Las mujeres siguen mandando

Por Ambrocio López Gutiérrez

Desde que Claudia Sheinbaum Pardo llegó a la presidencia de la república, la clase política debió comprender que las reglas habían cambiado. Es tiempo de mujeres afirmó la mandataria federal pero gobernadores, legisladores y alcaldes siguieron actuando como si la situación fuera la misma. Algunos gobernadores promueven a la esposa, a la hermana o a los hijos para que ocupen espacios públicos sin entender que no basta postular mujeres sino que se debe seleccionar a las mejores. Provocan ternura los alcaldes pueblerinos como algunos de Tamaulipas que lograron colar a sus cónyuges u otros parientes a las presidencias municipales. En tiempo de Mujeres, hay que hacer las cosas con honestidad. CSP le ha cambiado al país hasta el modo de andar y quienes no lo hayan entendido que se vayan despidiendo del servicio público.

En Tamaulipas la mayoría de los varones en el poder siguen sin entender por qué el gobierno de Américo Villarreal Anaya comenzó a descomponerse antes de llegar a la primera mitad del sexenio. Es posible que en la capital de la república no haya sido bien visto que Mónica, la hermana de AVA haya sido postulada por MoReNa para alcaldesa de Tampico. Es probable que tampoco hayan simpatizado con la idea de que Américo Villarreal Santiago haya formado una estructura política al margen del partido que lidera la 4T; la gente sabe que la Avanzada de Ameriquito tiene una cuota de funcionarios estatales, que regentea a varios ayuntamientos tamaulipecos y que, aunque vive un exilio dorado en Coahuila, sigue atendiendo a sus huestes en tierras cuerudas. Puede ser que tampoco fue saludable colocar en el gabinete a antiguos socios y compadres del sector Salud como el ya exsecretario Vicente Hernández Navarro y otros impresentables que siguen felices y cobrando sus jugosas quincenas más compensaciones.

Dos mujeres agredidas sexualmente en el interior del Hospital Infantil de Tamaulipas desencadenaron una oleada de cambios en el sector salud y en el gobierno de AVA. El médico Hernández Navarro menospreció el empoderamiento femenino e ignoró el atropello en el HIT. Su omisión le ha costado el mejor cargo que ha ocupado en su vida y dudo que consiga otro igual con sus antecedentes. En ese contexto se da también la salida de Francisco Cuéllar Cardona de Comunicación Social a pesar de que, en repetidas ocasiones, AVA manifestó su afecto hacia su ya ex vocero. Pancho Cuéllar también ha rendido tributo al poder femenino. A pesar de que el licenciado FCC estaba ahorcado financieramente (no cumplía con los compromisos básicos hacia algunos de los medios) fue repudiado por María Santiago de Villarreal, la poderosa titular del DIF en Tamaulipas, quien manda y, cuando se equivoca, vuelve a mandar.

En la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Dámaso Anaya Alvarado, está atrapado entre las ocurrencias “académicas” de Rosa Issel Acosta González y las demandas conyugales de Isolda pues la señora del rector maneja más presupuesto que algunas secretarías o direcciones generales de la UAT; además tiene una flotilla de vehículos a sus disposición que se empolvan estacionados mientras que profesores e investigadores tienen que hacer diversas gestiones para que se les proporcione transporte y así realizar las labores sustantivas de la máxima casa de estudios. Conchis, la secretaria general es una leal colaboradora de Dámaso, sin embargo, desde que despidieron a sus hermanos (Angie y Vicente) se ha desatado una campaña negra contra la doctora Plascencia quien ha optado por el bajo perfil. Vale recordar que la manifestación femenil del reciente 8M exigió la renuncia de MSdeV. Fue más fácil, sin duda, “renunciar” a Vicente y a Francisco.

Correo: amlogtz@gmail.com

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