{"id":390126,"date":"2026-10-12T08:38:04","date_gmt":"2026-10-12T14:38:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/?p=390126"},"modified":"2026-10-12T08:38:06","modified_gmt":"2026-10-12T14:38:06","slug":"exigen-aumentar-la-subvencion-para-personas-mayores-en-trinidad-y-tobago","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/?p=390126","title":{"rendered":"Exigen aumentar la subvenci\u00f3n para personas mayores en Trinidad y Tobago"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"312\" height=\"398\" src=\"https:\/\/www.elplaneta.mx\/wp-content\/themes\/elplaneta\/FOTOS\/12T3464968747655.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-390127\" srcset=\"https:\/\/www.elplaneta.mx\/wp-content\/themes\/elplaneta\/FOTOS\/12T3464968747655.jpg 312w, https:\/\/www.elplaneta.mx\/wp-content\/themes\/elplaneta\/FOTOS\/12T3464968747655-235x300.jpg 235w\" sizes=\"auto, (max-width: 312px) 100vw, 312px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Reynold Cooper, primer vicepresidente de la Asociaci\u00f3n de Personas Jubiladas de Trinidad y Tobago (TTARP).<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Puerto Espa\u00f1a, Trinidad y Tobago, Am\u00e9rica.- Samuel Baptiste, un jardinero de 72 a\u00f1os, comienza sus ma\u00f1anas antes del amanecer cuidando unas pocas plantas de cebollino y tomate en el peque\u00f1o patio trasero de su casa en Diego Martin. Los productos que cultiva ayudan a estirar su presupuesto mensual, pero afirma que ya no es suficiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre el aumento de los precios de los alimentos, las facturas de servicios p\u00fablicos y los costos de los medicamentos, la subvenci\u00f3n para personas mayores de la que depende se agota r\u00e1pidamente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abTengo que vigilar cada d\u00f3lar\u00bb, dijo Baptiste, se\u00f1alando que \u00abuna vez que compro medicinas y comida, no queda mucho\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Su situaci\u00f3n es compartida por muchas personas mayores en Trinidad y Tobago, lo que est\u00e1 impulsando nuevas peticiones al gobierno para que aumente la subvenci\u00f3n antes de la presentaci\u00f3n del pr\u00f3ximo presupuesto.<\/p>\n\n\n\n<p>Al cumplir 65 a\u00f1os, un ciudadano puede recibir una pensi\u00f3n mensual de 3.500 d\u00f3lares por parte del Estado, siempre que sus ingresos mensuales no superen los 5.500 d\u00f3lares trinitenses (TT$).<\/p>\n\n\n\n<p>Los defensores de los pensionistas argumentan que a\u00f1os de aumento en el costo de vida han erosionado progresivamente el valor de esta pensi\u00f3n no contributiva, dejando a muchas personas mayores con dificultades para cubrir sus gastos b\u00e1sicos.<\/p>\n\n\n\n<p>El programa de apoyo para personas mayores se conoce oficialmente como *Senior Citizens Grant* (com\u00fanmente llamado pensi\u00f3n para personas mayores o pensi\u00f3n de vejez) y es administrado por el Ministerio de Desarrollo Social y Servicios Familiares. El tema ha reavivado el debate sobre si el Gobierno deber\u00eda aumentar la subvenci\u00f3n en un momento en que el pa\u00eds sigue enfrentando presiones fiscales.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre quienes han opinado al respecto se encuentran Reynold Cooper, primer vicepresidente de la Asociaci\u00f3n de Personas Jubiladas de Trinidad y Tobago (TTARP), y los economistas Dr. Ralph Henry y Dr. Ronald Ramkissoon; ellos han ofrecido puntos de vista divergentes sobre c\u00f3mo los responsables de las pol\u00edticas p\u00fablicas deber\u00edan equilibrar el apoyo a los ciudadanos vulnerables con la realidad de las finanzas del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Al resaltar la grave carga que enfrentan las personas mayores, Cooper afirm\u00f3 que ya hace tiempo que deber\u00eda haberse realizado un ajuste al alza en la subvenci\u00f3n mensual de 3.500 d\u00f3lares. Cooper, exjefe de la administraci\u00f3n p\u00fablica, subray\u00f3 que la inflaci\u00f3n persistente y el aumento de los precios de los productos b\u00e1sicos han mermado considerablemente la capacidad de los pensionistas para llegar a fin de mes, especialmente en un contexto en el que los sindicatos buscan ajustes salariales del 10 % en negociaciones paralelas dentro de otros sectores.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abCreo que es momento de reflexionar y aumentar la pensi\u00f3n\u00bb, afirm\u00f3 Cooper, instando al Ministerio de Finanzas a realizar los estudios necesarios para proteger a las personas mayores frente al incremento del coste de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque prefiri\u00f3 no proponer una cifra fija establecida por ley sin contar con un modelo financiero formal, Cooper indic\u00f3 que cualquier aumento propuesto deber\u00eda, como m\u00ednimo, equipararse a las tasas de inflaci\u00f3n vigentes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSi doy una cifra, estar\u00eda especulando\u00bb, explic\u00f3 Cooper. \u00abLo que me gustar\u00eda es que el Gobierno cubriera al menos los aumentos derivados de la inflaci\u00f3n. Los precios de los alimentos y de otros productos est\u00e1n subiendo. Supongamos que la inflaci\u00f3n es del 3 % o del 4 %; la prestaci\u00f3n podr\u00eda aumentar al menos un 5 %, o incluso algo m\u00e1s. El 5 % de 3.500 son unos 150 d\u00f3lares&#8230; Aunque se aumente, insisto en que debe ser, como m\u00ednimo, igual a la tasa de inflaci\u00f3n; no deber\u00eda ser inferior a eso\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Cooper se\u00f1al\u00f3 que la TTARP, organizaci\u00f3n que actualmente representa a m\u00e1s de 40.000 miembros y trabaja activamente para alcanzar los 50.000, recibe constantemente comentarios de personas mayores que consideran insuficiente la suma de 3.500 d\u00f3lares para cubrir gastos de alimentaci\u00f3n, alquiler y suministros m\u00e9dicos.<\/p>\n\n\n\n<p>En respuesta, la asociaci\u00f3n coordina frecuentemente acciones con empresas patrocinadoras para distribuir cestas de alimentos de emergencia y paquetes de ayuda directamente a pensionistas de escasos recursos que luchan por sobrevivir \u00fanicamente con la asistencia social.<\/p>\n\n\n\n<p>Para aclarar el marco fundamental de las redes de protecci\u00f3n social del pa\u00eds, el economista caribe\u00f1o Henry estableci\u00f3 una distinci\u00f3n entre el Sistema Nacional de Seguros (NIS, por sus siglas en ingl\u00e9s) y la pensi\u00f3n de vejez.<\/p>\n\n\n\n<p>El NIS funciona como un r\u00e9gimen de seguridad social contributivo financiado a trav\u00e9s de las n\u00f3minas, mediante aportaciones conjuntas de empleadores y empleados.<\/p>\n\n\n\n<p>Basado en un principio de solidaridad, el NIS depende de una fuerza laboral activa y constante para sostener el pago de las prestaciones a los jubilados. Sin embargo, la evoluci\u00f3n de las tendencias demogr\u00e1ficas \u2014caracterizada por la disminuci\u00f3n de las tasas de natalidad y el envejecimiento de la poblaci\u00f3n\u2014 ha transformado la estructura demogr\u00e1fica del pa\u00eds hacia un perfil con forma de huevo, lo que ejerce una presi\u00f3n a largo plazo sobre los fondos contributivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, la pensi\u00f3n de vejez funciona estrictamente como una ayuda social no contributiva, con antecedentes que se remontan a la d\u00e9cada de 1930. Se introdujo por primera vez en Trinidad y Tobago el 1 de julio de 1939, en virtud de la Ordenanza sobre Pensiones de Vejez (n.\u00ba 15 de 1939) aprobada por el Consejo Legislativo.<\/p>\n\n\n\n<p>Dise\u00f1ada como una red de seguridad, garantiza un sustento b\u00e1sico a las personas mayores que tal vez nunca trabajaron en la econom\u00eda formal ni cotizaron al NIS \u2014en particular, a las mujeres de edad avanzada que dedicaron su vida a labores dom\u00e9sticas no remuneradas\u2014, asegurando as\u00ed que no caigan en la pobreza extrema o la indigencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El principal argumento econ\u00f3mico a favor de un aumento de la cuant\u00eda de esta prestaci\u00f3n radica en la constante erosi\u00f3n del poder adquisitivo real de los ciudadanos que dependen de ingresos mensuales fijos.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque las cifras de inflaci\u00f3n parecen moderadas sobre el papel, los aumentos acumulados en los precios de bienes esenciales, alimentos importados, productos farmac\u00e9uticos y vivienda durante los \u00faltimos a\u00f1os han deteriorado significativamente el nivel de vida de las personas mayores.<\/p>\n\n\n\n<p>Henry se\u00f1al\u00f3 que los acontecimientos geopol\u00edticos mundiales y las perturbaciones en las cadenas de suministro \u2014como los conflictos militares que afectan a los mercados internacionales de trigo, harina y energ\u00eda\u2014 elevan directamente los precios al consumo interno en las econom\u00edas peque\u00f1as dependientes de las importaciones. Dado que los alimentos b\u00e1sicos y los art\u00edculos de primera necesidad importados tienen ahora precios de venta al p\u00fablico m\u00e1s elevados, el poder adquisitivo real de los pagos mensuales fijos ha disminuido.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, priorizar un mayor apoyo a las personas mayores vulnerables en el presupuesto nacional constituye una prioridad social fundamental.<\/p>\n\n\n\n<p>Haci\u00e9ndose eco de estas preocupaciones, Ramkissoon reconoci\u00f3 la realidad financiera cotidiana a la que se enfrentan los ciudadanos de edad avanzada.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1al\u00f3 que la cuesti\u00f3n central no es si un aumento es deseable, sino c\u00f3mo abordar el hecho de que las personas con ingresos fijos han soportado constantes subidas de precios en los \u00faltimos cuatro o cinco a\u00f1os. Aunque las tasas de inflaci\u00f3n parecen bajas en los informes estad\u00edsticos, los aumentos acumulados de precios implican que los ingresos reales han ca\u00eddo sustancialmente. Como resultado, los pensionistas pueden adquirir muchos menos bienes y servicios b\u00e1sicos con la asignaci\u00f3n mensual est\u00e1ndar de 3.500 d\u00f3lares de lo que pod\u00edan hace unos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de reconocer la necesidad social de ayudar a las personas mayores, Ramkissoon advirti\u00f3 que la realidad fiscal complica la cuesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ingresos del Estado han experimentado una debilidad prolongada, caracterizada por un crecimiento lento del PIB, ingresos energ\u00e9ticos fluctuantes y crecientes demandas de gasto p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>Con unos presupuestos nacionales que operan sistem\u00e1ticamente en terreno negativo, el Ministro de Finanzas se enfrenta a estrictos l\u00edmites de gasto. Los aumentos generalizados y lineales de las transferencias sociales no contributivas corren el riesgo de ampliar el d\u00e9ficit fiscal y agravar los niveles de endeudamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Ramkissoon subray\u00f3 que, como economista y persona mayor, apoya la ayuda a los ciudadanos de edad avanzada, pero la pol\u00edtica debe ser realista respecto a las limitaciones de los ingresos del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>En un entorno econ\u00f3mico marcado por un crecimiento lento y la p\u00e9rdida de empleos, la expansi\u00f3n del gasto p\u00fablico debe abordarse con extrema cautela, argumenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Para conciliar estas presiones contrapuestas, Ramkissoon sugiri\u00f3 que, si el Gobierno decide actuar, la pol\u00edtica social deber\u00eda alejarse de los aumentos universales y generalizados de las pensiones y orientarse hacia una asistencia focalizada. Dirigir ajustes financieros o ayudas complementarias espec\u00edficamente a los beneficiarios de menores ingresos garantiza que la asistencia llegue a los ciudadanos mayores m\u00e1s necesitados sin sobrecargar las finanzas p\u00fablicas. Al mismo tiempo, Ramkissoon se\u00f1al\u00f3 que las personas mayores deben evaluar cuidadosamente los presupuestos familiares y ajustar sus h\u00e1bitos de gasto para hacer frente a las persistentes presiones inflacionarias.<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que avanza la planificaci\u00f3n fiscal previa a la elaboraci\u00f3n del presupuesto nacional, los responsables de las pol\u00edticas p\u00fablicas se enfrentan al delicado desaf\u00edo de preservar el bienestar social y la dignidad de los adultos mayores, manteniendo al mismo tiempo la estabilidad macroecon\u00f3mica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Puerto Espa\u00f1a, Trinidad y Tobago, Am\u00e9rica.- Samuel Baptiste, un jardinero de 72 a\u00f1os, comienza sus&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":390127,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[139],"tags":[],"class_list":["post-390126","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-continental"],"gutentor_comment":0,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/390126","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=390126"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/390126\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":390128,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/390126\/revisions\/390128"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/390127"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=390126"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=390126"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elplaneta.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=390126"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}