Anuncian plan para reducir la contaminación por metano en la capital de Canadá

Ottawa, Canada, América.- El gobierno federal anunció este 16 de diciembre nuevas regulaciones para hacer frente a una de las formas más dañinas de la contaminación climática: el metano producido por la industria del petróleo y el gas.
El anuncio fue hecho en momentos en que una organización dedicada a la protección medioambiental publicó nuevas imágenes demostrando la magnitud del problema en la provincia de Alberta, mientras Ottawa flexibiliza las leyes federales en relación a esa provincia.
Las regulaciones, que según fuentes llegan después de meses de retrasos, contienen reducciones significativas de emisiones pero ofrecen más margen de maniobra a los productores de petróleo y gas. Esto debido a que muchas de esas empresas se quejaron de que el borrador propuesto por el gobierno de Trudeau era demasiado estricto.
Desde que asumió como primer ministro, Mark Carney ha sorprendido a algunos medioambientalistas al eliminar aspectos centrales de la política de protección del clima del gobierno de Canadá y respaldar un posible oleoducto hacia la costa del Pacífico, al que se oponen distintas organizaciones de protección medioambiental y pueblos indígenas.
La ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático, Julie Dabrusin, anunció el 16 de diciembre que Ottawa impondrá nuevas regulaciones sobre el metano al sector del petróleo y el gas y de los vertederos, destinadas a reducir las emisiones de dos de las mayores fuentes de metano en Canadá.
Esta medida es el primer anuncio importante del gobierno de Carney en el que agrega una política climática, en lugar de eliminarla.
Sin embargo, fuentes revelaron que esas nuevas regulaciones sobre el metano ya estaban listas para ser implementadas hace nueve meses.
Dabrusin no negó que las regulaciones sobre el metano se habían retrasado, señalando que estaban listas en un momento en que los liberales se encontraban eligiendo un nuevo líder y los canadienses estaban a punto de ir a las urnas.
El difusor público CBC no nombra las fuentes porque no estaban autorizadas a hablar públicamente.
El gobierno federal también le está dando al gobierno de Alberta más tiempo para cumplir con las normas medioambientales.
Un memorando de entendimiento firmado por esa provincia y el gobierno federal en noviembre le otorga tiempo a Alberta, hasta el año 2035 en lugar de 2030, para cumplir con los objetivos de reducción de las emisiones de metano.
Por eso, algunos expertos consideran que la normativa supone un paso adelante en un sentido, pero un paso atrás en otro.
Danielle Smith
La primera ministra de Alberta, la conservadora Danielle Smith, quiere duplicar la producción de petróleo de su provincia, pero para ello es necesario construir un nuevo oleoducto.
«La eficacia de estas regulaciones se verá socavada por este retraso en Alberta», dijo Amanda Bryant, analista senior del centro de estudios sobre energía Pembina Institute, con sede en Calgary.
«De hecho, me opondré a la idea de que hay que dar más tiempo», dijo Dabrusin al ser preguntada sobre la excepción otorgada a Alberta. «Este es el momento en que tenemos que implementar regulaciones que reducirán las emisiones de metano en todo el país».
En una declaración, el gobierno conservador de Alberta dijo que firmará un acuerdo paralelo con Ottawa en lugar de negociar lo que en términos técnicos se conoce como un acuerdo de equivalencia.
La contaminación por metano proviene principalmente de la extracción y producción de combustibles fósiles. Ocurre a menudo debido a fugas accidentales o liberaciones intencionales.
Algunas instalaciones petroleras optan por hacer arder el exceso de gas natural, cuyo componente principal es el metano, mediante una práctica conocida como quema, en lugar de capturar ese valioso combustible.
Sin embargo, el impacto medioambiental de dejar escapar el metano en la atmósfera es altamente dañino. Su potencial de ocasionar el calentamiento global es más de 80 veces mayor que el del dióxido de carbono.
Las nuevas regulaciones prohíben esas liberaciones, también conocidas como «ventilaciones», y «establecen un cronograma de inspección para encontrar fugas y repararlas», según una copia anticipada del anuncio.
Las compañías de explotación de combustibles fósiles tienen otra opción para el cumplimiento de las nuevas normas. Pueden diseñar sus propios sistemas, siempre que tales instalaciones cumplan con los «parámetros de intensidad de metano», que se ajustan a los estándares de los principales programas internacionales de certificación voluntaria.
En el pasado, empresas de combustibles fósiles, como MEG Energy, argumentaron que las regulaciones propuestas por el gobierno de Trudeau eran «excesivamente prescriptivas» y pidieron más flexibilidad.
Un grupo industrial dijo que todavía no está satisfecho con las regulaciones finales. «Estamos decepcionados», declaró Paul Cheliak, vicepresidente de la Asociación Canadiense del Gas. «No estamos de acuerdo en cuanto a los costos… y esos costos serán pasados al consumidor».
Esta asociación dijo que estima que las regulaciones anunciadas por el gobierno de Canadá le costarán a la industria alrededor de 3.000 dólares por tonelada en su implementación, en gran parte por los costos del monitoreo y la detección de fugas de metano.
Ottawa afirmó que su análisis muestra que se espera que estas nuevas regulaciones reduzcan el crecimiento de la producción de petróleo y gas en un estimado de 0,2 por ciento entre 2025 y 2035. Pero en términos de reducción de emisiones de gases contaminantes, causantes del calentamiento global, se espera que la política recorte 304 millones de toneladas.
Además de su impacto en el calentamiento global, el metano es inocuo para los humanos. Sin embargo, el gas natural también contiene compuestos peligrosos como el etano, el propano y el butano.
«Se trata de sustancias químicas complejas vinculadas con problemas como el cáncer en los seres humanos», dijo el doctor Joe Vipond, médico de urgencias de Calgary que trabaja con la Asociación Canadiense de Médicos por el Medioambiente.
El gobierno federal dice que se espera que las regulaciones «den como resultado menos muertes prematuras, la reducción de los síntomas entre los asmáticos y que se eviten pérdidas de cultivos debido al daño causado por el ozono».
Además de un aire más limpio, conservar el gas natural en lugar de desperdiciarlo podría proporcionar suficiente combustible para calentar más de 11 millones de hogares canadienses durante un año, según estimaciones del gobierno.
El gobierno federal también anunció nuevas medidas para los vertederos.
El metano procedente de los alimentos, el papel y otros residuos orgánicos que se encuentran en los vertederos tendrá que ser monitoreado y capturado en algunos casos.
Se espera que entre 2026 y 2040, la normativa sobre vertederos reduzca las emisiones de gases de efecto invernadero en 100 millones de toneladas.
Según un análisis del Instituto Canadiense del Clima, Canadá no cumplirá sus objetivos climáticos para el 2030 y tendría suerte si logra eliminar la mitad de la contaminación que se comprometió a llevar a cabo.
Como explicación de ese análisis, el organismo citó la decisión del gobierno de Carney de revertir algunas regulaciones ambientales establecidas por el anterior gobierno de Trudeau.
«Es realmente inexplicable. Tenemos un problema de contaminación por metano», dijo Thomas Green, responsable de soluciones climáticas de la Fundación David Suzuki, sobre la decisión del gobierno de retrasar la implementación de las nuevas normas sobre el metano.
Esta fundación ha inspeccionado sitios de petróleo y gas en Alberta y Saskatchewan con la ayuda de una cámara especializada que puede detectar emisiones de metano, que son invisibles a simple vista.
Al visitar los mismos lugares en 2022 y 2025, la organización ambientalista dijo que descubrió que el problema ha empeorado.
«En algunos casos, hemos visto grandes volúmenes de metano desplazándose sobre el paisaje y dirigiéndose hacia granjas o comunidades, y eso es muy preocupante para nosotros dado que el metano trae consigo otros compuestos orgánicos volátiles que tienen impactos en la salud», dijo Green.
