En Puebla, pobladores cierran un basurero intermunicipal, por ecocidio

Puebla, Puebla, México, América.- Pobladores de origen tutunaku en Ozelonacaxtla, Huehuetla, realizaron a las 6 horas de ayer el cierre total del basurero intermunicipal ubicado en su territorio desde hace 16 años, a 300 metros del bachillerato Lázaro Cárdenas y a un costado del manantial que abastece a la comunidad.

Los inconformes señalaron que la determinación de la clausura fue tomada en asamblea comunitaria la noche del jueves, cansadas de esperar más de un año y tres meses respuesta a las solicitudes de soluciones que enviaron a los tres niveles de gobierno, en las que documentaron afectaciones ambientales por filtración de lixiviados.

Ayer, un grupo de habitantes colocó llantas en los accesos del relleno sanitario. Al sitio acudió la presidenta municipal Georgina del Carmen Paulino Díaz, de extracción priísta, quien necesitó intérprete para atender los planteamientos de los quejosos, que hablan totonaco.

Los lugareños subrayaron que el 27 de octubre de 2025, en presencia de representantes del ayuntamiento, de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Secretaría de Medio Ambiente Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial del estado y la empresa Desarrolladora de Infraestructura y Servicios Sanitarios de la Sierra, se acordó por unanimidad el cierre definitivo del sitio en un plazo de seis meses.

También pactaron la cancelación gradual de recepción de basura foránea y la implementación de un programa municipal de separación y recolección ordenada de residuos.

Además, indicaron que mediante la minuta número 319/2025, con fecha del pasado 21 de octubre, la Secretaría de Gobernación estatal notificó a la empresa y al ayuntamiento que el servicio del relleno sanitario debía limitarse de manera exclusiva a municipios del estado de Puebla; no obstante, acusaron, a la fecha ninguno de los puntos del acuerdo ha sido cumplido ni se han presentado evidencias de avances, mecanismos operativos ni cronogramas formales para su ejecución, lo que motivó ayer el cierre efectivo, como “un acto legítimo de defensa territorial y ambiental”.

El referido relleno sanitario intermunicipal opera desde 2009 en Huehuetla, recibe un mínimo de 15 toneladas diarias de residuos y da servicio los municipios poblanos de Atlequizayan, Ixtepec, Zoquiapan, Jonotla, Tuzamapan, Caxhuacan, Zapotitlán, Xochitlán y Huehuetla; además de la demarcación veracruzana de Zozocolco de Hidalgo.

Autoridades de Profepa han aceptado que el lugar incumple la NOM-083-Semarnat-2003, al carecer de báscula para el registro de residuos, franja de amortiguamiento, monitoreo de biogás, control de lixiviados e infraestructura para vigilancia del acuífero, además de que se han registrado derrumbes en las paredes y saturación anticipada del espacio diseñado para 10 años de operación.

Los inconformes refirieron que tras la clausura se instaló un plantón permanente en vigilancia comunitaria, con presencia inicial de las patrullas municipales 166 y 069; posteriormente, arribó Paulino Díaz, escoltada por 12 elementos de seguridad armados, quienes iban en tres vehículos.

Durante el diálogo, la alcaldesa reconoció que se debe cerrar el sitio y afirmó haber remitido la documentación correspondiente a instancias federales y estatales.

Externó la posibilidad de que la empresa otorgue una “gratificación” a la junta auxiliar y al bachillerato afectado mientras se emite el veredicto de las autoridades, pero la propuesta no fue aceptada por la comunidad que la calificó de insuficiente y sin sustento operativo.

En su intervención, los lugareños reclamaron la ausencia de resultados institucionales, el daño acumulado en 16 años, la falta de seguimiento formal por las 15 toneladas diarias recibidas sin registro por ausencia de báscula, la saturación del relleno diseñado para 10 años y el incumplimiento de la NOM-083-Semarnat-2003, ante lo cual pidieron respeto a los pueblos originarios y soluciones inmediatas.

A las 9:30 horas se reportó el arribo de policías estatales y civiles que, acusan los manifestantes, intentaron amedrentar a los pobladores en el plantón; hasta anoche no hubo una postura oficial pública sobre la intervención o un plan institucional emergente.

El cierre permanecerá bajo vigilancia comunitaria, sin acceso a vehículos de recolección y con la exigencia reiterada de que se presente un plan de cumplimiento con plazos definidos, mecanismos de monitoreo de biogás, lixiviados y acuífero, así como condiciones mínimas de operación que garanticen la no contaminación de la cuenca del río Zempoala.

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