En Antigua y Barbuda, piden boicot a SVG Air por el alza de las tarifas aéreas

Saint John, Antigua y Barbuda, América.- Saint John, Antigua y Barbuda, América.- La frustración se desborda en Barbuda, ya que residentes y activistas locales piden boicotear SVG Air (una aerolínea caribeña con sede en San Vicente que opera en Antigua y Barbuda), actualmente la única aerolínea comercial de la isla hermana. La protesta se produce tras un reciente aumento en los precios de los billetes y la falta de alternativas fiables, lo que ha dejado a muchos residentes varados y sintiéndose explotados.
Según informes, el precio de un billete de ida y vuelta entre Antigua y Barbuda ha aumentado de 174 a 210 dólares estadounidenses. Para una comunidad que depende de este breve vuelo para servicios esenciales, el aumento de casi el 20% ha llegado a un punto crítico.
La defensora y exmiembro del Consejo de Barbuda, Kendra Beazer, quien recientemente fue distinguida como King’s Commonwealth Fellow, expresó su profunda preocupación por la trayectoria de la infraestructura aérea de la isla. Señaló que la reciente expansión del aeropuerto, concebida como una colaboración público-privada, ahora parece favorecer más a los intereses privados y a los promotores inmobiliarios de lujo que a los residentes locales y las pequeñas empresas a las que debía apoyar.
“El costo es simplemente demasiado alto y se deben tomar medidas, tanto del gobierno como del sector privado, para reducir la carga financiera de los viajes aéreos entre las islas gemelas”, declaró.
El aumento de precios se ve agravado por la falta total de competencia. Si bien LIAT inició vuelos semanales a principios de este año, el servicio ha estado suspendido durante los últimos dos meses. Esto deja a SVG Air con un monopolio virtual en los viajes aéreos regulares. El impacto no es solo financiero, sino también de salud pública.
Beazer destacó la difícil situación de los residentes vulnerables que deben viajar a Antigua para recibir atención médica vital, señalando que los pacientes que requieren diálisis semanal o tratamiento especializado no pueden afrontar un gasto semanal de US$210 solo para acceder a uno o dos días de atención médica. Además, residentes y visitantes reportan haber sido expulsados de vuelos debido a la capacidad limitada y la priorización selectiva de pasajeros. La alternativa marítima es igualmente difícil, ya que el ferry suele estar al máximo de su capacidad con jornaleros, lo que convierte el transporte aéreo en una necesidad en lugar de un lujo.
El creciente movimiento en línea a favor de un boicot refleja una comunidad que se siente ignorada por los proveedores de servicios. Beazer enfatizó que SVG Air debería haber entablado consultas significativas con el gobierno y la población de Barbuda para encontrar alternativas más económicas antes de implementar un aumento de precios tan pronunciado. Mientras la isla continúa afrontando estos desafíos de infraestructura, la demanda de un transporte más asequible y confiable sigue siendo una prioridad central para la comunidad de Barbuda.
