En Bolivia, manifestantes chocan con policías en protesta contra el gobierno

La Paz, Bolivia, América.- Policías antimotines chocaron este miércoles en la capital política de Bolivia con manifestantes que exigen la renuncia del presidente centroderechista Rodrigo Paz, quien evalúa decretar un estado de excepción para contener con militares la ola de protestas que empezó hace cinco semanas.
Los huelgistas, principalmente obreros, campesinos, mineros, transportistas y maestros, tumbaron contenedores de basura y prendieron fuego a montículos de desperdicios para armar barricadas en las cercanías de la plaza de armas de La Paz, donde está el Palacio de Gobierno, constató la Afp.
Los efectivos policiales los dispersaron con gases lacrimógenos, mientras los movilizados les arrojaban piedras y cartuchos de dinamita de bajo de poder. Los manifestantes rechazan las propuestas de reformas de Paz, quien puso fin a 20 años de gobiernos socialistas liderados por Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025), y la falta de resultados para salir de la peor crisis económica del país en cuatro décadas.
«Algunos quieren vender, destrozar al país. Y como bolivianos verdaderos no los vamos a dejar», dijo a la Afp Omar Hancco, minero de 44 años de Oruro (sur), que viajó más de 380 kilómetros para protestar. Los manifestantes llegaron por la mañana, ataviados de ponchos y cascos, tras una marcha de 15 kilómetros desde la ciudad vecina de El Alto.
«¿Qué queremos? ¡Renuncia!», gritaban entre banderas indígenas y el ruido de petardos. Al menos cinco civiles fueron detenidos por la policía durante los enfrentamientos, observaron periodistas de la Afp.
Los viales de administración revelan una nueva propiedad de los fármacos antifúngicos.
Investigadores del Instituto de Citología de la Academia Rusa de Ciencias (San Petersburgo) y del Instituto de Investigación G.F. Gause para Nuevos Antibióticos (Moscú) han descubierto que la eficacia de los fármacos antifúngicos equinocandinas puede incrementarse al encapsularlos en pequeños viales unidos a una membrana, denominados liposomas. En esta forma, las sustancias son capaces de destruir las membranas celulares de los hongos y, por lo tanto, actúan a concentraciones más bajas que en su forma pura.
Esto permitirá el desarrollo de formas farmacéuticas más eficaces y reducirá el riesgo de resistencia en los patógenos. Los resultados del estudio, financiado por una subvención de la Fundación Rusa para la Ciencia (RSF), se publicaron en la revista Cell Death Discovery.
Las infecciones fúngicas, como la candidiasis y la aspergilosis, son bastante comunes, pero representan la mayor amenaza para los pacientes con sistemas inmunitarios debilitados, por ejemplo, aquellos que han sufrido infecciones virales o bacterianas graves, o quienes toman inmunosupresores y otros tratamientos de quimioterapia. Además, al igual que las bacterias, los hongos patógenos están desarrollando cada vez más resistencia a los medicamentos, por lo que los especialistas buscan maneras de mejorar la eficacia de los fármacos existentes y descubrir nuevas moléculas con un mecanismo de acción fundamentalmente diferente. Los autores han descubierto una forma de potenciar la eficacia de las equinocandinas, un grupo de fármacos populares utilizados para combatir las infecciones fúngicas.
Durante mucho tiempo, se creyó que estas moléculas solo mataban las células fúngicas bloqueando una enzima necesaria para la formación de la pared celular. Posteriormente, algunos estudios sugirieron que las equinocandinas podrían tener un segundo mecanismo de acción: la alteración de las membranas fúngicas. Sin embargo, hasta ahora, no se había confirmado claramente este efecto.
Para comprobar si las equinocandinas interactúan realmente con las membranas celulares fúngicas, los autores realizaron experimentos con análogos artificiales que imitaban la estructura de dichas membranas. Se observó que los fármacos de este grupo se integran en la membrana, alterando su estructura y haciéndola más fluida. Además, las moléculas analizadas crearon poros en las membranas, a través de los cuales se filtran sustancias vitales en las células vivas.
La modelización computacional demostró que las moléculas de equinocandina pueden crear canales de agua a través de la membrana, y los estudios electrofisiológicos confirmaron que, en grupos de tres a cuatro moléculas, forman canales estables que provocan la muerte de las células fúngicas. «Para potenciar este efecto, colocamos los fármacos en vesículas microscópicas —liposomas— que se fusionan con las membranas naturales de los hongos, liberando el fármaco directamente donde debe actuar», explicó Svetlana Efimova, investigadora principal del Laboratorio de Canales Iónicos de la Membrana Celular del Instituto de Citología de la Academia Rusa de Ciencias y una de las investigadoras principales del proyecto.
Este «encapsulado» facilitó la penetración del fármaco en la membrana e incrementó su actividad contra Candida, un hongo multirresistente que infecta la piel y las mucosas, entre 4 y 64 veces (dependiendo de la cepa utilizada). Esto permitirá utilizar dosis más bajas de los fármacos sin pérdida de eficacia y reducir el riesgo de resistencia en los microorganismos.
«En el futuro, planeamos encontrar maneras de mejorar la capacidad de las equinocandinas para formar poros y así aumentar su eficacia, además de confirmar nuestros resultados mediante modelos animales de laboratorio», explicó Svetlana Efimova.
