Nanosatélite K’OTO, de creación universitaria, orbitará la Tierra: UNAM

Coyoacán, Ciudad de México, México, América.- El CubeSat K’OTO, desarrollado y probado por personas científicas de la Facultad de Ingeniería (FI) de la UNAM, campus Juriquilla, podría ser lanzado de la Estación Espacial Internacional en diciembre de 2026, según lo previsto, dio a conocer el jefe de la Unidad de Alta Tecnología de dicha entidad académica, Rafael Guadalupe Chávez Moreno.
En el auditorio Raúl J. Marsal, del Posgrado de la FI, dijo que el dispositivo fue creado para pruebas en Japón y posterior lanzamiento a través de la Agencia Espacial Japonesa JAXA en colaboración con ese país, una vez que apruebe la tercera y última fase de su desarrollo (actualmente en proceso).
Su misión es tomar fotografías del territorio nacional en el espectro visible a baja y mediana resolución, así como monitorear la actividad de volcanes como el Popocatépetl para transmitir los datos a tierra usando bandas de radioaficionado, abundó.
En su creación participaron estudiantes y profesores de la UNAM (25 por ciento son mujeres), con apoyo de la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Querétaro. Se estima que tenga un funcionamiento o vida útil de 12 a 18 meses en órbita.
En conferencia a distancia -moderada por Alejandro Farah Simón, secretario de Docencia y Divulgación del Programa Espacial Universitario (PEU) de la UNAM-, Chávez Moreno detalló que K’OTO es un nanosatélite (satélite miniaturizado con forma cúbica y base de 10x10x10 centímetros), con un peso aproximado de 1.3 kilogramos, el cual cuenta con sistemas de estabilización y control de orientación para sus dos cámaras a bordo.
Precisó que se trata de un estándar de diseño, su estructura es escalable en cubos y se utiliza por universidades para investigación, educación, demostraciones tecnológicas y observación terrestre, operando principalmente en órbita terrestre baja.
Por medio de este artefacto se busca generar tecnología propia y formar nuevas generaciones de especialistas en ingeniería aeroespacial, destacó.
De acuerdo con el universitario, un satélite artificial es un vehículo espacial, tripulado o no, que se coloca en órbita alrededor de la Tierra o de otro astro; lleva aparatos para recabar información y transmitirla.
De raíces nacionales
K’OTO significa saltamontes o chapulín en otomí, lengua indígena abundante en Querétaro, entidad mexicana donde se desarrolla el dispositivo. El nombre hace honor a las raíces nacionales y simboliza el salto tecnológico que este proyecto significa para la Universidad.
El proyecto incluye alianzas con la Agencia Espacial Mexicana (AEM), el gobierno de Querétaro y el Kyushu Institute of Technology (Kyutech) de Japón para pruebas de certificación y lanzamiento vía JAXA.
Forma parte de la nueva generación de tecnología espacial universitaria de México, precursora de futuras misiones de la FI como el nanosatélite KuauhtliSAT e Ixaya, un plan satelital del PEU cuyo objetivo es generar una alerta temprana de incendios en nuestro país.
