Científicos de China, descubren que la forma de consumir bayas de goji podría determinar efectos protectores para los huesos y los músculos

Beijing, China, Asia.- ¿Puede la infusión de bayas de goji en un termo proporcionar los beneficios tradicionales para fortalecer los huesos y los músculos que se les atribuyen? Un nuevo estudio sugiere que la respuesta podría depender de cómo se consuman.
En un nuevo estudio publicado el 4 de junio en The Journal of Nutrition, investigadores liderados por el profesor CHEN Chang del Instituto de Biofísica de la Academia China de Ciencias compararon sistemáticamente, por primera vez, los efectos protectores de un extracto de Lycium barbarum (baya de goji) preparado en laboratorio con los de tres métodos comunes de consumo diario sobre la salud ósea y muscular en ratones envejecidos de forma natural.
El estudio demuestra que el método de consumo determina si las bayas de goji pueden ejercer sus efectos tradicionales de fortalecimiento de huesos y músculos.
Los investigadores seleccionaron tres formas típicas de consumo de bayas de goji: beber una infusión de agua caliente preparada con un puñado pequeño de bayas (aproximadamente 15 bayas), beber la infusión y luego comer las bayas rehidratadas, y consumir un puñado de bayas secas directamente como refrigerio.
Se evaluaron estos métodos para determinar sus posibles efectos protectores sobre los huesos y los músculos en ratones envejecidos. Los investigadores utilizaron un extracto concentrado de bayas de goji como control positivo. Previamente habían confirmado que este extracto posee efectos protectores musculoesqueléticos y cuenta con un proceso de preparación bien definido.

Utilizando un modelo de ratón de envejecimiento natural, los investigadores establecieron seis grupos experimentales: un grupo control adulto, un grupo modelo de envejecimiento, un grupo modelo de envejecimiento tratado con extracto de bayas de goji, un grupo modelo de envejecimiento que recibió la infusión de agua caliente sin residuos, un grupo modelo de envejecimiento que recibió tanto la infusión como las bayas remojadas, y un grupo modelo de envejecimiento que recibió bayas secas enteras. Todos los ratones fueron tratados durante 16 semanas consecutivas.
Los resultados mostraron que ninguno de los tres métodos de consumo diario simulados mejoró la disminución de la densidad mineral ósea, la microarquitectura ósea ni la resistencia muscular relacionada con la edad, observada en ratones envejecidos de forma natural. En cambio, el extracto concentrado de bayas de goji mejoró significativamente todos estos parámetros.
Este estudio ofrece una respuesta experimental directa a una pregunta común: ¿Son realmente efectivas las rutinas diarias de consumo de bayas de goji? Los hallazgos sugieren que el consumo tradicional de bayas de goji en dosis bajas es insuficiente para obtener los beneficios de fortalecimiento óseo y muscular que se le atribuyen a esta fruta.
Este trabajo no solo aporta evidencia científica a la pregunta «¿Cuál es la forma correcta de consumir bayas de goji?», sino que también recuerda que simplemente «beber té de bayas de goji» no es suficiente para la salud ósea y muscular.
