Reynosa: Se soltaron los demonios

Por: Felipe Martínez Chávez

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Vaya que en Reynosa se soltaron los demonios. Hasta el tristemente célebre “Cachorro” Cantú, fiel mandadero de Francisco “G”, se declaró estar “listo” para ser alcalde.

Un bueno para nada que no probado en las urnas, pero su patrón lo hizo diputado local seis años. Le encargó cuidarle el CDE del PAN y ahora lo manda a sepultar el partido en aquella frontera. Cumplirá la instrucción.

El fin de semana, aprovechando su segundo informe como diputado -de minoría- Don Cachorro se “destapó” pensando que “puso temblar” a Morena y su estructura.

Señalado por su compañera Nora Gómez de falsificarle firmas para atacar a los diputados guindas, a Cantú le cuelgan otros pecados no tan pequeños: Ser el autor de las falsas llamadas de bombazos en Palacio Legislativo y otros edificios públicos para deshacer sesiones del pleno.

Sus colegas de la 65 legislatura no lo bajan de payaso. Inventó desmayos, infartos y apendicitis para tratar de no perder votaciones.

Bueno, pues ese ejemplar, rupestre y pendenciero, uña y carne de la regidora Denisse Ahumada Martínez -presa en los EEE.UU por contrabando de más de 40 kilos de coca- ahora quiere ser presidente del pueblo.

Y se soltó Don Armando Zertuche Zuani, el psicólogo que parece necesita un tratamiento para moderar la ansiedad enfermiza de llegar a la alcaldía. Es la tercera vez que levanta la mano asesorado por malas compañías.

Siempre se quedó vestido y alborotado, el partido no lo llama. Hoy camina por la misma vereda.

En febrero 2018 se hizo registrar por su paisano Enrique Torres Mendoza, el fallido dirigente estatal de Morena que presentó planillas alternas, quesque porque vendió las candidaturas.

El doctor en psicología no aprendió la lección. En 2021 se hizo “destapar” -pidió licencia como diputado federal- por una fichita y mala compañía de nombre Francisco Chavira Martínez, por un grupo “Ruta 5”.

Sin duda su proyecto de 25 años seguirá frustrado porque sigue cabeceando para donde viene el golpe. Pertenece a las fuerzas rebeldes de Marcelo Ebrard.

En julio del 2022 fue señalado de bailar al son de los cabecistas, formando parte de una terna en el complot de Gerardo Peña-Espino Ascanio, para tumbar al alcalde Carlos Peña.

El 9 de marzo de ese año había sido destituido como presidente del Congreso del Estado luego de perder a seis legisladores. No pudo con el paquete.

Sin duda a partir del uno de octubre del 2024, Don Armando regresará a su consultorio en espera de la cuarta oportunidad en 2027.

Otro que cree que la buena suerte le sigue sonriendo es Marco Antonio Gallegos Galván, diputado local y ex regidor, con una tendencia muy marcada a las traiciones.

Sin estructura ni trabajo partidista, solo encomendado a la buena de Dios, es otro que volverá a la pasividad de su hogar en octubre del año venidero, al lado de su esposa Eney Meza. No se registró para el refrendo, ni diputado federal o senador ¿así quién lo puede ayudar?.

Total que Reynosa es un hervidero. Otro que se cree con derechos es Luis Miguel Iglesias Elizondo, despedido apenas el 27 de septiembre de la delegación de Bienestar Social, por utilizar despensas del Gobierno del Estado para promocionarse rumbo a la jefatura edilicia.

En su bisoñez se le hizo fácil usar los recursos públicos para beneficio personal. Nunca ha estado en las boletas electorales.

Si usted va para Reynosa, o vive allá, necesita cuidarse de no atropellar a un precandidato. Son muchos y “picudos” casi todos.

Está otro, llamado Federico “Kiko” Pérez Lozano, panista hasta 2021, que luego de “adhirió” a otro soñador multipartidista llamado Rigoberto Ramos Ordóñez.

Le dieron una chamba en la Comisión de Agua de Reynosa, de donde fue despedido por pérdida de confianza, y de ahí se dedicó a repartir amarguras por colonias de la periferia. Se niega a hacer “cola” y méritos.

El hervidero se complementa con Rigoberto Ramos Ordóñez, quien en unos cuantos meses pasó por tres partidos: Morena que lo hizo diputado; el PAN y Movimiento Ciudadano que le ofreció la candidatura a presidente del condado.

Llegó al Congreso por Morena, a cuya bancada traicionó. Se dio de alta en el PAN y se fue a apoyar las candidaturas de “Truko” Verástegui para Gobernador y “Chuma” Moreno para alcalde, pensando en que ganarían y sacaría raja. No pegó su “chicle”.

Pocos de sus contrincantes mencionan los expedientes de la FGR relaciones con el huachicoleo de combustibles.

Los escasos seguidores que tuvo cuando regaló pipas completas de gas, despensas, miles de botellas de agua y otras dádivas, saben que no tiene mucho futuro.

Si su pasatiempo y diversión es gastar así su fortuna, desde luego que se le respeta.

Dicho municipio tiene uno de los presupuestos más altos de Tamaulipas, más de dos mil 500 millones de pesos ¿será por eso que hay tanto tirador?.

Hay más en la lista de Morena, por lo menos una docena, queriendo sacrificarse en el partido del Presidente AMLO, el Gobernador AVA y el alcalde CPO, pero el espacio se terminó.