Arte sonoro como sistema envolvente que modifica la percepción: UAM

Tlalpan, Ciudad de México, México, América.- Ante la saturación visual y la inmediatez, el arte sonoro se posiciona como una vía para abordar la intrincación actual desde la escucha. La exposición Planeta Complejo, Diversidad, inaugurada por la Muestra Internacional de Música Electroacústica MUSLAB en el Centro de Cultura Digital, plantea una propuesta inmersiva que articula tecnología y reflexión crítica sobre distintas dimensiones del entorno.

“Las artes sonoras nos permiten percibir la realidad del antropoceno desde una práctica estética que se interioriza y se traduce en creación”, señaló el doctor Edmar Olivares Soria, académico del Departamento de Artes y Humanidades de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Lerma, cuya participación evidencia el vínculo entre investigación y creación moderna.

La muestra, bajo la curaduría del compositor, artista multimedia, director de coro y orquesta, Pedro Castillo Lara, en colaboración con el artista visual Manolo Cocho, reúne obras de más de 300 artistas de 56 países, aunado a un conjunto diverso de instalaciones y medios audiovisuales.

El curador destacó el desarrollo tecnológico como factor de transformación en la obra artística, al posibilitar “espacialidades sonoras”, que se convierten en sistemas envolventes que modifican la percepción.

En la inauguración, el profesor Olivares Soria participó en el concierto colectivo junto a los músicos Alejandro Casales y Carole Chargueron; exploraron territorio, ecología e identidad con propuestas experimentales. Su intervención refuerza la conexión entre investigación académica y producción, y posiciona a la UAM en el ámbito de la creación actual.

La curadora Yvonamor Palix ofreció la conferencia Arte sonoro, instalación y performance en los años 90, donde abordó el papel de estas prácticas como punto de inflexión en la concepción artística. “A partir de esa década lo auditivo deja de centrarse solo en el objeto para convertirse en experiencia, proceso y relación con el entorno”, refirió.

La manifestación cultural se escucha mientras se habita. Activa formas de percepción a partir del formato y de la disposición del espectador. “Cada obra requiere una atención específica para detonar estímulos sensoriales”, externó Castillo Lara.

En un entorno dominado por la hiperestimulación visual, la escucha implica una forma de resistencia, señaló el investigador. “Permite pausar el frenesí, activar otras percepciones y propiciar introspección”; más allá de lo estético, constituye ejercicio crítico ante la dinámica acelerada.

El desarrollo tecnológico modificó los medios de producción creativa y la interacción del público con las obras.

Las prácticas sonoras e inmersivas posibilitan “escuchar el espacio y habitarlo desde otra sensibilidad”, pues establecen nuevas relaciones entre cuerpo, sonido y territorio.

También indicó en entrevista que, la muestra se centra en producciones recientes que plasman el estado actual del arte moderno. “Los años noventa son la base de nuevas prácticas, pero las obras presentadas corresponden al siglo XXI”, señaló.

Subrayó la multidisciplina como eje del proyecto. “Buscamos un lugar donde converjan áreas diversas del conocimiento”.

Planeta Complejo, Diversidad plantea desacelerar, escuchar y repensar cómo habitar el mundo. Ante la fragmentación de la atención y la sobrecarga de estímulos, el sonido actúa como recurso para reconstruir la vivencia, activar la conciencia y abrir nuevas relaciones con lo vivo, lo tecnológico y lo colectivo. La exposición permanecerá abierta hasta el 10 de mayo en el Centro de Cultura Digital.

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