Una población de pingüinos de Kerguelén, resulto ser una especie completamente distinta

Port-aux-Français, Kerguelen, Antártida.- Durante más de un siglo, los científicos discutieron cuántas especies de pingüino papúa existían realmente. Ahora, un análisis genético realizado en colonias repartidas por el océano Austral ha revelado que una población de las remotas islas Kerguelén pertenece a una especie diferente: Pygoscelis kerguelensis, el primer pingüino nuevo descrito formalmente en más de 100 años. DOI
El equipo internacional analizó ejemplares procedentes de colonias repartidas por prácticamente toda la distribución de los pingüinos papúa.
Los resultados muestran que lo que tradicionalmente se consideraba una única especie está formado en realidad por cuatro linajes evolutivos claramente diferenciados. Los investigadores proponen reconocerlos como cuatro especies: Pygoscelis papua, Pygoscelis ellsworthi, Pygoscelis taeniata y la nueva Pygoscelis kerguelensis. Esta última habita principalmente en las islas Kerguelén y probablemente también en la cercana isla Heard, en pleno océano Índico austral.
Los investigadores calculan que estos linajes comenzaron a separarse hace entre 300.000 y 500.000 años. Uno de los factores clave habría sido su comportamiento.
Los pingüinos papúa suelen permanecer relativamente cerca de sus colonias reproductoras y regresan al mismo lugar año tras año. Esa fidelidad al territorio permitió que poblaciones aisladas desarrollaran adaptaciones propias durante miles de generaciones.
Los análisis genéticos encontraron señales de adaptación relacionadas con la termorregulación, el transporte de oxígeno, el metabolismo y el desarrollo del esqueleto.
El nuevo mapa de especies también modifica cómo debe evaluarse su conservación. Los modelos climáticos utilizados en el estudio proyectan importantes pérdidas de hábitat para tres de los cuatro linajes.
El pingüino papúa del sur, Pygoscelis ellsworthi, podría sufrir menos e incluso ampliar parte de su área de distribución. Las poblaciones insulares, en cambio, tienen muchas menos alternativas si sus condiciones ambientales cambian rápidamente.
Una especie restringida a unas pocas islas remotas no puede simplemente desplazarse miles de kilómetros cuando su hábitat deja de ser adecuado.
La taxonomía del pingüino papúa ha sido objeto de debate durante más de un siglo. El nuevo trabajo aporta ahora una combinación mucho más amplia de información genética, morfológica y ecológica, lo que permitió separar claramente los cuatro linajes.
El hallazgo demuestra además que todavía es posible encontrar nuevas especies de grandes vertebrados sin descubrir necesariamente animales jamás vistos. En este caso, el pingüino llevaba generaciones delante de los científicos.
Lo que faltaba era mirar su ADN con suficiente detalle.
(Kerguelen, es un territorio en la Antártida, dependiente de Francia)
