hermana Dorothy a hacer un picnic y les comunic\u00f3 dos cosas. La primera, que su padre se hab\u00eda ido a vivir a Canad\u00e1 para siempre. La segunda, que ella se marchaba a Boston para estudiar, llev\u00e1ndose a Dorothy. Bill, que ten\u00eda diez a\u00f1os, se quedar\u00eda con sus abuelos maternos. Aquel fue el primer gran golpe en su vida, un rev\u00e9s que lo marc\u00f3 para siempre. Como \u00e9l mismo cont\u00f3, en ese entonces, ser hijo de divorciados constitu\u00eda un \u201cestigma\u201d que le hizo sentirse diferente. Ya durante su infancia y su adolescencia sufri\u00f3 episodios depresivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni siquiera el haber encontrado el amor en Lois Burnham, la hija de un rico m\u00e9dico neoyorquino, cuya familia lo acogi\u00f3 sin reservas, pareci\u00f3 sanar aquella inquietud. Como describe Susan Cheever, el d\u00eda que prob\u00f3 su primera copa, las cosas cambiaron para Bill. La ingesti\u00f3n, en una elegante fiesta, de varios c\u00f3cteles Bronx (a base de zumo, vermut y ginebra) lo transform\u00f3. \u201cLa extra\u00f1a barrera que exist\u00eda entre m\u00ed y el resto de hombres y mujeres pareci\u00f3 derrumbarse. Por fin formaba parte. Oh, la magia de esas primeras tres o cuatro copas\u201d, evocar\u00eda. El problema fue que, como en una reacci\u00f3n nuclear, esas tres o cuatro copas se multiplicaron. Como su abuelo y su padre, Bill Wilson se convirti\u00f3 en un alcoh\u00f3lico. Desde los 22 a los 39 a\u00f1os, su trayectoria fue una monta\u00f1a rusa marcada por la adicci\u00f3n y la p\u00e9rdida de oportunidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Por culpa de la bebida, desde\u00f1\u00f3 trabajar con Thomas Edison, al que admiraba desde la infancia. Por culpa de la bebida, no acab\u00f3 los estudios. Por culpa de la bebida, se quedaba inconsciente con regularidad, su matrimonio estuvo a punto de naufragar, perdi\u00f3 varios trabajos y se arruin\u00f3. A los 38 a\u00f1os viv\u00eda con su esposa de la caridad de sus suegros, en la casona de los Griffith en Brooklyn. Ir\u00f3nicamente, fue un grupo religioso, el Oxford Group, el que le abri\u00f3 la puerta a la recuperaci\u00f3n. Esta organizaci\u00f3n, fundada en Inglaterra por el pastor evang\u00e9lico Frank Buchman, propon\u00eda una \u201crearme moral\u201d que inclu\u00eda el dejar de beber. Wilson hab\u00eda acudido a algunas de sus reuniones y se hab\u00eda quedado impactado por las referencias a \u201cexperiencias religiosas\u201d como v\u00eda para la sobriedad.<\/p>\n\n\n\n<p>ALL\u00cd SUPO QUE EL MISMO Carl Jung dec\u00eda que la \u00fanica cura que hab\u00eda testimoniado hab\u00eda sido a trav\u00e9s de conversiones espirituales. Wilson entendi\u00f3 que el alcoholismo era una enfermedad del cuerpo y del alma y que solo sanar\u00eda a trav\u00e9s de una experiencia trascendental, tal como le hab\u00eda sucedido a su abuelo. En su caso, esta experiencia vital no lleg\u00f3 en lo alto de una monta\u00f1a, sino en el vest\u00edbulo de un hotel en Akron. Era mayo de 1935 y Bill llevaba cinco meses sin emborracharse, pero, cuando vislumbr\u00f3 el bar del establecimiento, con sus decenas de botellas alineadas, le invadi\u00f3 la necesidad de beber. Ah\u00ed tuvo su revelaci\u00f3n: solo podr\u00eda combatir aquella ansia hablando con otro alcoh\u00f3lico. Como un poseso, Wilson busc\u00f3 un tel\u00e9fono y marc\u00f3 el n\u00famero de un reverendo, un tal Walter Tunks. El cl\u00e9rigo conoc\u00eda el Oxford Group, y no le pareci\u00f3 extra\u00f1a la petici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lleg\u00f3 hasta Robert Smith, un m\u00e9dico cuya carrera estaba siendo destruida a causa de la bebida, problema que arrastraba desde la universidad. Los dos hombres se encontraron, y la que iba a ser una reuni\u00f3n de quince minutos se alarg\u00f3 durante horas. Al ponerse a buscar a otro, el impulso de beber hab\u00eda pasado. Wilson se dio cuenta de que, al ayudar a otros alcoh\u00f3licos, se pod\u00eda ayudar a s\u00ed mismo. Aquella reuni\u00f3n fue el principio de AA, que, oficialmente, se fund\u00f3 el 10 de junio de 1935: el d\u00eda que Bob tom\u00f3 su \u00faltima copa gracias a la ayuda de Bill. La nueva organizaci\u00f3n no tard\u00f3 en desvincularse del Oxford Group. En parte, porque este era elitista y religiosa, mientras que el proyecto que Wilson y Smith iba a ser espiritual, pero secular. Y estar\u00eda abierto a todo el mundo. La \u00fanica condici\u00f3n para formar parte de AA era (y sigue siendo) el deseo de dejar de beber.<\/p>\n\n\n\n<p>Wilson y Smith pudieron redactar los principios de la nueva organizaci\u00f3n, que hac\u00edan hincapi\u00e9 en el anonimato para protegerse de la \u201cverg\u00fcenza\u201d de ser alcoh\u00f3licos. A partir de entonces, los integrantes de AA se identificar\u00edan, solamente, con su nombre de pila y la inicial de su apellido. Aquellos principios se reunieron en un libro, Alcoh\u00f3licos An\u00f3nimos, autopublicado en 1938, que dio nombre a la organizaci\u00f3n (tambi\u00e9n es conocido como El libro grande de AA). Ese mismo a\u00f1o se cre\u00f3 la Oficina de Servicios Generales, que se ocupa de brindar informaci\u00f3n y experiencia a los grupos de todo el mundo. Ser\u00eda \u201cla central\u201d de una organizaci\u00f3n en la que no hay jerarqu\u00eda. Desde que fueron ideados, los principios de AA han permanecido casi invariables, lo que ha generado cr\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p>SIN EMBARGO, DESDE AA defienden su vigencia, porque, como recalcan, esta organizaci\u00f3n no desintoxica, sino que es una fraternidad que ayuda a seguir sobrios a trav\u00e9s del apoyo de otros alcoh\u00f3licos recuperados. Respecto a las acusaciones de que es un tipo de culto, Susan Cheever recuerda que \u201cBill Wilson se esforz\u00f3 mucho en explicar que AA no es una religi\u00f3n, ni requiere fe por parte de sus miembros\u201d. Dise\u00f1\u00f3 un programa con una base social y espiritual, pero no sectaria: no hay mandatos ni jerarqu\u00edas, ni tampoco protagonismos. Empezando por \u00e9l mismo: cuando, en 1954, la Universidad de Yale le ofreci\u00f3 un t\u00edtulo honor\u00edfico, lo rechaz\u00f3. Como tambi\u00e9n aparecer en la portada de la revista Time y los tanteos del Comit\u00e9 del Nobel de la Paz. Muri\u00f3 en 1971, de un enfisema pulmonar provocado por el tabaco, adicci\u00f3n que no pudo dejar.<\/p>\n\n\n\n<p>Habr\u00eda que agregar que, en el caso de nuestro pa\u00eds, es la Central Mexicana de Servicios Generales de AA la que ostenta la representaci\u00f3n oficial de este movimiento mundial atendiendo los miles de grupos que funcionan en las 32 entidades de la rep\u00fablica. Existen otros esfuerzos en contra del alcoholismo y las adicciones en general como la llamada Secci\u00f3n M\u00e9xico de AA, los Grupos 24 Horas (de terapia intensiva), los Fuera de Serie y otros que son patrocinados por instituciones laicas o religiosas. Vale mencionar que los doce pasos de AA se aplican en todas las agrupaciones que atienden el alcoholismo pero tambi\u00e9n otros grupos como Neur\u00f3ticos An\u00f3nimos, Narc\u00f3ticos An\u00f3nimos, Lud\u00f3patas An\u00f3nimos, Adictos al Sexo, Adictos a la Comida, m\u00e1s los que se acumulen.<\/p>\n\n\n\n<p>En Tamaulipas existen cientos de grupos de AA en los municipios de Tampico, Madero, Altamira, El Mante, G\u00f3mez Far\u00edas, Llera, Victoria, Jaumave, Tula, San Fernando, Matamoros, Reynosa, R\u00edo Bravo, D\u00edaz Ordaz, Camargo, Miguel Alem\u00e1n, Nuevo Laredo y otros. La entidad tiene una conferencia que es la representaci\u00f3n de los alcoh\u00f3licos an\u00f3nimos tamaulipecos; los grupos pertenecen a distintos distritos; en el caso de Victoria, el m\u00e1s representativo es el VII y algunos grupos accesibles en esta capital son: Acci\u00f3n, Rebelde (centro de la ciudad), Victoria (colonia Mainero), Unidad por el estadio Marte Rodolfo G\u00f3mez; al poniente funcionan Fuente de Fortaleza, Fundadores y otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Correo: amlogtz@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ambrocio L\u00f3pez Guti\u00e9rrez Hace nueve d\u00e9cadas se conocieron dos sujetos que ten\u00edan serios problemas&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-368772","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion"],"gutentor_comment":0,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/368772","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=368772"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/368772\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":368773,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/368772\/revisions\/368773"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=368772"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=368772"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=368772"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}