Talossa, se independizo de Estado Unidos en 1979, pero dicho país no se ha enterado

Abbavilla, Reino de Talossa, América.- En 1979, un adolescente de 14 años llamado Robert Ben Madison decidió que su dormitorio en una casa de la zona este de Milwaukee bien valía una corona y decidió proclamar ese territorio una nación independiente. Ciertamente, lo hizo en su mundo de imaginación y aunque se proclamó rey y dictó la secesión de Estados Unidos de su reino, bautizado como Talossa, ni la Casa Blanca, el Congreso y la Corte Suprema –ya no se diga de autoridades estatales y locales– se dieron por enteradas.
Y es que como relata el portal Vice, el Reino de Talossa fue un estado de la imaginación, aunque no por ello Madison dejó de tomarse el asunto en serio, esta micronación cuenta con 255 habitantes.
En realidad, lo convirtió prácticamente en una actividad vital que se ha mantenido viva los últimos 37 años, al grado de que amigos y seguidores, que sumarían cientos, se han vuelto ‘ciudadanos’ de Talossa y, por ende, súbditos del rey Robert y sus sucesores.
Vice relata que Madison y sus amigos se dieron a la tarea de crear las leyes de la monarquía constitucional talossiana, inventaron el idioma talossiano con un léxico de 35,000 palabras y hasta se reunían periódicamente, en torno al 26 de diciembre, para festejar en un parque en Milwaukee la independencia del Reino de Talossa y realizar elecciones con partidos políticos diversos y publicar periódicos sobre el acontecer de la monarquía talossiana.
Por 20 años, se narra en Vice, Talossa fue una suerte de intenso pasatiempo local (o de seria labor, dirían los entusiastas) pero fue en 1996, cuando Madison creó un sitio web, que la idea del Reino de Tolossa se disparó a escala internacional. Muchas personas en varios países se interesaron, y algunos se apasionaron con ese país de ensueños y se convirtieron en ‘ciudadanos’ talossianos, con lo que la comunidad –casi como una especie de vivo juego de rol– creció y se popularizó singularmente. Y, en realidad, aunque Talossa ha ‘expandido’ sus fronteras mucho más allá del dormitorio original de Madison y ocupa ahora, en su jurisdicción fantástica, amplias zonas de Milwaukee, la mayoría de los talossianos no viven en Wisconsin.

Tanto que Madison, como narra Vice, comenzó a sufrir a principios de la década del 2000 los rigores de la impopularidad y la tensión política. Todo llegó a tal grado que en 2004 talossianos opuestos a Richard I proclamaron la República de Talossa y Madison llegó a contratar a un detective privado para espiar a sus rivales.
Al final, Richard I abdicó al trono en 2004 (no era la primera vez, pues en la década de 1980 ya lo había hecho y regresado al trono no sin que antes reinaran brevemente Robert I y Florence, según el curioso portal Wiki de Talossa) y nombró su sucesor a su nieto de 8 años Louis (cuyo nombre original al parecer es Luis Guzmán), pero el niño dejó el trono cuando su madre se quejó de que multitud de adultos trataban de interactuar con él vía Internet para, es de suponer, discutir los acuciantes asuntos del estado talossiano.
Tras un periodo de incertidumbre y regencia, las ‘autoridades’ talossianas propusieron a John W. Woolley, quien fue electo por los votantes talossianos como su nuevo monarca en 2007.
La globalización también, a la postre, puso de cabeza a Talossa, curiosamente ubicada en el notorio Cinturón de Herrumbre estadounidense.
Woolley, con todo, no vive en Milwaukee sino en un suburbio de Denver, Colorado, es ingeniero de software y ha estudiado una maestría en teología ortodoxa. Es, además, rey de la fantástica Talossa.
(Reino de Talossa, es una micronación en América)
