Escasos estudios en América Latina sobre falsificaciones de arte: UNAM

Coyoacán, Ciudad de México, México, América.- La investigación y teorización en torno a las falsificaciones, atribuciones erróneas de autor y réplicas en el arte en los ámbitos mexicano y latinoamericano siguen siendo insuficientes, manifestó el académico del Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE) de la UNAM, Cuauhtémoc Medina González.
Por ello, puntualizó, se requiere ampliar el debate conceptual, ético y legal en cuanto a la autenticidad. En el mercado, el riesgo de los objetos falsos se ha vuelto frecuente; en la medida que crece y los valores que circulan son más significativos, hay una “fiebre” de posibles obras de ese tipo.
En el mundo informativo y en el negocio del arte esta parece una cuestión elemental: una obra es auténtica o una falsificación. Pero en realidad, aclaró, lo que en el campo académico nos interesa es explorar tanto las ambivalencias de esas dos caracterizaciones, como los estudios que pueden derivarse de atender lo que sucede con aquellas que pueden ser copias, modificaciones, incluso pretender ser lo que no son en lo social e histórico.
También hay que cubrir un vacío porque mientras internet y otros medios de comunicación contienen argumentos acerca de creaciones apócrifas, el contexto académico tiende a ser parco sobre el tema; particularmente en América Latina (AL) tenemos pocos estudios concretos sobre casos donde la cuestión de la autenticidad está relacionada, precisó.
Aunado a ello, hay cuestionamientos acerca de cómo es que la evidencia -documental y de investigación de materiales- puede establecer la historia de ciertos objetos y, al mismo tiempo, una serie de prácticas, algunas legítimas, con respecto a la producción de copias y réplicas para efectos de exhibición, científicos o de conservación, añadió.
Reconoció que no se puede definir “lo auténtico”. Como otros conceptos clave de la cultura, es un término mutante y se utiliza con intenciones diferenciadas. “Se usa para vender reservaciones de hotel, chacharas al pie de una pirámide o establecer un precio de subasta. Es una palabra que en el ámbito político-cultural es extremadamente peligrosa, porque sugiere que hay formas culturales que son válidas y otras no”.
Además de restauraciones polémicas está el tópico de las réplicas, por ejemplo el Penacho de Moctezuma que se exhibe en el Museo Nacional de Antropología. Este es un rubro donde hay demasiadas preguntas y es necesario establecer una discusión que seguramente no va a derivar en reglas absolutas, sino en ampliar nuestro entendimiento del modo en que los conceptos de autenticidad y falsificación operan socialmente.
Cuauhtémoc Medina comentó que en México existe una seria dificultad para entender la manera en que las políticas culturales tratan de resguardar, en particular, el patrimonio moderno y contemporáneo.
Además de que el Estado y sus instituciones, a diferencia de lo que ocurre en otros lugares del planeta, carecen de presupuestos de adquisición de obras de arte de manera regular. Estamos en una nación donde hay falta de atención al problema del patrimonio cultural, cubierta con una política que se centra en los objetos precolombinos, consideró.
Al hablar de la legislación mexicana en la materia, dijo que hay serios problemas porque se cuenta con la heredada del nacionalismo cultural. Las leyes referentes a los bienes modernos y contemporáneos son defectuosas: no siempre están acompañadas de vigilancia y sanciones, y tampoco hay una inversión presupuestal relevante para llevar a cabo su cuidado, destacó.
El universitario también dio a conocer que para hablar de falsificaciones, copias, réplicas, reutilizaciones y restauraciones polémicas en la materia, se realizará el Coloquio Internacional de Arte del IIE. En su quincuagésima edición reunirá a personas expertas de diversas latitudes, del 6 al 9 de octubre próximo, en la ciudad de Zacatecas.
