Desarrollan traslados de contenedores sobre el hielo marino en Tierra Adelia

Dumont d’Urville, Tierra Adelia, Antártida.- Cada año, durante los meses de agosto y septiembre, se lleva a cabo una importante operación logística: los llamados «traslados sobre el hielo marino». El objetivo de la operación es transportar algunos contenedores desde la pista de Lion hasta Cap Prudhomme —y viceversa—, pero sobre todo trasladar unos 530 m³ de gasóleo entre los depósitos de Lion y los de Cap Prudhomme.
El combustible abastece a la estación Robert-Guillard, situada en las alturas de Cap Prudhomme, y una gran parte se transfiere posteriormente —durante la campaña de verano y la expedición logística terrestre (*Raid*)— a la estación franco-italiana Concordia.
Como es lógico, esto requiere cierta preparación. A finales de julio, Clément (responsable técnico) y Nicolas (jefe de distrito) realizaron numerosos reconocimientos y mediciones del espesor del hielo, basándose también en los datos recopilados regularmente durante el invierno. Dado el peso de los vehículos que circularán sobre el hielo, es preciso garantizar que el espesor supere el metro a lo largo de los cinco kilómetros de hielo marino que separan ambas estaciones. En las próximas semanas se realizarán inspecciones frecuentes para detectar posibles cambios en el estado del hielo.
Posteriormente, Clément y Étienne (mecánico de maquinaria) prepararon las rutas sobre el hielo y los accesos a la isla Lion y a Cap Prudhomme con la ayuda de una máquina pisapistas. Aunque el hielo es grueso, la acumulación a veces irregular de nieve obliga a realizar varias pasadas con la máquina para asegurar que los tractores y los trineos cisterna (conjuntos que pesan cerca de 30 toneladas) puedan circular sin contratiempos.
También es necesario retirar los ventisqueros acumulados durante meses en las inmediaciones de los depósitos y contenedores almacenados en la zona. En los próximos días, será necesario seguir manteniendo estas rutas y accesos mediante una compactación regular de la nieve, especialmente tras jornadas de nevadas o viento.
Una vez completada toda esta preparación, pueden comenzar los traslados propiamente dichos. Al igual que en las etapas anteriores, dependemos de las condiciones meteorológicas. Por ello, debemos esperar días de buen tiempo, preferiblemente soleados (para evitar el fenómeno de «día blanco», cuando el cielo cubierto impide distinguir el relieve) y con poco viento (para evitar la ventisca, que reduce drásticamente la visibilidad).
Para garantizar la continuidad entre el llenado, el transporte y el vaciado, se utilizan dos tractores Challenger y seis trineos cisterna de 12 m³. Un equipo se encarga del llenado de las cisternas en la isla del León y otro de su vaciado en el cabo Prudhomme, mientras que los dos tractores realizan viajes de ida y vuelta transportando los trineos cisterna. Se necesitarán unos cincuenta viajes de ida y vuelta para completar el traslado. Por tanto, la operación de traslado en sí requiere entre 7 y 8 días completos de buen tiempo.
Aunque el equipo técnico es el que lleva a cabo principalmente estos traslados, gran parte del personal de la estación colabora en la tarea, además de desempeñar sus funciones habituales en la cocina, la oficina meteorológica, la radio o los equipos de rescate preparados para intervenir en caso de necesidad, entre otros.
(Tierra Adelia, es un territorio en la Antártida, dependiente de Francia)
