Miles marchan en Argentina, contra los recortes a hospitales públicos

Buenos Aires, Argentina, América.- Con la consigna “la salud no puede esperar” miles marcharon en esta capital y en todo el país, ante el desfinanciamiento de hospitales públicos, de programas que atendían a los más desprotegidos, como niños y ancianos. Los trabajadores de salud estuvieron acompañados por familiares de pacientes oncológicos y de discapacitados, abandonados a su suerte desde que llegó al gobierno el presidente Javier Milei, y también jubilados que se sumaron a los manifestantes, así como organizaciones sindicales y sociales, contra los ajustes que han deteriorado gravemente el sistema sanitario “hasta límites insostenibles”.

La Marcha Federal de Salud, con epicentro en Buenos Aires, logró una gran convocatoria en todas las capitales de las provincias, ante el ajuste permanente, que en los casos de los hospitales universitarios públicos llega al extremo de tener apenas un mes o algo más de sobrevivencia, sin recibir el financiamiento correspondiente desde principios de este año, esperando respuestas que nunca llegan, como no llegaron después de la también multitudinaria marcha de estudiantes y docentes.

No sólo se abandonaron los planes de salud, mejorados durante los gobiernos de Néstor Kichner y Crisina Fernández de Kirchner, sino también el tema de los medicamentos lo que agrava la situación de los jubilados, de millones de discapacitados, entre los que figuran miles de niños, que han tenido que suspender los medicamentos oncológicos porque el Ejecutivo mantiene un “plan de ahorro”, que continúa precarizando la pobreza, mientras el desempleo deja sin obra social sindical a miles de argentinos.

Esto ha llevado a aumentar en más de 50 por ciento la atención en hospitales públicos, que ya estaban en graves condiciones como el Garraham, reconocido centro de atención para niños y adolescentes, y además se produce cuando la crisis económica avanza sin salida previsible y las Obras Sociales privadas, son abandonadas por miles de pacientes ya que por sus costos y bajos salarios no pueden continuar en el sistema privado y no tienen adonde recurrir.

Como se denunció en la reciente y multitudinaria marcha de estudiantes, docentes trabajadores universitarios, el famoso Hospital de Clínicas y otros que sostiene la Universidad de Buenos Aires no podrán subsistir si no llega en un mes el financiamiento que les adeuda el gobierno desde principios de este año.

En tanto, la policía de la Ciudad de Buenos Aires reprimió con palos y gases pimienta a los trabajadores y empresarios de Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), a estudiantes y personal del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) cuya sede está en el municipio de San Martín al que llaman la capital de la industria, que rechazaban que el gobierno destruya este organismo, como se ha propuesto y por otra parte exigir que Milei revierta las políticas que han llevado al cierre de miles de Pymes, que son las entidades que más trabajadores ocupan.

También la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) acompañaba a los manifestantes en los alrededores del INTI, y sufrieron la brutal represión que dejó heridos y lesionados.

La policía de la Ciudad de Buenos Aires, actuó fuera de sus jurisdicciones ya que San Martín, cruzando la avenida General Paz, pertenece al conurbano bonaerense llevando adelante el violento operativo arrastrando a manifestantes y golpeando con sus escudos, supuestamente para liberar el carril de una carretera que luego continuó ocupada por cordones policiales.

La conferencia de prensa citada por los dirigentes de ATE no pudo concretarse y el ex ministro Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, actual senador de ese estado, recordó que son 25 mil las industrias que se fundieron “y no vamos a permitir que eso siga ocurriendo. Estamos convencidos de que la Argentina sale adelante defendiendo al empresario Pyme que da la pelea todos los días”. Acusó al presidente Javier Milei de “no aceptar que haya un pueblo, industriales y empresarios que se manifiesten” contra sus políticas de ajuste y apertura de importaciones en detrimento de la industria nacional.

Todos los dirigentes sindicales de ATE y las dos Centrales de Trabajadores Argentinos denunciaron que era una manifestación necesaria y pacífica para defender al INTI, como se intentó defender al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, cuyos terrenos quieren ser vendidos al mejor postor.

Esto se produce en el marco de una cantidad de protestas en todo el país, y con el agravamiento de la crisis económica y política que ha llevado a un enfrentamiento entre dos posiciones del oficialista y ultraderechista La Libertad Avanza, que se agudiza hora tras hora, y que ya no puede controlar Milei, especialmente ante la indignación popular ante la corrupción no logra ocultar el gobierno.

Comparte esta noticia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *