Creación del Sindicato de Vivienda de Andorra, no viene impuesto por ningún requisito

Andorra la Vieja, Andorra, Europa.- El Sindicato de Vivienda de Andorra ha emitido un comunicado para esclarecer informaciones imprecisas publicadas a raíz del cambio de nombre y de imagen del colectivo y de su paso formal a sindicato. La entidad deja claro que esta decisión no responde a ninguna obligación legal ni administrativa, sino que es el resultado de un propio proceso.
Según el sindicato, «el cambio de nombre no responde a una imposición legal ni administrativa» y la decisión de constituirse como sindicato es «política y organizativa, fruto de un proceso colectivo iniciado desde nuestros inicios». En este sentido, precisa que, aunque «la regularización administrativa se encuentra en su fase final», ésta «no es el origen ni el motivo del cambio».
«La decisión de constituirnos como sindicato es política y organizativa, fruto de un proceso colectivo iniciado desde nuestros inicios» – Sindicato de Vivienda de Andorra
El comunicado también subraya que el colectivo ya ejercía funciones sindicales antes de la oficialización del nombre. «Desde hace años desarrollamos acción sindical: organización de personas afectadas, presión colectiva, negociación e incidencia política», expone el sindicato, que añade que «lo que define un sindicato no es una etiqueta legal, sino su práctica».
Por lo que respecta a la formalización jurídica, el Sindicato de Vivienda de Andorra remarca que esta decisión responde a criterios prácticos. «Disponer de personalidad jurídica facilita cuestiones burocráticas», como «tener cuenta bancaria, acceder a espacios o participar en eventos», pero insiste en que «nuestra legitimidad proviene de la organización popular y de la lucha colectiva, que ejercemos desde el primer día».
«Nuestra legitimidad proviene de la organización popular y de la lucha colectiva, que ejercemos desde el primer día» – Sindicato de Vivienda de Andorra
La entidad también defiende su papel como actor reconocido a nivel institucional, a pesar de no haber tenido hasta ahora un reconocimiento formal. «Hemos sido interlocutoras válidas sin reconocimiento formal», señala el comunicado, recordando que han mantenido reuniones con instituciones y han participado activamente «en espacios como la Comisión Nacional de Vivienda y en mesas de trabajo».
Por último, el sindicato asegura que el cambio de nombre refuerza su posicionamiento político y social. «Asumimos explícitamente el marco del sindicalismo de vivienda como herramienta colectiva», indica el comunicado, con el objetivo de «defender el derecho a vivir dignamente en Andorra» y de «confrontar la especulación, los abusos y la inacción institucional» en materia de vivienda.
