En la capital de Mauricio, trabajadores operan sin el equipo de seguridad adecuado

Port Louis, Mauricio, África.- Con la llegada prevista de miles de trabajadores extranjeros a Mauricio este año, la seguridad de estos trabajadores sigue siendo una seria preocupación. En los sectores de la construcción y la manufactura, donde los riesgos son elevados, el cumplimiento de las normas de seguridad sigue siendo crucial. Sin embargo, sobre el terreno, la realidad suele ser muy diferente.

Esta misma semana, el representante sindical Fayzal Ally Beegun alertó al observar las alarmantes condiciones de trabajo en una obra de construcción en Port Louis. Los trabajadores trabajan en un edificio de varias plantas sin la protección adecuada. Algunos llevan chanclas o zapatillas deportivas, una simple gorra, sin casco de seguridad, arneses ni guantes. No se han instalado barreras de seguridad para prevenir posibles caídas, a pesar de que la obra se encuentra en una concurrida avenida de la capital.

Bajo un sol abrasador, los trabajadores continúan su tarea en silencio. Con toallas atadas a sus gorras para secarse el sudor, siguen construyendo, a pesar de las condiciones que el representante sindical considera «totalmente inaceptables». «Lo que más me molesta es que esta obra se encuentra en una calle muy transitada. El público pasa a diario, pero nadie se ha atrevido a denunciar esta situación al ministerio competente», lamenta.

Ante esta situación, Fayzal Ally Beegun afirma haber alertado a la Unidad Especial de Migrantes y al Departamento de Salud y Seguridad del Ministerio de Trabajo y Relaciones Industriales. «Los propios inspectores me confirmaron que esto es inaceptable. No podemos tolerar tal desprecio por la vida humana», insiste. Pero más allá de las observaciones, la falta de seguimiento sigue siendo un problema recurrente. «A los empleadores se les multa, y luego nada más. ¿Cuántas veces más tendremos que alertar a las autoridades, cuando la vida de los trabajadores está claramente en peligro?», pregunta el representante sindical.

Sin embargo, el representante sindical afirma comprender el silencio de los trabajadores —a menudo extranjeros— que no se atreven a exigir sus derechos. “Si piden equipo de seguridad o si denuncian, se arriesgan a ser deportados. Tienen miedo. Su derecho a la seguridad se ve violado por el miedo”, explica. Tras varios años defendiendo los derechos de los trabajadores, le cuesta aceptar estas prácticas. “Sin botas, sin casco, sin guantes, ni siquiera cinturón de seguridad. Es un ataque directo a su dignidad”.

Fayzal Ally Beegun hace un claro llamamiento al público: “No tengan miedo de denunciar. Debemos hablar de la explotación de los seres humanos”. “No podemos seguir haciendo la vista gorda”. Según él, varias tragedias podrían haberse evitado si se hubieran respetado las normas. “Algunos trabajadores han sufrido quemaduras, otros han sufrido caídas en sus puestos de trabajo. Algunos han muerto. Recientemente, un albañil bangladesí de 38 años perdió la vida. Imaginen el dolor de su familia, que contaba con él para construir un futuro mejor”, dice visiblemente conmovido.

El líder sindical insta ahora al Ministro de Trabajo, Reza Uteem, a tomar medidas más estrictas, tanto para los trabajadores mauricianos como para los extranjeros, especialmente en los sectores de alto riesgo. «La seguridad y la salud en el trabajo deben ser una prioridad absoluta. No pueden seguir relegadas a un segundo plano», concluye.

Contratación ilegal: Un caso denunciado durante meses por la CTSP

El problema de las agencias de contratación que operan al margen de la ley ha resurgido tras un comunicado de prensa del Ministerio de Trabajo y Relaciones Laborales, que advierte sobre las actividades de Jemany Ltd. Esta entidad se presenta como una agencia de contratación y también ofrece servicios de alojamiento a trabajadores migrantes, a pesar de carecer de licencia oficial para ello, de conformidad con la Ley de Agencias de Contratación Privadas de 2023 y el reglamento de 2025. Reeaz Chuttoo, presidente de la Confederación de Trabajadores del Sector Público y Privado (CTSP), ya había llamado la atención de las autoridades sobre este asunto hace varios meses. En varias ocasiones, les había alertado sobre los abusos de ciertas estructuras que operaban al margen de la ley, con consecuencias directas para los derechos y la protección de los trabajadores migrantes.

Tras esta advertencia, Jemany Ltd. rompió su silencio. En un comunicado emitido el 5 de febrero, la empresa indicó que había tomado nota del aviso emitido por el Ministerio de Trabajo, División de Empleo, el 4 de febrero. Sin embargo, afirmó que no es una agencia de contratación, especificando que opera exclusivamente como proveedor de servicios.

Jemany Ltd. no realiza actividades de contratación. Su dirección enfatiza que está tratando esta situación con la máxima seriedad y que ya se han tomado medidas legales para abordar las preocupaciones planteadas por el dictamen del Ministerio.

La empresa también insiste en su compromiso de operar en estricto cumplimiento de la legislación aplicable, al tiempo que afirma su deseo de proteger sus derechos, intereses y reputación. Por su parte, el Ministerio de Trabajo insta a los empleadores y al público en general a ejercer la máxima vigilancia en sus relaciones y colaboraciones. Reitera que, hasta la fecha, ninguna agencia de contratación privada ha obtenido una licencia, ya que las solicitudes aún están siendo revisadas por las autoridades competentes. El caso, que pone de manifiesto las zonas grises de ciertas prácticas en la contratación y el alojamiento de trabajadores migrantes, podría experimentar nuevos avances en las próximas semanas, ya que Jemany Ltd. ha indicado que se enviarán nuevas comunicaciones «a su debido tiempo».

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