{"id":381640,"date":"2026-04-11T09:17:07","date_gmt":"2026-04-11T15:17:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/?p=381640"},"modified":"2026-04-11T09:17:11","modified_gmt":"2026-04-11T15:17:11","slug":"la-persona-como-criterio-de-toda-reforma-educativa-uag","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/?p=381640","title":{"rendered":"\u00a0La persona como criterio de toda reforma educativa: UAG"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"376\" height=\"418\" src=\"https:\/\/www.elplaneta.mx\/wp-content\/themes\/elplaneta\/FOTOS\/11J46748475.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-381641\" srcset=\"https:\/\/www.elplaneta.mx\/wp-content\/themes\/elplaneta\/FOTOS\/11J46748475.jpg 376w, https:\/\/www.elplaneta.mx\/wp-content\/themes\/elplaneta\/FOTOS\/11J46748475-270x300.jpg 270w\" sizes=\"auto, (max-width: 376px) 100vw, 376px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ismael Zamora-Tovar, Coordinador del Modelo Educativo de la Universidad Aut\u00f3noma de Guadalajara (UAG).<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Guadalajara, Jalisco, M\u00e9xico, Am\u00e9rica.- Las transformaciones educativas contempor\u00e1neas se desarrollan en un contexto marcado por la aceleraci\u00f3n tecnol\u00f3gica, la estandarizaci\u00f3n de resultados y la creciente incorporaci\u00f3n de sistemas de inteligencia artificial (IA) en los procesos de ense\u00f1anza y aprendizaje. En M\u00e9xico y en otros pa\u00edses, las reformas educativas han tendido a privilegiar la eficiencia, la medici\u00f3n del desempe\u00f1o y la adquisici\u00f3n de competencias funcionales, con el riesgo de reducir la educaci\u00f3n a un proceso t\u00e9cnico de capacitaci\u00f3n y certificaci\u00f3n. En este escenario, el estudiante aparece con frecuencia como usuario o recurso humano, y el docente como facilitador u operador de dispositivos pedag\u00f3gicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ismael Zamora-Tovar, Coordinador del Modelo Educativo de la Universidad Aut\u00f3noma de Guadalajara (UAG), se\u00f1alo poque, frente a este panorama, en ese trabajo se sostiene la tesis fundamental: educar inicia con H, es decir, con una comprensi\u00f3n adecuada del ser humano. Antes de decidir m\u00e9todos, tecnolog\u00edas, curr\u00edculos o pol\u00edticas p\u00fablicas, resulta imprescindible responder a la pregunta antropol\u00f3gica que toda educaci\u00f3n presupone: \u00bfqui\u00e9n es el ser humano que educamos y hacia qu\u00e9 tipo de vida puede y debe orientarse su formaci\u00f3n? Esta pregunta constituye el fundamento ontol\u00f3gico, epistemol\u00f3gico y \u00e9tico de toda pr\u00e1ctica educativa, incluso \u2014y especialmente\u2014 en contextos de alta tecnificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde esta perspectiva, educar no puede reducirse a transmitir informaci\u00f3n, desarrollar habilidades instrumentales o producir resultados medibles. Educar es una acci\u00f3n humana compleja, personal y social, orientada al perfeccionamiento integral de la persona. Solo desde esta comprensi\u00f3n es posible evaluar cr\u00edticamente las pr\u00e1cticas educativas actuales y recuperar el sentido formativo de la educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>1. Definici\u00f3n de educaci\u00f3n: acci\u00f3n rec\u00edproca de ayuda al perfeccionamiento humano<\/p>\n\n\n\n<p>Una comprensi\u00f3n rigurosa de la educaci\u00f3n exige partir de su definici\u00f3n. Altarejos y Naval (2000) se\u00f1alan que:<\/p>\n\n\n\n<p>La educaci\u00f3n es la acci\u00f3n rec\u00edproca de ayuda al perfeccionamiento humano, ordenado intencionalmente a la raz\u00f3n, y dirigido desde ella, en cuanto que promueve la formaci\u00f3n de h\u00e1bitos \u00e9ticamente buenos (p. 45).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta definici\u00f3n sit\u00faa expl\u00edcitamente a la persona humana en el centro del proceso educativo. La educaci\u00f3n es una acci\u00f3n, no un objeto, una relaci\u00f3n interpersonal y una ayuda orientada al crecimiento integral del sujeto. Su finalidad no se agota en la adquisici\u00f3n de conocimientos o habilidades, sino que apunta a la formaci\u00f3n de h\u00e1bitos intelectuales y morales que perfeccionan al ser humano en cuanto tal. Desde aqu\u00ed se 3<\/p>\n\n\n\n<p>comprende la tesis central de esta conferencia: educar inicia con H porque sin referencia expl\u00edcita al ser humano como sujeto y fin, la educaci\u00f3n se vac\u00eda de sentido.<\/p>\n\n\n\n<p>2. Rasgos constitutivos de la acci\u00f3n educativa<\/p>\n\n\n\n<p>Para que una actividad pueda calificarse como propiamente educativa, debe reunir ciertos rasgos esenciales (Altarejos &amp; Naval, 2000):<\/p>\n\n\n\n<p>(1) Es una acci\u00f3n personal y rec\u00edproca, que implica la relaci\u00f3n entre educador y educando.<\/p>\n\n\n\n<p>(2) Integra ense\u00f1ar y aprender, bajo la estructura b\u00e1sica de que alguien ense\u00f1a algo a otro.<\/p>\n\n\n\n<p>(3) Posee car\u00e1cter formativo, pues el aprendizaje educativo supone crecimiento de las potencias, no mera acumulaci\u00f3n de informaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>(4) Est\u00e1 ordenada a la raz\u00f3n, ya que sin mejora de la racionalidad no hay educaci\u00f3n propiamente dicha.<\/p>\n\n\n\n<p>(5) Es ayuda y asistencia, donde el educador acompa\u00f1a los dinamismos internos del educando, agente principal de su propia formaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos rasgos permiten distinguir la educaci\u00f3n de pr\u00e1cticas como el adiestramiento t\u00e9cnico o la simple transmisi\u00f3n de datos, y fundamentan una concepci\u00f3n no instrumental de la ense\u00f1anza.<\/p>\n\n\n\n<p>3. Posibilidad y necesidad de la educaci\u00f3n: fundamentos antropol\u00f3gicos<\/p>\n\n\n\n<p>La educaci\u00f3n es posible y necesaria debido a dos factores antropol\u00f3gicos fundamentales. En primer lugar, la plasticidad humana: el ser humano nace inacabado y abierto a m\u00faltiples posibilidades de actualizaci\u00f3n. A diferencia de los animales, su desarrollo no est\u00e1 determinado instintivamente, sino que requiere mediaciones educativas. En segundo lugar, la naturaleza social de la persona: las potencias humanas, lenguaje, racionalidad, moralidad, solo se desarrollan en convivencia con otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos rasgos confirman que la educaci\u00f3n no es un a\u00f1adido cultural opcional, sino una exigencia estructural de la condici\u00f3n humana (Altarejos &amp; Naval, 2000). Educar significa ayudar a desplegar las posibilidades propias de un ser racional, libre y social.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sentido etimol\u00f3gico de educar: educare y educere<\/p>\n\n\n\n<p>El t\u00e9rmino educar proviene de una doble ra\u00edz latina que expresa la complejidad del fen\u00f3meno educativo. Educare alude a criar, nutrir y formar, destacando la acci\u00f3n orientadora del educador; educere significa sacar o conducir hacia fuera, refiri\u00e9ndose al desarrollo de las capacidades internas del sujeto. Esta doble ra\u00edz evita tanto el autoritarismo como el espontane\u00edsmo, y permite concebir la educaci\u00f3n como una ayuda respetuosa del dinamismo personal del educando.<\/p>\n\n\n\n<p>5. Principios ontol\u00f3gicos: la primac\u00eda del ser sobre el hacer<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el realismo ontol\u00f3gico defendido por Gilson (2005), el ser precede al conocer y al hacer. Aplicado a la educaci\u00f3n, este principio implica que el educando es una persona antes que un conjunto de desempe\u00f1os o resultados medibles. Cuando esta primac\u00eda se pierde, la educaci\u00f3n se orienta exclusivamente al rendimiento y a la producci\u00f3n. En cambio, una educaci\u00f3n fundada ontol\u00f3gicamente concibe la formaci\u00f3n como actualizaci\u00f3n del ser y reconoce la dignidad irreductible del estudiante.<\/p>\n\n\n\n<p>6. Principios epistemol\u00f3gicos: verdad, conocimiento y autoridad educativa<\/p>\n\n\n\n<p>Toda educaci\u00f3n presupone una concepci\u00f3n del conocimiento. Desde la tradici\u00f3n realista, conocer no es construir arbitrariamente significados, sino entrar en contacto con la realidad y con la verdad. Negar esta posibilidad conduce al relativismo epistemol\u00f3gico y debilita la autoridad educativa. El docente no es un mero facilitador, sino un mediador responsable del acceso al conocimiento verdadero, cuya autoridad (auctoritas) se funda en el saber y en su reconocimiento (Gilson, 2005; Altarejos &amp; Naval, 2000).<\/p>\n\n\n\n<p>7. Principios \u00e9ticos: virtud, libertad y vida buena<\/p>\n\n\n\n<p>Como advierte MacIntyre (2007), toda educaci\u00f3n es inevitablemente moral. Educar implica formar h\u00e1bitos, disposiciones y criterios de juicio. Una educaci\u00f3n que renuncia expl\u00edcitamente a la formaci\u00f3n \u00e9tica no es neutral, sino irresponsable, pues deja al educando sin criterios para discernir los fines de su acci\u00f3n. La educaci\u00f3n, entendida como pr\u00e1ctica moral, introduce al sujeto en bienes internos y en narrativas de sentido orientadas a la vida buena.<\/p>\n\n\n\n<p>8. El rol del profesor: gu\u00eda del perfeccionamiento humano. El profesor no es solo un transmisor de informaci\u00f3n, sino un gu\u00eda del crecimiento intelectual y moral del alumno. Ense\u00f1ar es una actividad productiva cuyo fin es que el otro aprenda verdaderamente. El maestro se distingue porque su misi\u00f3n es hacer accesible el saber a otros. Para ello ejerce autoridad y potestad, necesarias para ordenar el aprendizaje y garantizar la convivencia. A trav\u00e9s del lenguaje: l\u00f3gico, ret\u00f3rico y po\u00e9tico el docente comunica tambi\u00e9n su amor por la verdad y suscita en el alumno el deseo de un obrar feliz.<\/p>\n\n\n\n<p>9. El rol de las instituciones educativas y el enfoque ecol\u00f3gico del desarrollo. Las instituciones educativas constituyen el marco social donde se sistematiza la ayuda al crecimiento humano. Desde el enfoque ecol\u00f3gico del desarrollo humano, Bronfenbrenner (1979, 1994) sostiene que el desarrollo personal resulta de la interacci\u00f3n entre el individuo y diversos sistemas interrelacionados: familia, escuela, comunidad e instituciones sociales m\u00e1s amplias. Integrado con la antropolog\u00eda personalista, este enfoque permite comprender que, aunque la persona es sujeto libre y responsable, su desarrollo efectivo depende de la calidad de los contextos educativos que median la actualizaci\u00f3n de sus potencias.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, la escuela act\u00faa como colaboradora necesaria de la familia, que posee el derecho preferente en la educaci\u00f3n de los hijos. Ambas instituciones configuran entornos decisivos para el desarrollo intelectual, moral y c\u00edvico de la persona.<\/p>\n\n\n\n<p>10. Educaci\u00f3n, autodeterminaci\u00f3n y motivaci\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p>La Teor\u00eda de la Autodeterminaci\u00f3n desarrollada por Ryan y Deci (2000, 2017) aporta un marco emp\u00edrico relevante para comprender las condiciones que favorecen el desarrollo humano desde dentro del sujeto. Seg\u00fan estos autores, la satisfacci\u00f3n de tres necesidades psicol\u00f3gicas b\u00e1sicas: autonom\u00eda, competencia y relaci\u00f3n; es condici\u00f3n para la motivaci\u00f3n intr\u00ednseca y el crecimiento personal.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas categor\u00edas pueden interpretarse como expresiones operativas de dimensiones antropol\u00f3gicas m\u00e1s profundas. La autonom\u00eda remite a la autodirecci\u00f3n responsable; la competencia, a la actualizaci\u00f3n real de las potencias; y la relaci\u00f3n, a la sociabilidad constitutiva de la persona. Desde esta integraci\u00f3n, la educaci\u00f3n aparece como un proceso que debe crear contextos institucionales y pedag\u00f3gicos que sostengan la agencia personal y la formaci\u00f3n de la libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>11. Educaci\u00f3n, tecnolog\u00eda e inteligencia artificial: medios subordinados a la persona.<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo tecnol\u00f3gico, y en particular la incorporaci\u00f3n de sistemas de inteligencia artificial, plantea desaf\u00edos y oportunidades para la educaci\u00f3n contempor\u00e1nea. Desde el marco aqu\u00ed asumido, la IA no redefine qu\u00e9 es educar ni puede ocupar el lugar del sujeto educativo. La IA puede procesar informaci\u00f3n y asistir tareas, pero no conoce la verdad ni forma h\u00e1bitos morales.<\/p>\n\n\n\n<p>Su uso educativo solo es leg\u00edtimo cuando se subordina a fines antropol\u00f3gicos claros: apoyar el aprendizaje, liberar tiempo docente para el acompa\u00f1amiento personal y favorecer la autonom\u00eda del educando. Cuando la IA sustituye el esfuerzo cognitivo o debilita la relaci\u00f3n educativa, deja de servir a la educaci\u00f3n y se convierte en un factor de deshumanizaci\u00f3n. Incluso en la era de los algoritmos, educar sigue iniciando con H.<\/p>\n\n\n\n<p>12. Educaci\u00f3n, libertad y vocaci\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p>La educaci\u00f3n es ayuda al crecimiento irrestricto de la persona. A trav\u00e9s de la formaci\u00f3n de h\u00e1bitos y virtudes, el ser humano adquiere dominio de s\u00ed y se hace verdaderamente libre. La libertad es tanto punto de partida como culminaci\u00f3n de la tarea educativa. Desde una perspectiva personalista, educar es ayudar a cada persona a realizar su propia vocaci\u00f3n, trat\u00e1ndola siempre como fin y nunca como medio (Sanguineti, 2007).<\/p>\n\n\n\n<p>En un contexto marcado por la automatizaci\u00f3n del conocimiento y el uso creciente de sistemas de inteligencia artificial, la formaci\u00f3n del juicio racional adquiere una relevancia decisiva. Si educar inicia con H, entonces ninguna tecnolog\u00eda puede sustituir la tarea propiamente humana de comprender, deliberar y buscar la verdad. Ense\u00f1ar a pensar se convierte as\u00ed en un criterio antropol\u00f3gico para evaluar el uso educativo de la tecnolog\u00eda: la IA es leg\u00edtima solo en la medida en que fortalece la autonom\u00eda racional del estudiante y no cuando la reemplaza o la debilita.<\/p>\n\n\n\n<p>Conclusi\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>La educaci\u00f3n solo cumple su funci\u00f3n social y formativa cuando parte de una comprensi\u00f3n clara del ser humano como persona. Hemos sostenido que educar inicia con H porque toda pr\u00e1ctica educativa, curricular, pedag\u00f3gica o institucional, presupone una determinada idea de qui\u00e9n es el estudiante y hacia qu\u00e9 fines debe formarse. Cuando esta idea se reduce a criterios t\u00e9cnicos o econ\u00f3micos, la educaci\u00f3n pierde su sentido humano y \u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Los fundamentos ontol\u00f3gicos, epistemol\u00f3gicos y antropol\u00f3gicos aqu\u00ed desarrollados muestran que el estudiante no es un recurso ni un destinatario pasivo de servicios educativos, sino un sujeto digno, educable y responsable. Desde esta base, la educaci\u00f3n no puede limitarse a transmitir competencias, sino que debe orientarse a la formaci\u00f3n integral de la persona, incluyendo su capacidad de b\u00fasqueda de la verdad, deliberaci\u00f3n moral y participaci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p>La integraci\u00f3n de los enfoques de desarrollo humano refuerza esta tesis al evidenciar que el desarrollo personal ocurre en contextos institucionales concretos y requiere condiciones educativas que favorezcan la autonom\u00eda responsable, el desarrollo de capacidades reales y la calidad de las relaciones humanas. En consecuencia, la responsabilidad educativa no recae \u00fanicamente en el individuo, sino tambi\u00e9n en las estructuras escolares y en las pol\u00edticas que las configuran (Bronfenbrenner 1979, Ryan &amp; Deci 2000)<\/p>\n\n\n\n<p>Para el sistema educativo mexicano, estas conclusiones implican un criterio claro de evaluaci\u00f3n: toda reforma, innovaci\u00f3n o pol\u00edtica educativa debe preguntarse expl\u00edcitamente si fortalece o debilita la formaci\u00f3n de la persona. All\u00ed donde se descuida esta pregunta, los esfuerzos t\u00e9cnicos resultan insuficientes y, en ocasiones, contraproducentes.<\/p>\n\n\n\n<p>En s\u00edntesis, educar inicia con H no es una afirmaci\u00f3n simb\u00f3lica, sino un principio rector para el dise\u00f1o educativo. Colocar al ser humano en el centro no es un obst\u00e1culo para la calidad o la eficiencia, sino la condici\u00f3n necesaria para una educaci\u00f3n con sentido, justicia y futuro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Guadalajara, Jalisco, M\u00e9xico, Am\u00e9rica.- Las transformaciones educativas contempor\u00e1neas se desarrollan en un contexto marcado por&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":381641,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[151],"tags":[],"class_list":["post-381640","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espectaculos"],"gutentor_comment":0,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/381640","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=381640"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/381640\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":381642,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/381640\/revisions\/381642"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/381641"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=381640"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=381640"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=381640"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}